¿Washington y Moscú, frente a frente como en los viejos tiempos? Los editoriales
de la prensa europea analizan lasa consecuencias de la guerra de Goergia, y dan
como ganador a Putin.
Deutsche Welle, Alemania
Tagesspiegel, de Berlín: “El presidente Bush había alimentado en
Tiflis, ante miles de personas, la esperanza de que Estados Unidos se mantendría
al lado de Georgia pasase lo que pasare. Hasta hace poco hubo maniobras
militares conjuntas, numerosos asesores militares y suministro de armas. Todo
eso indujo al americanófilo presidente Saakashvili a cometer peligrosísimos
errores de cálculo. Y Estados Unidos no pudo detenerlo. Eso pone en la mira a la
secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Si Bush es el peor presidente de todos
los tiempos, ¿qué es entonces Rice? Una experta en la antigua Unión Soviética,
se dice. Pero de eso no se ha visto ni oído nada. No hay estrategia. Y eso es
dramático. Medio Oriente, Cercano Oriente, esta región... con nada ha podido
lucirse Rice. ¿Qué busca Estados Unidos a miles de kilómetros de su territorio
cuando se involucra de la forma en que lo ha hecho en Georgia? Influencia,
ciertamente, pero para qué. ¿Sólo para hacer negocios?”
Rusia a la ofensiva
La Repubblica, de Roma: “Si no existiera el presidente georgiano, Mijail
Saakashvili, Vladimir Putin habría tenido que inventarlo. Tal parece que el
patrón ruso no daba crédito a sus oídos en las primeras horas de la guerra.
Saakashvili, catalogado de archienemigo, cayó con los dos pies en la trampa y
desafió a Rusia en el terreno militar. Putin no sólo recuperó el control de la
disputada Osetia del Sur en pocos días, sino que amenaza también con reducir a
Georgia a un tamaño virtual. Pero, por sobre todo, Putin impartió una lección
clara a Estados Unidos. Por primea vez desde el desplome de la Unión Soviética,
el imperio ruso está a la ofensiva. La guerra de Georgia no sólo tiene
extraordinarias consecuencias regionales para Moscú sino que contribuye también
a una redistribución global de las fuerzas que parecían ya cimentadas desde el
término del siglo XX.”
El retorno de la guerra fría
Le Monde, de París: “Georgia paga ahora por el desmembramiento del
imperio soviético a comienzos de la década del 90. Para justificar la operación
militar contra Tiflis, Vladimir Putin acusó a Occidente, y en particular a
Estados Unidos, de haber vuelto a la Guerra Fría. Pero hoy no se trata de
mantener un equilibrio de fuerzas como base de las relaciones entre dos bloques;
hoy presenciamos el regreso a una política de cañones para imponer a un país
pequeño la voluntad de un vecino más fuerte. En el Cáucaso lo que está en juego
es el derecho a la autodeterminación de los pueblos, aunque tengan la mala
suerte de vivir junto a un poderoso vecino”.
Los intereses rusos
Neue Zürcher Zeitung, de Zúrich: “Junto a los aplausos del bando
gubernamental para la misión mediadora del presidente Sarkozy en el conflicto de
Georgia se registra en Francia también algo de crítica por la falta de firmeza
ante Rusia. El plan de seis puntos se basa principalmente en las demandas rusas
y puede ser interpretado a favor de Moscú al antojo de Putin. En la conferencia
de prensa ofrecida en Moscú con el vocero de Putin, Medvedev, Sarkozy calificó
de normal que Rusia busque también velar por los intereses de los rusos más allá
sus fronteras. Esta constatación parece acercarse inquietantemente al
reconocimiento de la doctrina rusa de los ‘intereses especiales en el exterior
cercano’. A diferencia lo ocurrido en los tres países bálticos, así como en
Polonia y Ucrania, en Francia no se registró sin embargo ninguna consternación
por esta causa”.