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El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad |
Operación Irán (Preparación
de terreno)
La aparición de Al Qaeda (como lo vino haciendo desde el 11-S hasta el presente)
cumpliría la misión y el objetivo de justificación y "preparación del clima
internacional" para los ataques a Irán, y posiblemente a Siria, utilizando
la supremacía y el poder aéreo abrumante del Imperio estadounidense.
Tampoco deberían descartarse "tiros de reglaje": atentados periféricos,
por ejemplo en Asia, para ir aproximándose al o/los blancos centrales situados
en Europa, sin descartar EEUU.
Los blancos prioritarios, se centrarían en las potencias europeas que
integran el Consejo de Seguridad de la ONU, sobre todo las que tuvieron
incidencia o influencia en el tratamiento de las sanciones o de un ataque
militar de EEUU a Irán.
El M-16 británico, aliado estratégico del eje de inteligencia CIA-Mossad, viene
alertando constantemente sobre un nuevo ataque en Londres, lo mismo que los
servicios franceses e italianos vienen alertando de atentados en ciudades
europeas.
¿Y porqué Europa? Es el ámbito de las naciones europeas donde se va a definir si
el ataque militar a Irán va ser "unilateral" (EEUU solo, o en alianza con
Gran Bretaña e Israel), o "multilateral" (con la OTAN y algunas naciones
europeas, como ya sucedió en Yugoslavia).
Obviamente que el Pentágono y la Casa Blanca intentan que el ataque a Irán sea
con apoyo de Europa y de la OTAN, lo que determina claramente el objetivo
central que pueden tener el o /los potenciales ataques de Al Qaeda en suelo
europeo o norteamericano.
En este escenario, sobresalen como blancos potenciales (del próximo ataque
terrorista de Al Qaeda) naciones como Italia, Francia, Rusia, Gran Bretaña,
Alemania, y, posiblemente España, entre los prioritarios.
Para la elección del "blanco" los estrategas de las operaciones terroristas
siempre tienen en cuenta el impacto mediático internacional.
Esto es, en que país (o países de Europa), y bajo que modalidad y/o
circunstancia un ataque de Al Qaeda puede generar el mayor nivel de impacto y
de consenso a una operación militar contra Irán.
Los arquitectos del ataque a
Irán
saben que tienen que
reforzar la estrategia de "preparación de terreno" con otro componente:
la "violencia terrorista islámica" que demuestre a qué grados puede
llegar Irán en posesión de la bomba nuclear, y seguramente ese va ser el
objetivo central del próximo ataque terrorista de Al Qaeda.
Luego de la operación con las caricaturas de Mahoma para mostrar la "violencia
islámica" en acción, el año pasado, dos encuestas realizadas en EEUU
revelaron que
la mayoría de
los estadounidenses consideraba a Irán como la "mayor amenaza" para EEUU, y un
70% apoyaba un ataque militar a ese país.
El M-16 británico, por medio de varios informes el año pasado alertaba sobre la
aparición del "terrorismo nuclear" de Al Qaeda. La misma teoría vienen
desarrollando la CIA, el Mossad y los servicios europeos "aliados".
La operación busca crear un
"peligro" inducido por una fabricación de "opinión pública" que concentre sus
energías en un peligro acechante que amenaza a la supervivencia de la
humanidad.
Y ese peligro, es el "peligro Irán nuclear".
Las potenciales operaciones terroristas en Europa con Al Qaeda en el contexto de
la crisis Irán-EEUU van a tener como objetivo estratégico central el
"ablandamiento" de la masa resistente a un ataque militar a Irán entre la
población y los gobiernos europeos.
Las apariciones del "terrorismo en acción" (sea en Europa o en EEUU)
siguen garantizadas por la complicidad y el silencio de las cadenas informativas
y del establishment de poder norteamericano que guarda bajo siete llaves los
informes realizados por investigadores alternativos que prueban como Bush y los
halcones han utilizado al terrorismo como "política de Estado" desde el
11-S hasta aquí.
Como producto del "pacto de silencio" entre el lobby mediático y el poder
imperial, tanto en EEUU como en Europa y el resto del mundo, las mayorías
ignoran totalmente el uso del terrorismo como arma de manipulación de conducta
social, y un nuevo ataque como el del 7-J en Londres, o como el del
11-M en España es tan previsible e inevitable como los tsunamis o las
catástrofes naturales que azotan el planeta.
En ese escenario hay que interpretar los "testeos terroristas" en Nueva York,
y las "amenazas y alertas" constantes a ciudades europeas.