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La imagen de Obama ha sufrido debido a sus vínculos con Wright. |
La crisis desatada entre el precandidato demócrata a la presidencia
de EEUU, Brack Hussein Obama, con su pastor de cabecera, Jeremiah Wright, cobró
virulencia el martes, cuando el senador dijo estar
"escandalizado" por las últimas declaraciones y el "espectáculo" ofrecido por el
religioso en una conferencia de prensa en Washington.
Obama se vio obligado ayer a
condenar virulentamente las palabras de Wright, lo que generó nuevas preguntas
sobre la relación que mantuvo con el reverendo durante años. Obama explicó: "El
pastor que yo conocí hace 20 años no es el mismo que yo vi por televisión".
El precandidato demócrata se declaró ayer "indignado" y "entristecido por
el espectáculo" de los últimos comentarios de Wright, que calificó como "un
mazazo".
"Debería ser denunciado, y eso es lo que estoy haciendo aquí", dijo y aclaró:
"No habla por mí ni por mi campaña. Sus palabras me ofenden y ofenden a todos
los estadounidenses".
Condenó el hecho de que Wright haya acusado al gobierno de EE.UU. de ser el
responsable de la epidemia de SIDA y de los atentados del 11 de septiembre.
"Conozco al reverendo Wright desde hace 20 años. La persona que vi ayer no era
la persona con la que me encontré 20 años atrás", ha declarado Obama. "El no
habla por mí ni por mi campaña", afirmó. "Sus palabras me ofenden y ofenden
a todos los estadounidenses", añadió.
Hace más de un mes Obama ya tuvo que responder por las palabras de Wright,
cuando se hicieron públicos fragmentos de alguno de sus sermones en los que el
pastor hacía comentarios racistas contra los blancos y antiestadounidenses.
Obama condenó las palabras, pero defendió la relación con su pastor.
El estratega de Obama, David
Axelrod, había convenido lunes que las declaraciones del reverendo eran una
desventaja, mientras que el candidato, afectado por las derrotas frente a
Hillary Clinton en Ohio y en Texas en marzo, y después en Pensilvania la semana
pasada, aborda debilitado las nueve últimas consultas del curso a la investidura
demócrata.
Jeremiah Wright, que ha sido desde hace 20 años el pastor de Obama en la
iglesia Trinity United Church en el sur de Chicago, está considerado uno de los
diez pastores negros más influyentes del país.
A veces, sus sermones destilan una
marcada hostilidad hacia el gobierno, y sus posiciones han sido a menudo
calificadas de supremacistas. Incluso los propios asesores de Obama reconocen
que el párroco utiliza a veces una "retórica incendiaria".
Dos de sus discursos son los que
han levantado una mayor polémica.
En el primero, realizado tan sólo
cinco días después del 11-S, responsabilizó a la política exterior
norteamericana de los atentados en Nueva York y el Pentágono: "Nosotros hemos
apoyado el terrorismo de estado contra los palestinos y los negros de Sudáfrica,
y ahora nos indignamos porque lo que hemos hecho al otro lado del Atlántico nos
es devuelto en nuestra propia casa".
Ese mismo día el reverendo también
recordó que los EEUU mataron a mucha más gente en Hiroshima y Nagasaki "sin
tan siquiera pestañear".
No obstante, probablemente, su sermón más polémico lo pronunció en el 2003.
En él señaló que "El gobierno les
da drogas, construye cárceles más grandes, ... y aún quiere que digamos 'Dios
bendiga a América'. No, no, no, Dios maldiga a América, eso está en la Biblia
para quien mata a inocentes". Según Wright, los EEUU tratan a los afroamericanos
"como si fueran seres infrahumanos".
Según la pñrensa norteamericana la
crisis de Obama con su pastor beneficia a Hillary Clinton que estaba esperando
un escándalo en la campaña de Barack Obama que la ayude a volcar a los
superdelegados indecisos en su favor.
Las declaraciones que hizo el
pastor de Obama estos últimos tres días, son sin duda lo que mejor se parece a
un deseo cumplido, señalan algunos comentaristas estadounidenses este
miércoles.
La conferencia de prensa que dio
Wright en el Club de Prensa (National Press Club) de Washington el martes hizo
reír a todo el mundo, menos a los asesores de Obama.
Sabían que el daño que haría a la campaña de Obama sería difícil de superar.
Además Wright no pudo elegir peor
momento. A cinco días de las elecciones en Indiana y en Carolina de Norte, que
serán claves.
Una encuesta indicó que la mayoría
cree que Hillary tiene más posibilidades de ganarle a McCain que Obama.
Y el presidente del Partido
Demócrata, Howard Dean, dijo que al finalizar las internas en junio, él o
Hillary van a tener que renunciar a su candidatura.
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