Bolivia le presta dinero a EEUU, Alemania, Suiza, Gran Bretaña, Francia,
Australia, Japón e Irlanda al 2 % y recibe préstamos al 8 %.
Por Andrés Soliz Rada / La Haine
Las casualidades no existen en política. Alan
García, al suscribir un TLC con EEUU, aceptar la instalación de una base
militar de EEUU e impulsar la venta de tierras comunales ratifica que es un
instrumento de Bush y de la oligarquía limeña. Tampoco es casual que su
canciller, José García, denigre al ex presidente Juan Velasco Alvarado,
quien, junto a Alfredo Ovando, de Bolivia, Lleras Restrepo, de Colombia y
Velasco Ibarra, de Ecuador, impulsaron, en 1969, la histórica “Decisión 24”
del Pacto Andino”.Esa “Decisión” determinó que Bolivia, Perú, Ecuador y
Colombia establezcan reglas comunes frente a los capitales extranjeros,
prohíban a las transnacionales invertir en servicios básicos e impidan
exportar utilidades por encima del 14 % de su inversión. Programaron el
desarrollo de la metal mecánica y determinaron que el Estado sea partícipe
cada vez más decisivo en los emprendimientos estratégicos.
Washington y los militarismos brasileño y argentino, sometidos al
Pentágono, derrocaron, con el concurso de la oligarquía cruceña y la ultra
izquierda, influenciada por James Petras, al régimen Ovando-Torres, en 1971.
En 1975, EEUU reemplazó a Velasco por el conciliador Morales Bermudez. Con
esos cambios, impidió que las esperanzas liberadoras del cono sur se
enriquecieran con la victoria de Allende, en Chile, en 1970, y de Héctor
Cámpora, en Argentina, en 1973.
Si de comparaciones se trata, Alan García desarrolla políticas económicas
similares a las de Menem, Sánchez de Lozada y Pinochet. Velasco Alvarado, en
cambio, nacionalizó el petróleo, controló a la Banca foránea, repartió los
latifundios a los campesinos y puso límites al abuso de los medios de
comunicación, digitados por las metrópolis. Es, junto a Ovando y Allende, el
visionario de la integración latinoamericana, basada en una democracia de
autodeterminación nacional, ya que la otra, la neoliberal del Consenso de
Washington y Alan García, desemboca en baños de sangre, como el causado por
“Sendero Luminoso”.
El canciller de “Torre Tagle” compara a Evo Morales con Velasco Alvarado.
Infelizmente, lo anterior no es totalmente cierto, debido a que las
políticas del “Palacio Quemado” contra la exclusión social y por la
recuperación de recursos naturales se estrellan contra el neoliberalismo del
Ministro de Hacienda, Luís Arce, y los directores del Banco Central, para
quienes Milton Friedman es el Sumo Pontífice.
En efecto, no tiene justificación alguna que 6.000 millones de dólares de
las reservas monetarias de Bolivia (del total de 7.000 millones) y de los
fondos de los jubilados estén prestados al 2% anual, según información
oficial, a entidades financieras de EEUU, Alemania, Suiza, Gran Bretaña,
Francia, Australia, Japón e Irlanda. Bolivia le presta dinero a la CAF al 2
% y recibe préstamos al 8 %. ¿Alguien puede entender semejante locura?
Cuando se pide a los desvergonzados neoliberales que expliquen lo anterior,
responden que “se trata de información confidencial”. Añaden que no conviene
tener dinero en Bolivia para no aumentar la inflación, lo cual es falso si
se lo destina a proyectos productivos, como la siderurgia, refinerías,
carreteras, fundiciones y gasoductos, financiados hasta ahora con préstamos
usureros.
La demencia del régimen boliviano es compartida por casi todos los
gobiernos de la región. El Presidente Correa del Ecuador ha revelado que los
países latinoamericanos tienen prestados 200 mil millones de dólares al
Tesoro de EEUU, transnacionales y Bancos norteamericanos, europeos y
japoneses. ¿Hasta cuando no se creará el Banco del Sur? ¿Hasta cuando
engordaremos a nuestros expoliadores?.
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