uando alguien como Gurría,
con tan bajo nivel ético, ya no se diga intelectual, es incrustado en forma
tiránica en la jefatura de la OCDE con la anuencia de Baby Bush, eso
significa que las propias autoridades financieras estadunidenses saben que se
trata de un puesto desechable para un organismo agónico.
Salvo su docilidad masoquista ante sus tutores anglosajones, a
Gurría -quien padece notoria incontinencia verbal, como si pudiera resolver
algo con su glositis (inflamación de la lengua) cuando el Titanic
financiero global ha acelerado su hundimiento (ver Bajo la Lupa, 20 y
27-06-07)-, no se le conoce obra o teoría alguna en economía. No se puede
soslayar el denigrante artículo que The Economist propinó a Gurría,
quien alardea saber 11 idiomas. Pues ha de traducir otras 10 veces las mismas
tonterías que expectora en su idioma materno que parece ser más el inglés que
el español.
El caso Gurría, padecido por la nación mexicana a la que
desmanteló de sus estructuras financieras para beneficiar a la banca
israelí-anglosajona, es extensivo al aznarista Rato, otro peón de la banca
trasnacional, quien acaba de anunciar puerilmente su abrupto retiro del FMI.
Según The Financial Times (29-06-07), su retiro
precipitado pone en tela de juicio las reformas para una nueva fórmulación de
accionistas y la recomposición de cuotas y votos, así como la venta y
reinversión de las tenencias en oro. Suena muy técnico para abandonar el barco
financiero en medio de las turbulencias.
No todas las ratas ni los ratos son iguales. A muy pocos les quita
el sueño la presencia coreográfica de Gurría, totalmente irrelevante para la
salud financiera global, lo cual no es para nada el caso del aznarista Rato,
quien cesará de dirigir al moribundo FMI que ha sido expulsado a patadas de
Sudamérica y que padece severos problemas de credibilidad en el Oriente
Lejano, con la notable excepción mundial del "México neoliberal", donde colocó
a su ex empleado Agustín Carstens al mando de las finanzas públicas con
mentalidad privada.
Las funciones de la OCDE, el "club de los ricos", salvo sus
excelentes estadísticas donde el "México neoliberal" aparece en el último
lugar casi en todos los rubros (lo que representa una erogación abusiva de los
impuestos y exige su abandono perentorio), son inespecíficamente indefinidas,
y su operatividad quedó en entredicho cuando intentó incrustar de contrabando
al infame AMI (Acuerdo Multilateral de Inversiones) que concedía poderes
supraconstitucionales a la banca israelí-anglosajona.
No pasaría absolutamente nada si se aboliera a la OCDE. Al
contrario, se ahorrarían para mejores fines las fortunas devengadas por su
parasitaria burocracia en la que el "México neoliberal" (en particular, los
embajadores foxianos-martianos) ha brillado por sus excesos despilfarradores y
su pequeñez cerebral. Ahora con el hiperquinético Gurría, la OCDE se ha
entrometido hasta en la polémica reforma fiscal aplicada por Carstens para
beneficio último de Estados Unidos.
¿Le costaron su puesto al aznarista Rato sus retos a China, a
quien, más allá de sus prerrogativas, el FMI exige la revaluación del yuan?
La desproporcionada crítica a China fue un acto suicida de Rato,
poseído "ofertista fiscal" quien sucumbió a sus reflejos aznaristas y
probablemente no leyó el "reporte Meltzer" del Congreso estadunidense que
propone desde hace siete años la extinción del FMI, el cual, por cierto, posee
en capital alrededor de 10 por ciento de las reservas de divisas de China.
Ya alertábamos involuntaria y premonitoriamente: "Entre el
martillo del BIP y el yunque del FMI -simultáneamente en manos del Partido
Popular español y el Aznarstán (ver Bajo la Lupa, 24-06-07)-, buscan echar la
culpa a China por el inminente estallido de las burbujas que legó Alan
Greenspan, el mago malhadado y malvado" (ver Bajo la Lupa, 27-06-07).
Dejaremos de lado el halo de corrupción genética que persigue al
aznarista Rato y que parece ser la tónica en los organismos internacionales
desde Wolfowitz hasta Gurría, cuando en 1967 su padre, tío y hermano Ramón (¡tutta
la famiglia!) fueron sentenciados a ser encarcelados debido a los
capitales escondidos de sus empresas en una cuenta clandestina en Suiza.
Cuando se posee una casa de vidrio no se suele arrojar piedras a
los demás, como reza el proverbio árabe, que por lo menos deben conocer en
Andalucía. No son los mejores momentos de la "España neoliberal", a punto de
ser azotada por su especulación inmobiliaria, por andar arrojando piedras a
los mejor pertrechados financieramente, como China.
Quizá Rato ignore que existe desde hace dos años una "relación
estratégica" entre China y España. Sus unilaterales incontinencias verbales
ultrajaron a China y no es azaroso que luego el rey Juan Carlos haya aparecido
en el país injuriado donde después de varios días solamente había sido
recibido por funcionarios menores. ¿Tendrá el mandarín Hu Jintao su agenda
disponible para recibir al rey español?
Los españoles del Partido Popular parecen haber sucumbido al
síndrome de iracunda misantropía unilateral del foxiano Castañeda Gutman, el
peor canciller en la historia de México, quien se querelló deliberadamente con
la mayor parte de los países de Latinoamérica para arrojar al "México
neoliberal" a las garras texanas con muralla de por medio.
Las provocaciones que Aznar López, el ex jefe de gobierno español,
regurgitó en la sede del PAN infeudado por el fundamentalismo medieval de El
Yunque, tuvieron repercusiones con la vigorosa réplica de la embajada de Irán
y el lamentable atentado selectivo contra los mercenarios colombianos del
ejército español que integra la misión de paz (sic) de la ONU en Líbano sur.
La agencia china Xinhua (26-06-07) revela que de los mil 100
soldados españoles estacionados en Líbano sur, 120 provienen de Colombia,
Ecuador y Bolivia. Del total de 78 mil soldados españoles, 4 mil 300 son
mercenarios de Latinoamérica (5.5 por ciento): colombianos, ecuatorianos,
venezolanos, bolivianos, peruanos, dominicanos y argentinos. ¡Qué bonito!
El problema de las bravatas sicóticas de los desorbitados Aznar y
Fox es que carecen de los recursos, ya no se diga los ejércitos, para ejecutar
sus sueños guajiros de una neocruzada antislámica en Aznarstán, cuando el
mismo Baby Bush, el verdadero tutor de ambos, pide auxilio para huir
de Irak.
El reto del aznarista Rato a China es más grave porque el horno no
está para bollos en el delicado entorno financiero global y se olvidó que
representa una pieza desechable. ¿Sacrifica Estados Unidos al desechable Rato
en el FMI mediante el trueque por Robert Zoellick, entronizado en el Banco
Mundial (BM) para suplir al corrupto Paul Dundes Wolfowitz? ¿Mejorará ahora el
proceso de (s)elección en el FMI que reclama el G-20 y que no se pudo efectuar
con la imposición tiránica en el BM del neoconservador bélico y neoliberal
mercantilista Zoellick? Lo sabremos al rato.