Agencias
El miedo a la recesión en Europa y
EEUU volvió a centrar la atención de los mercados mundiales después de que la promesa de
los gobiernos de Europa y Asia de inyectar billones de dólares en los bancos
aliviaran parte del temor a una colapso financiero inminente.
La paranoia se retroalimentó con las
declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
La turbulencia en los mercados
financieros supone una "amenaza significativa" para la economía
estadounidense, señaló el miércoles, abriendo la puerta a futuras rebajas en los
tipos de interés.
En un discurso preparado para el Club
Económico de Nueva York, Bernanke dijo que llevará algún tiempo el
restablecimiento de los flujos normales de crédito.
"Al restringir el flujo del crédito a los hogares, negocios y administraciones
locales y estatales, la turbulencia financiera y las presiones sobre las
entidades financieras suponen una amenaza significativa para el crecimiento de
la economía", afirmó el presidente de la Fed.
A ese escenario se agregó el temor al
déficit presupuestario en Estados Unidos que ha alcanzado una cifra récord y todo
apunta a que seguirá creciendo, en otra señal más del sombrío panorama
económico.
La cifra ya llega a US$450.000 millones y, dado el multimillonario plan
de rescate acordado entre el presidente George W. Bush y el Congreso, todo
parece indicar que seguirá inflándose.
El secretario del Tesoro, Henry
Paulson, dijo en un comunicado que los números en rojo reflejan las continuas
medidas correctivas en el ámbito inmobiliario y cómo se manifiestan sobre los
presionados mercados capitales, además de la desaceleración.
La noticia se prodojo el mismo día en que Bush anunció una serie de nuevas
medidas para reactivar el sistema financiero.
En consecuencia, Wall Street cerró el miércoles con
una nueva y estrepitosa caída presionado por los temores de los "inversores" a que los
esfuerzos para contener a la crisis crediticia no logren evitar que la
economía entre en recesión.
Las operaciones en la catedral
financiera del Imperio marcaron con rojo los principales indicadores, en
una tendencia que se repite magnificada en las bolsas de Buenos Aires y San
Pablo y en las plazas internacionales de Asia y Europa.
Los principales índices bursátiles de
EEUU se desplomaron nuevamente el miércoles, al tiempo que el Promedio
Industrial Dow Jones sufrió la mayor pérdida porcentual para una jornada
desde 1987 y la segunda mayor caída en puntos en su historia.
El Promedio Industrial Dow Jones cayó 733 puntos, o el 7,9% quedando a
8578 puntos; el índice Standard & Poor's 500 cedió 90, o el 9% a 908 y el Índice
Compuesto Nasdaq cayó 151 puntos, o el 8,5%, a 1628.
En Brasil, la baja del Bovespa fue pronunciada cerca de la mitad de la
rueda: un 9,64%, con el dólar en alza hasta los 2,17 reales para la venta, con
una apreciación del 3 %.
En este panorama de incertidumbre, el Merval, el principal indicador de la Bolsa
de Argentina, cayó el 9,80%.
Las bolsas latinoamericanas no hicieron más que continuar la senda "negativa"
que habían señalado los mercados europeos. Al cierre de la jornada del
miércoles, el CAC de París perdió un 6,82%, el FTSE de Londres 7,16 %
y el DAX de Alemania un 6,49%.
Con este escenario, concluyeron dos días de subas y de "euforia ganadora"
generadas por los multimillonarios planes de rescate de bancos europeos y
estadounidenses.
En tanto, en Asia, pese a que Tokio fue la única en cerrar al alza del 1,06%,
las demás bolsas cayeron. Hong Kong cerró con una pérdida del 5%,
Shanghai cedió un 1,12%, Taipei un 0,86%, Corea del Sur un 2%
y Australia un 0,8%.
"Después de las ganancias colosales
de comienzos de semana, parece que el mercado tiene resaca y los inversores
se han hecho a la idea de que la recesión está aquí", expresó Andrew
Turnbull, gestor de ventas senior de ODL Securities.
Decididos a actuar juntos, los líderes de la Unión Europea se reunieron este
miércoles en Bruselas para una cumbre de dos días en la cual intentarán
generalizar a los 27 países miembros el plan de ayuda masiva a los bancos de
más de US$ 2 billones adoptado por los 15 países de la Eurozona y el Reino
Unido el domingo y el lunes.
