C
itando, como es su costumbre, el
testimonio de un alto funcionario que pidió el "anonimato" el Post señala
que un eventual ataque de EEUU contra las instalaciones atómicas de Irán
desataría en represalia una ola de atentados terroristas en todo el mundo.
El alto funcionario admitió a The
Washington Post que la posibilidad de una "ofensiva terrorista global"
por parte del régimen iraní "está consumiendo mucho tiempo" en las discusiones
de los servicios de inteligencia de EE.UU. "Es un gran tema", señaló.
Según los "juegos de simulación"
de EEUU relativos a un eventual ataque contra Irán, el país persa -que según
Washington busca desarrollar armas atómicas- desplegaría todas sus fuerzas para
llevar a cabo atentados contra objetivos norteamericanos en Irak, donde
ya actúa una gran cantidad de agentes secretos iraníes.
Según el Post, también crece el temor
de posibles ataques contra civiles en EE.UU., Europa y cualquier otro lugar del
mundo. De acuerdo con los expertos de Estados Unidos, el grupo radical libanés
Hezbollah, con lazos con Irán, sería un protagonista esencial de esa réplica.
Los expertos "consultados" por el Post se negaron a responder si tienen
evidencias de un posible accionar terrorista de Irán. Pero consideraron que
"grupos apoyados o controlados por Teherán" están mejor organizados,
entrenados y equipados que los miembros de Al Qaeda responsables de los ataques
del 11-S.
El gobierno iraní contempla a la Jihad Islámica como "una extensión de su
Estado", según el coordinador del Departamento de Estado en la lucha contra
el terrorismo, Henry Crumpton.
Estos grupos podrían ser activados
rápidamente, dijo. El ex funcionario de la CIA Paul Pillar dijo que un ataque
aéreo de EE.UU. o Israel sobre Irán "sería visto por Teherán como un acto de
guerra", y respondería con sus "grupos terroristas", cita el Post.
La posibilidad de un enfrentamiento militar entre Irán y EE.UU. fue mencionada
en forma velada en los últimos meses por la Casa Blanca y el gobierno iraní.

Aunque el presidente George Bush
afirma que busca una salida diplomática, dejó en claro que se estudian "todas
las opciones" para evitar que Irán desarrolle armas atómicas, continúa el
Post.
Teherán asegura que sus actividades nucleares apuntan a la producción de energía
con fines pacíficos, pero impide la entrada de los inspectores de la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA).
EE.UU. busca que el Consejo de
Seguridad de la ONU sancione a Irán. El jueves, el Consejo de Seguridad emplazó
al gobierno iraní a que en 30 días abandone el enriquecimiento de uranio, etapa
previa a la producción de armas nucleares, añade el diario estadounidense.
Más allá de la particular versión de
The Washington Post sobre la supuesta relación entre el régimen iraní y
el "terrorismo" lo cierto es que en los últimos días los expertos vienen
señalando un incremento de las operaciones de inteligencia y de acción
psicológica para mezclar a Irán con "actividades terroristas".
Todos los indicios indican que hay
una operación de la CIA y de la comunidad de inteligencia estadounidense
"preparatoria" de una campaña mediática de justificación a las acciones
militares que el Pentágono tendría en preparación contra el país islámico, y
del cual estas versiones "anónimas" lanzadas por The Washington Post formarían
parte.
El modus operandi es similar al
desarrollado antes de la invasión a Irak, cuando los más importantes diarios
estadounidenses (encabezados por The New York Times y The Washington
Post) publicaban versiones de "fuentes de inteligencia anónimas" sobre la
relación del régimen de Saddam Hussein y la "Red Al Qaeda" supuestamente
liderada por Bin Laden.
En ese sentido
apuntan analistas y servicios de inteligencia árabes, para quienes la operación
de ataque militar en marcha contra Irán se nutre (como ayer sucedió con el
régimen de Irak) de la "información" de inteligencia sobre su vinculación con
los atentados "terroristas", no solamente en Irak y Medio Oriente, sino en todo
el mundo.
Los diarios estadounidenses y las
grandes cadenas mediáticas internacionales, como siempre, estarían sirviendo de
polea de trasmisión para esa campaña de acción psicológica orientada a
conseguir consenso internacional y a infundir miedo social al
"terrorismo-nuclear" del régimen de Teherán.
Se repite el mismo esquema de
contexto previo existente antes de la invasión a Irak.