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(IAR-Noticias)
10-Enero-07
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Saddam en la horca, flanqueado por sus verdugos (Foto Reuters) |
La Operación de la
CIA con el video de la ejecución de Saddam Hussein ha levantado escándalo e
indignación, no solamente en Irak y entre la comunidad islámica, sino que sus
efectos ya se esparcen sobre gobiernos árabes y la propia Casa Blanca cuyos
funcionarios, con Bush a la cabeza, intentan tomar distancia de las
ruinosas imágenes del ahorcamiento del ex presidente iraquí.
Informe especial
E n general, no se cuestiona
que Saddam Hussein, el derrocado presidente de un país invadido a sangre y
fuego, haya sido juzgado y condenado a muerte por un farsesco tribunal
integrado por los cómplices chiíes de la ocupación, sino la
"desprolijidad" y las ofensas contra el ejecutado que revelaron las imágenes
clandestinas difundidas por las cadenas internacionales.
Aparte de la aberración y el absurdo
que significa que una potencia invasora juzgue al invadido, sin ningún
cuestionamiento por parte de la mayoría de los gobiernos del mundo, no se puede
dejar de señalar que EEUU y sus cómplices del gobierno chíi -en sus represiones
pico- matan más personas en un sólo día que las que supuestamente mató Saddam
durante el crimen de los 143 chiíes, con el que se justificó su condena a la
horca.
El video clandestino de la ejecución, supuestamente grabado en un teléfono móvil
de uno de los asistentes desató la indignación y la ira de la comunidad suni
(revelando el objetivo buscado) al mostrar a Saddam siendo víctima de insultos
y burlas mientras subía al cadalso.
Difundidas por las grandes cadenas internacionales, y captadas por un teléfono móvil y colgadas en internet,
las imágenes permitieron presenciar el instante del ahorcamiento y
escuchar el "diálogo final" en la sala de ejecuciones.
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Partidario de Moqtada Al Sadr, el otrora clérigos rebelde chiíta
que más duramente se opuso a la presencia de EEUU en Irak |
El
verdugo
Saddam Hussein fue ahorcado en una instalación
del cuartel de Inteligencia Militar del barrio de al-Khadimiya, en Bagdad, bajo
control del ejército de milicianos chiíes del clérigo Moqtada Al Sadr,
al cual pertenecen los verdugos que lo insultaron antes de ahorcarlo.
Previamente, el ex presidente iraquí había sido entregado en la Zona Verde por
los estadounidenses, quienes le mantenían desde su captura en el centro de
internamiento del Aeropuerto Internacional y, temporalmente, en algún país
vecino del Golfo, según fuentes árabes.
Moqtada Al Sadr, quien protagonizó dos alzamientos armados contra las fuerzas
invasoras norteamericanas en el 2004, es el
principal sostén armado del primer ministro iraquí al-Maliki, quien
encabeza la línea ultradura contra los militantes del Partido Baas, la
organización que lideró Saddam durante su régimen de más de dos décadas.
La inteligencia de la resistencia suní le atribuye al Ejército del Mahdi del ex
"clérigo rebelde" Moqtada Al Sadr un protagonismo descollante en la masacre,
con secuestros y ejecuciones, de sunies que sobrevino luego del atentado
contra una mezquita chií en Samarra, el 22 de febrero del año pasado.
El verdugo de Saddam Hussein, el clérigo Moqtada Al Sadr, quien controla
seis ministerios de la administración colaboracionista encabezada por al-Maliki,
está señalado como uno de los líderes combativos chiíes que utiliza la CIA (cuya
estación cuenta con 600 agentes en Bagdad) para avivar la guerra civil entre
suníes y chiíes.
Los escuadrones de la muerte de Al Sadr, con zona liberada por la policía y el
ejército iraquí, ingresan a sangre y fuego en los barrios suníes asesinando sin
compasión. luego de haberse producido algún atentado contra mezquitas o
instalaciones chiíes.
