Los analistas consideran que la elección de Sarah
Palin, gobernadora de Alaska de 44 años, busca atraer tanto al ala
derecha republicana como a mujeres independientes o votantes del
opositor Partido Demócrata, que apoyaron a la senadora de ese
partido Hillary Rodham Clinton en los comicios internos y están
molestas por su derrota ante el senador Barack Obama.
Obama fue consagrado formalmente este jueves como candidato
presidencial para las elecciones del 4 de noviembre por la
Convención Nacional Demócrata, que sesionó en la ciudad de Denver.
Palin es considerada una conservadora en materia social y fiscal.
Católica practicante, se opone al aborto. Tuvo hace poco un bebé
--su quinto hijo-- que nació con síndrome de Down. Sólo lo acepta en
casos de violación o cuando la salud de la madre se encuentra en
peligro.
"Quedó claro en Denver esta semana que Hillary Clinton dejó 18
millones de grietas en el más alto y más resistente techo de cristal
que tiene este país. Pero ocurre que las mujeres no estamos fuera de
la discusión y lo podemos hacer añicos", dijo Palin este viernes en
la ciudad de Dayton, en el acto en el cual McCain la presentó como
candidata a vicepresidenta.
El binomio McCain-Palin será consagrado la próxima semana en la
Convención Nacional Republicana, que se celebrará en Minessota.
La reputación de Palin como una reformista populista que no dudó en
desafiar a la cúpula del Partido Republicano en Alaska en temas de
corrupción también es vista, por McCain y sus asesores, como un
atractivo para los votantes independientes.
Otros analistas señalan que se busca "rejuvenecer" al binomio
oficialista.
McCain tiene 72 años y, si resulta elegido, será el presidente de
mayor edad que accede a un primer término en la Casa Blanca. Ronald
Reagan lo hizo en 1981 a los 69 años y fue reelegido en 1984 para un
segundo mandato, que finalizó en 1989. Palin es tres años más joven
que Obama.
Sin embargo, otros observadores opinan que la presencia de la
gobernadora de Alaska puede resultar un tiro por la culata para
McCain.
Los republicanos han puesto un fuerte énfasis en las críticas a la
falta de experiencia de Obama, a diferencia de McCain, especialmente
en política exterior, como para actuar como comandante en jefe
cuando Estados Unidos está envuelto en dos guerras y las tensiones
con Rusia van en aumento.
"Ciertamente, la elección de Palin deja sin efecto el argumento
sobre la inexperiencia de la fórmula demócrata. Aunque la
gobernadora es una buena persona, su falta de experiencia hace
problemático pensar en ella asumiendo la presidencia", dijo el
senador demócrata Charles Schumer.
El legislador consideró que los republicanos "han jugado a los
dados" con su elección. "Espero el debate entre Palin y Joseph Biden",
agregó en referencia al compañero de fórmula de Obama, presidente
durante tres períodos de la Comisión de Relaciones Exteriores del
Senado.
Los editores de la publicación derechista National Review
escribieron que "Palin deberá reasegurar a los votantes respecto de
su solvencia cuando hable frente a la Convención Nacional
Republicana y cuando debata con Biden".
McCain, en tanto, "deberá llevar la carga de la política exterior y
mostrar que goza de buena salud", agregaron.
Un portavoz de la campaña demócrata comentó que "McCain colocó a la
ex alcaldesa de una ciudad de 9.000 habitantes a un latido de
corazón de la presidencia de Estados Unidos", poco después de que
Obama y Biden felicitaran a Palin y la describieran como "una
persona admirable que agregará una nueva voz" a la contienda
electoral.
Los demócratas y analistas independientes también ponen en duda que
Palin pueda atraer a los seguidores de la senadora Clinton.
"Si McCain cree eso, está muy equivocado", declaró la senadora
Barbara Boxer. "Lo único que tienen en común es que son mujeres. En
todo lo demás, no podrían estar más alejadas una de la otra."
En una declaración pública, Clinton elogió la elección de una mujer
como candidata a la vicepresidencia, a la que calificó de
"histórica", pero añadió que "sus políticas llevarían a la nación en
la dirección errónea".
Palin, hija de dos docentes y ex primera princesa en el concurso de
belleza Miss Alaska, comenzó su carrera como reportera de deportes
en un canal de televisión de Anchorage, la capital de ese estado
noroccidental.
En 1992 fue elegida para el concejo municipal de Wasilla, un
suburbio de esa ciudad de 8.000 habitantes, y se convirtió en
alcaldesa en 1996.
Tras ser derrotada en 2002 en su intento de convertirse en
vicegobernadora del estado, ganó la gobernación en 2006, derrotando
a un popular rival demócrata y al republicano que buscaba su
reelección con una campaña basada en la idea de un "gobierno
limpio".
Los candidatos a la presidencia suelen elegir compañeros de fórmula
que les garanticen votos en estados o regiones clave. Pero Alaska
tiene poco para ofrecer a McCain.
No sólo su población es de menos de 700.000 habitantes, sino que han
votado consistentemente por el Partido Republicano en todos los
comicios desde 1964.
Dada su falta de experiencia y reputación a nivel nacional, el
atractivo de Palin para McCain sería su imagen de mujer joven y
dinámica, luchadora contra la corrupción y conservadora.
Madre de cinco hijos --el mayor está a punto de ser enviado a la
guerra de Iraq-- puede atraer a el "núcleo duro" de la derecha
religiosa republicana, que desconfía de McCain.
También es integrante de la Asociación Nacional del Rifle, el
poderoso grupo de presión que defiende el derecho a portar armas,
garantizado a su juicio por la Segunda Enmienda de la Constitución.
Ya en la década del 40 la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó
esa interpretación en dos dictámenes.
Asimismo, Palin apoya decididamente la perforación de pozos de
exploración petrolera en su estado, incluso en las áreas protegidas
del Refugio de la Vida Natural de Alaska, algo a lo que McCain se ha
opuesto.
"Discrepo con cualquier candidato que diga que no podemos 'perforar'
nuestra salida a nuestros problemas", declaró Palin. También puso en
duda la contribución de los gases invernadero al recalentamiento
global, colocándose así una vez más a la derecha de McCain.
La opción de una compañera de fórmula sin experiencia resulta
llamativa en McCain, si se toma en cuenta que tiempo atrás reconoció
que, a su edad, debía optar por un vicepresidente con los
conocimientos y experiencia necesarios para reemplazarlo en caso de
muerte o incapacidad.
"Todos sabemos que la máxima prioridad", declaró meses atrás, "es
elegir a alguien que pueda tomar mi lugar".