La prensa europea opina sobre el conflicto EEUU-Rusia y la crisis de los
misiles en Polonia en comentarios registrados por Deutsche Welle.
Terrible respuesta
The Daily Telegraph , Londres: "La invasión de Georgia aceleró la firma
del acuerdo polaco-norteamericano sobre el escudo antimisiles. El general ruso
Anatoly Nogovitsyn dijo al respecto que ello podría transformar a Polonia en
objetivo de un ataque atómico. Pero un ataque de ese tipo a un miembro de la
OTAN tendría como consecuencia una terrible respuesta de EE. UU. Las fuertes
palabras de los rusos, alentadas por la rápida victoria militar en Georgia, se
hallan completamente fuera de la realidad política. Se plantea ahora la cuestión
de si ha comenzado una nueva Guerra Fría. Pero como Washington y Moscú no se
amenazan mutuamente con la destrucción nuclear, la respuesta es no."
Gran preocupación
La Stampa, Turín: "Todos, empezando por la ministra estadounidense de
Relaciones Exteriores, Condoleezza Rice, repiten como un mantra que "la Guerra
Fría no volverá". Pero lo repiten constantemente porque el peligro realmente
existe y muy agudamente: las relaciones entre los rusos y los norteamericanos
han alcanzado un punto muy bajo. En lo que respecta a las amenazas de Moscú, lo
que más inquieta son las declaraciones del ministro de relaciones Exteriores,
Sergei Lavrov, según el que el sistema antimisiles en Polonia testimonia la
voluntad norteamericana de "renunciar al tratado START sobre control de armas
atómicas". Es como decir que los rusos podrían ser los primeros en rescindirlo,
lo que supondría exactamente un retorno a la época de la Guerra Fría. En las
cancillerías de Estado de Europa reina gran preocupación."
Un nuevo argumento
Gazeta Wyborcza, Varsovia: "Los próximos años mostrarán si el sistema
antimisiles aumenta la seguridad de Polonia o sólo le proporciona a Moscú un
nuevo argumento para llevar adelante una política aún más agresiva contra sus
vecinos. En lugar de un escudo antimisiles, lo que necesita la seguridad de
Polonia es una buena política exterior."
Nuevos aliados
RBK Daily, Moscú: "Debería tomarse en cuenta que el acuerdo se firmó en
medio de una crisis de las relaciones ruso-norteamericanas, provocada por la
situación en Georgia. Bajo esas condiciones, Rusia debería tomar mayores medidas
de seguridad, partiendo del escenario más pesimista. Y los nuevos emplazamientos
de cohetes en Polonia y la República Checa deberían pasar a formar parte de la
lista rusa de objetivos atómicos. Además, Rusia debería a partir de ahora
buscarse nuevos aliados políticos."
Decisión inteligente
Tages-Anzeiger, Zúrich: "El pacto militar más poderoso del mundo no
quiere reaccionar a la demostración rusa de poder con medidas concretas. No es
una decisión espectacular, pero sí una decisión inteligente. Aún no está claro
qué quiso lograr Rusia con su invasión en Georgia. Aún teniendo en cuenta toda
la brutal aplicación de fuerza, Rusia se ha mantenido dentro de ciertos límites.
Tiflis no fue ocupada, los estratégicamente esenciales oleoductos no fueron
tocados. Moscú sabe que pone en juego sus propios grandes intereses económicos
en Occidente si hace que la crisis se agudice. También por esa razón hubiera
sido erróneo empujar ahora a Rusia al aislamiento, aplicando con duras medidas."
Poderío militar y credibilidad
La Stampa, Turín: "Los tiempos en que Rusia miraba hacia el modelo
europeo con una mezcla de temor y admiración pertenecen al pasado. Rusia es
consciente de su nuevo poder, derivado del hecho de que el país dispone de
fuentes de energía vitales para Europa. Por ello tampoco siente la necesidad de
mantener una 'relación especial' con la Unión Europea. (…) Y en tanto la UE no
disponga de un poderío militar autónomo y creíble, tampoco podrá emitir ninguna
fuerza de convicción creíble."
Buques en el Mar Negro
The Times, Londres: "En el oeste de Georgia se registraron señales de una
retirada de las tropas rusas. Pero la realidad en el país hace que el armisticio
sea risible. No obstante, más ultimátums a Rusia pueden dañar más de lo que
pueden ser provechosos (…). No obstante, los buques de guerra de la OTAN deben
permanecer en el Mar Negro hasta que la retirada haya sido concluida. Y la
Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) debería
insistir en reemplazar las tropas de paz rusas en la región por contingentes
propios. Además, la UE y la OTAN deberían acordar claros mecanismos para aislar
a Rusia en caso de que la retirada se demore aún más."
Necesitamos cooperación
Corriere della sera, Milán: "Lo que debería confundir a los europeos es
el hecho de que todo esto sucede en una fase en la que tanto Rusia cono la Unión
Europea tendrían excelentes razones para un entendimiento mutuo. Rusia tiene
petróleo y gas y Europa tiene el capital, la tecnología y la cultura económica
que Rusia necesita para compensar el tiempo perdido. El trasfondo es similar a
la situación luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando Francia y otros países
europeos ofrecieron a Alemania una forma de cooperación similar. Entonces se
trataba de reconstruir un continente en ruinas. Luego del fin de la Guerra Fría
necesitamos ahora una cooperación europeo-rusa en las áreas de la energía y el
desarrollo. Si seguimos ese camino, también los EE. UU. descubrirán que existen
otras formas de convivencia con Rusia y quedarán agradecidos."