No obstante, y utilizando su pasado combatiente contra las fuerzas de ocupación,
Al Sadr se vale de una prédica "anti-EEUU" y "anti-ocupación" para captar a
sectores mayoritarios de la comunidad chií que rechaza la presencia
estadounidense.
Otros señalan a Al Sadr como un "doble agente", utilizado tanto por la
CIA como por Irán, cuyo régimen de ayatolas se vale del clérigo como elemento de
presión para negociar con EEUU una "pacificación" de Irak acorde a su propios
intereses.
También, entre la inteligencia suní, se baraja la hipótesis de que el rápido y
sorpresivo ahorcamiento de Saddam, además de su objetivo de profundizar la
guerra civil, respondió a una concesión de Washington al régimen teocrático
de Teherán, que se habría valido de la ejecución para debilitar a la resistencia
suní que cuenta con la protección de Arabia Saudita.
El reino saudita, la otra gran potencia petrolera de la región, mantiene una
competencia de proyectos hegemónicos con los ayatolas de Teherán en la región, y
pocos días antes de fin de año anunció que en caso de una guerra civil entre
chiíes y suníes apoyaría decididamente con armas y logística a los suníes.
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El emir de Qatar, jeque Hamad ben Jalifa Al Thani con su amigo Dick Cheney. |
El canal del Emir
Mowaffak Al Rubaie, consejero de seguridad del Gobierno iraquí, acusó sin
nombrarla a la cadena Al Jazeera (la llamó "una cadena árabe de televisión") de
introducir los teléfonos móviles en la sala de ejecuciones del cuartel de
Inteligencia Militar de Bagdad.
Las polémicas imágenes en las que se escuchan insultos contra Saddam instantes
antes de su muerte fueron emitidas en primer lugar por la cadena qatarí Al
Jazeera y en forma casi simultánea se colgaron en Internet.
Al Jazeera, la cadena que distribuye habitualmente los videos y grabaciones con
"comunicados" y amenazas de Al Qaeda, tiene su estación central en Qatar,
cuyo emir, el jeque Hamad ben Jalifa Al Thani, quien financia la televisora árabe, es el principal socio de EEUU en
la región y mantiene una relación de "amistad personal" con el vicepresidente de
EEUU, Dick Cheney.
Un
año después de su ascenso al poder el emir invirtió 150 millones de dólares
(algunos afirman que esa suma asciende a U$ 500 millones) para lanzar la cadena
televisiva Al Jazzeera.
Un canal considerado por la prensa internacional como el arquetipo de la "independecia
informativa" en el mundo árabe.
Mientras Al Jazzeera desarrollaba con éxito sus primeras coberturas "críticas"
a EE.UU., su propietario se dedicaba a profundizar sus lazos con la Casa
Blanca y el Pentágono, particularmente con Cheney y Rumsfeld, con quienes
mantiene una fluida relación personal.
En
marzo del 2002, cuanto ya estaba en curso la planificación de la guerra
contra Irak, el vicepresidente Cheney se reunió en Doha con el emir de
Qatar, donde se encontraba el comando central de las fuerzas norteamericanas en
el Golfo Pérsico, conducida por el general Tommy Frank, también amigo del Emir.
El canal instalado en Qatar, a poca distancia del centro de operaciones
estadounidenses, acrecentó su influencia como expresión de la "libertad
informativa" y se convirtió en fuente permanente de las cadenas
internacionales
controladas por el lobby judío.
Para los expertos en las andanzas de la CIA, Al Jazzeera es el más alto
exponente mediático del doble juego, o doble discurso, que la Agencia le
imprime a sus actividades por el mundo utilizando sus U$ 14.000 millones de
presupuesto
En ese sentido, la línea editorial de Al Jazzeera está destinada a crear una
"falsa oposición" en el plano informativo, con la finalidad de afirmarse en
la credibilidad de los sectores árabes enemigos de Estados Unidos.
Y desde allí operar para los verdaderos objetivos de su dueño y de sus socios
estratégicos, los halcones del Pentágono estadounidense aliados de su
propieatrio, el emir de Qatar.
