En un ambiente regional
enrarecido, la Central de Inteligencia de Colombia anunció que abortó un plan de
las FARC para asesinar al presidente Álvaro Uribe con un coche bomba durante una
visita a un pueblo de una zona montañosa donde se persigue al máximo comandante
de la guerrilla. Uribe es uno de los presidentes más custodiados del mundo con
seguimientos vía satélite.
El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) dijo que las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) estaban organizando el plan desbaratado y que
lo pretendían ejecutar con un taxi cargado con 120 kilos de explosivos.
Se trata del más reciente plan para atentar contra el mandatario colombiano,
quien con el apoyo de Estados Unidos lidera una ofensiva militar contra la
guerrilla, a la que ha obligado con sus acciones a un repliegue estratégico.
"De acuerdo con la información del servicio de inteligencia, el material
explosivo sería utilizado por el frente 21 y la Compañía Cajamarca de las FARC
contra el presidente de la República, Álvaro Uribe, y el Gobernador del Tolima,
Óscar Barreto Quiroga", precisó un comunicado de prensa del DAS.
El organismo de inteligencia reveló que el atentado iba a ser ejecutado en el
municipio de Planadas, en el departamento del Tolima, en represalia por la
ofensiva militar que mantienen las Fuerzas Militares en esa región contra
Alfonso Cano, el nuevo máximo comandante de las FARC.
Cano fue designado como el nuevo comandante rebelde en reemplazo del fundador
del grupo guerrillero, Manuel Marulanda, quien murió el pasado 26 de marzo, al
parecer de un ataque al corazón.
El vehículo cargado con los 120 kilos de explosivos fue interceptado por
agentes del DAS cerca al pueblo de Alvarado, en una operación en la que fue
capturada una persona. Los explosivos fueron detonados de manera controlada en
una zona despoblada.
Uribe, objetivo permanente de las FARC a las que prometió derrotar militarmente
cuando ganó la presidencia en el 2002, es uno de los presidentes más
custodiados del mundo y su esquema de seguridad es apoyado con vehículos
blindados y seguimientos vía satélite suministrados por el Servicio Secreto de
Estados Unidos, de acuerdo con fuentes de las Fuerzas Armadas.
La guerrilla ha sufrido en los últimos meses duros golpes con la muerte de
varios de sus más importantes comandantes en ataques de las Fuerzas
Militares, a lo que se sumó la deserción de miles de combatientes.
Entre los líderes de las FARC muertos figuran Jota Jota, Tomas Medina Caracas,
Martín Caballero y Raúl Reyes, quien cayó en un bombardeo de militares
colombianos en territorio de Ecuador.