Los líderes de los 27 países
integrantes de la Unión Europea se reunieron en Bruselas para discutir cuál es
el siguiente paso para enfrentar la crisis económica mundial.
Y lo que sigue, según Gordon Brown,
primer ministro británico, es la segunda etapa: una reforma global del
sistema financiero para asegurarse que una crisis similar no se repita.
Antes del encuentro Gordon Brown dijo a la prensa a que el Fondo Monetario
Internacional (FMI) deberá ser "reconstruido" para ayudar a regular el sistema
financiero mundial
La Comisión Europea propuso elevar de 20.000 a 100.000 euros, en el plazo de un
año, la garantía mínima para los depósitos bancarios, pasando por una etapa de
transición de 50.000 euros, según un comunicado.
Esta propuesta va más allá del acuerdo alcanzado la semana pasada por los
ministros europeos de Finanzas, que se habían pronunciado por elevar de 20.000 a
"al menos 50.000 euros" el monto mínimo de garantía bancaria de los particulares
en caso de quiebra de su banco.
En Bruselas, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y
el primer ministro británico, Gordon Brown, llamaron a Estados Unidos a una
mayor cooperación internacional para vigilar el sistema financiero tras la
crisis. "Una prioridad urgente es reforzar la coordinación a nivel
internacional y en particular con Estados Unidos", dijo Durao Barroso antes
de la apertura de la cumbre.
Según un proyecto de declaración difundido por AFP, los europeos se aprestan a
ratificar la creación de una "célula de crisis financiera" que reúne a
los presidentes del Banco Central Europeo, de la Comisión Europea, del Eurogrupo
y del Consejo Europeo, a quienes los gobiernos podrían recurrir en todo momento
en caso de dificultad.
El BCE inyectó 100.000 millones de
euros adicionales este miércoles para ayudar a los bancos a refinanciarse, y
lanzó de forma paralela, por primera vez, una operación semanal en dólar por un
monto ilimitado.
Pero el fantasma de la recesión sigue acechando. La presidenta de la Reserva
Federal (banco central) de San Francisco, Janet Yellen, evaluó el martes que la
economía estadounidense tuvo un crecimiento nulo en el tercer trimestre y una
contracción en el cuarto. "La economía estadounidense parece estar en
recesión", señaló.
Los grandes institutos alemanes de análisis consideran que la primera
economía de Europa está "al borde de la recesión", y en su mejor escenario
anticipan un crecimiento de 0,2% para 2009.
El Banco de Francia (central) revisó el martes a la baja su estimación de
crecimiento para el tercer trimestre del año, a -0,1%, lo cual coloca al país en
recesión, tras una contracción del 0,3% de su PIB en el segundo trimestre de
2008.
En Nueva Delhi, una cumbre tripartita
reunió a los líderes de Brasil, India y Sudáfrica para debatir la crisis. En la
cumbre, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, consideró injusto
que los países pobres paguen "por la irresponsabilidad de los especuladores
que han convertido al mundo en un gigantesco casino".
El gobierno estadounidense anunció el martes que gastará US$ 250.000 millones
para recapitalizar varias instituciones financieras, entre ellas nueve de los
mayores bancos del país, a cambio de acciones.
La actual crisis es el resultado de "un fracaso total del capitalismo extremo",
estimó el primer ministro australiano, Kevin Rudd. Según Rudd, el miedo y la
codicia son los "males siameses" en la raíz del colapso del sector financiero,
que comenzó en Estados Unidos y se extendió a todo el mundo.
En un encuentro sin precedentes, los
15 gobernantes de la zona euro se pusieron de acuerdo el domingo pasado sobre
una serie de intervenciones coordinadas en apoyo de los bancos que
parecen estar devolviendo la confianza a inversores y ahorradores.
Casi 2 billones de euros van a movilizar los estados de la Eurozona para
garantizar la refinanciación de los bancos y recapitalizar entidades en
dificultades, más del triple de la cifra aportada por EEUU.
Pero, y como viene sucediendo desde
hace más de dos semanas, el pánico a la recesión de las dos economías centrales
del capitalismo volvieron a derrumbar los mercados bursátiles.
Un "fin de fiesta" que ya
titila en los titulares de las grandes cadenas televisivas internacionales.
Volvimos a la "normalidad" (que ya
extrañábamos): El capitalismo sigue en "pánico".