Con un presupuesto millonario en dólares y su equipo integrado por ex
periodistas del servicio de noticias en árabe de la BBC, Al Jazzeera se ha
convertido en el eje central de las operaciones mediáticas de la CIA en
el Medio Oriente y el Asia Central.
"Saddam fue llevado (al cadalso) por la fuerza como un cordero a la espera de
ser sacrificado", dijo Emad Gad, analista político del centro de Estudios
Estratégicos de Al-Ahram, en Egipto.
"El principal problema es que la ejecución
tuvo lugar en la mañana de Al-Adha", agregó. "Esto provocará cólera y
humillación entre la gente, hayan apoyado a Saddam o no".
La difusión en Internet del video completo de la ejecución en la horca de Saddam
es una primicia en su género, al menos en el mundo árabe, señaló Samer Hamzeh,
un consultor del grupo Dubai Media Incorporated, que agrupa a Dubai TV y a otros
tres canales televisivos.
Difícilmente Al Jazeera podría haber tenido la "primicia" de la difusión de la
imágenes del video clandestino sin la participación de los que diseñaron la
operación de ahorcamiento humillante, o sea la CIA.
El escenario de la ejecución
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En la imagen, unos iraquíes
intentan identificar los cadáveres, la
mayoría sunies, muertos en Baquba en febrero de 2006. |
En Irak no hay un estado de "violencia sectaria" como sostiene la prensa
internacional controlada por el lobby judío, sino una guerra de resistencia
por un lado (los grupos sunies que pelean simultáneamente contra EEUU
y sus asociados chiíes y kurdos) y una operación masacre de sunies
ejecutada por las tropas norteamericanas y por la policía y los
escuadrones de la muerte controlados por kurdos y chiíes.
Bien analizado, y para enfocar objetivamente el conflicto, en Irak, más que una
ocupación militar, lo que existe hoy es una represión de una mayoría (chiíes
y kurdos, aliados a una potencia invasora, EEUU) sobre una minoría, los
suníes, cuyo líder, Saddam Hussein fue condenado a muerte y ahorcado por un
tribunal chií manipulado y controlado por Washington.
Técnicamente, en Irak hay una ocupación militar consentida
por el 75% de la población que la legitimó en las urnas votando masivamente
a los chiíes y kurdos (socios del invasor) que hoy someten, matan y reprimen a
la población suní y sostienen la presencia militar de EEUU.
El Irak de la resistencia, el Irak
nacionalista de Saddam que hoy combate a las tropas estadounidenses, es el Irak de los
sunies, un 25% de la población de Irak, contra el otro 75% que consiente sin
resistir a la
ocupación estadounidense, compuesto por chiíes y kurdos, que celebraron junto con EEUU e Israel la ejecución del ex "dictador".
En este escenario, no se puede hablar con propiedad de un Irak como totalidad, sino
de un Irak dividido.
Los sunies controlaron Irak por más de una década con el régimen de Saddam
Hussein, y reprimían los levantamientos de chiíes y kurdos que conspiraban con
la CIA y los servicios de Israel y Gran Bretaña para derrocar y matar a Saddam
Hussein.
Hoy los chiíes (un 60% de la población iraquí) y los kurdos controlan el
gobierno de Irak para las tropas invasoras de EEUU, y reprimen y/o asesinan a
los sunies de la resistencia iraquí que combaten simultáneamente contra los
ocupantes y sus aliados.
La presencia como actores centrales de la cadena Al Jazeera (sospechada de una
vinculación con la CIA a través del "doble juego") y de Moqtada Al Sadr
(señalado como "doble agente" de Irán y de la CIA) en el teatro de la ejecución
de Saddam, es indicativo de los dos objetivos centrales que se le asignan al
ahorcamiento humillante del ex presidente de Irak:
Profundizar la guerra
civil entre sunies y chiíes, y hacer una concesión al régimen teocrático de Irán,
socio encubierto de la ocupación militar a través del gobierno de los clérigos y
políticos chiíes.
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