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(IAR-Noticias) 08-Feb-06
Estados Unidos se prepara para combatir
en guerras irregulares y prolongadas como en Irak.
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Informe especial
Estados
Unidos se prepara para actuar en dos guerras convencionales simultáneas,
y en conflictos irregulares y prolongados como en Irak, informa un documento del
Pentágono conocido el viernes pasado y que será presentado al Congreso de EEUU.
Para los analistas no pasó
desapercibido el "detalle" dado la escalada que vienen experimentando los
conflictos "simultáneos" que mantienen EEUU y su socio estratégico , el Estado de Israel, con Irán y Siria en el Medio Oriente.
Otro dato relevante
lo constituye la propuesta de Bush al Congreso de un
presupuesto de US$ 2,77 billones, donde el sector de Defensa absorberá
439.300 millones.
Asimismo el documento del
Pentágono difundido el viernes anuncia un incremento de las fuerzas especiales,
y reforzamiento de la CIA en operaciones de rastreo de "terroristas" de
alto espectro ejecutadas a escala global.
El dato no es menor, en un momento
que crece el conflicto con Irán y cobra dimensiones la ola de violencia
musulmán en Medio Oriente en represalia por la publicación de las caricaturas de
Mahoma en Europa.
Coincidentemente,
la escalada del conflicto Irán-EEUU se incrementó este fin de semana con
la decisión iraní de terminar con las inspecciones de la OIEA a su programa
nuclear , y las declaraciones del secretario de Defensa Donald Rumsfeld
quien dijo el domingo que no había que descartar la opción militar en la
resolución del conflicto nuclear que existe actualmente con Irán.
Precisamente Irán y Siria, los dos
países islámicos señalados como en la "mira de invasión del Pentágono",
son considerados el eje protagónico de la furia musulmana extendida por todo el
planeta esta semana, y a los cuales EEUU y Europa señalan como
organizadores de los disturbios.
En su edición digital del martes, el
periódico británico The Times asegura que el mando estadounidense
"considera activamente el uso de la fuerza militar" para acabar con las
actividades atómicas de Irán, pese a que sus autoridades aseguran realizar con
fines civiles.
Expertos citados por The Times
consideran que Estados Unidos tiene la capacidad de destruir una docena de
instalaciones en Irán, calificadas de sitios nucleares.
El dispositivo norteamericano lo conforman las bases aéreas establecidas al
oeste de Afganistán, al este de Irak, en Turquía, Qatar y el sur de Omán.
Según el periódico británico, los
halcones del Pentágono tienen lista la aviación militar para atacar a Irán
en caso de considerar fallidas las presiones diplomáticas, dirigidas a
obligar a Teherán a abandonar su programa nuclear.
EEUU cuenta con una unidad de combate de portaaviones desplegado en el
Golfo Pérsico, con naves caza-bombarderos artilladas con proyectiles crucero del
tipo Tomahawk.
Bombarderos estratégicos B-2 también podrían emplearse en ataque
sorpresivo, con vuelos directos desde bases militares en Estados Unidos.
En coincidencia con lo informado con
el diario británico, y por primera vez, el propio jefe del
Pentágono baraja como cierta la posibilidad de acciones militares contra Irán que
medios y analistas militares venían advirtiendo.

En declaraciones al diario The New
York Times, este fin de semana, el vicepresidente de EEUU, Dick Cheney sostuvo
que "no somos los únicos amenazados por un Irán con armamento nuclear, un
país que apoya el terrorismo. Y la comunidad internacional necesita unirse para
encontrar formas eficaces de tratar con ellos para asegurarse de que no se
produce dicha situación".
Tanto las declaraciones de Rumsfeld
como las de Cheney llamaron la atención, no solamente por sus jerarquías dentro
de la línea del poder, sino porque están señalados como los máximos lobbistas
de un ataque militar de EEUU e Israel a Irán.
Hay coincidencia entre los expertos
de que la acción militar
contra Irán está siendo impulsada por las organizaciones sionistas imbricadas en
el lobby judío que opera simultáneamente en Washington y en Tel Aviv,
cuyos jefes políticos son Rumsfeld y Cheney.
Cuando se habla del
lobby judío en EEUU, se habla, antes que nada, de una gigantesca
maquinaria de presión económica y política que opera simultáneamente en todos
los estamentos del poder institucional estadounidense: Casa Blanca,
Congreso, Pentágono, Departamento de Estado, CIA y agencias de la comunidad de
inteligencia, entre los mas importantes.
No obstante, las fuentes citadas por el diario The Times coinciden en que a
Washington no le resultaría fácil una campaña aérea contra los iraníes,
quienes se han estado preparando para hacer frente a una agresión armada.
"Los sitios importantes son subterráneos y tienen defensa antiaérea", como es el
caso de la planta de Natanz, cuyas instalaciones más sensibles se encuentran 18
metros bajo tierra, y protegidas por paredes hormigón reforzado, señala el Times
británico
Medidas de seguridad similares existen en el centro de enriquecimiento de uranio
de Esfahan, precisa.
Según el teniente coronel (retirado) Sam Gardiner de la Fuerza Aérea
estadounidense -citado por The Times-, los ataques aéreos iniciales contra Irán
podrían durar menos de una semana, pero ello sería sólo el principio.
Esta
versión es coincidente con
la estimación general
es que las acciones contra Irán van a ser en la modalidad del "ataques
preventivos" escalonados, tal cual como se desarrollaron en la llamada "zona
de exclusión" contra Irak antes de la invasión en marzo de 2003.
Si bien la mayoría de los expertos
considera que una acción militar de EEUU e Israel contra Irán es irreversible ,
persisten interrogantes en cuanto a la modalidad de esos ataques (ataques
preventivos o invasión), tiempo de ejecución (después de la sanciones
económicas, o antes de cualquier sanción en la ONU), y las posibles
reacciones que producirá en la comunidad internacional (aliados europeos,
china y Rusia, Irak y Medio Oriente, comunidad musulmán a nivel internacional,
etc).
Un conjunto de analistas dentro de
EEUU estima que después de la experiencia de Irak hay que descartar una
invasión militar tipo Irak, dado que Irán es una potencia militar que ha desarrollado
una red defensiva estratégica infinitamente superior a la del Irak de Saddam
Hussein.
Otro obstáculo
que podría plantearse en la ejecución de un ataque aéreo de EEUU a Irán es la resistencia de Alemania y Francia, que en
2003 se opusieron a la invasión a Irak. Esos países -en la opinión de muchos
analistas- a lo sumo aceptarían una acción militar "preventiva" limitada.
Por lo tanto, la estimación general
es que las acciones contra Irán van a ser en la modalidad de los "ataques
preventivos" escalonados, tal cual como se desarrollaron en la llamada "zona
de exclusión" contra Irak antes de la invasión en marzo de 2003.
Según el analista e historiador
Timothy Garton Ash, citado por la cadena BBC, está claro que Irán no es otro
Irak, y las opciones para atacar las instalaciones nucleares iraníes no
existe ninguna buena, sólo las hay malas o peores.
Garton Ash sugiere que es posible que
EEUU deje en manos de Israel el trabajo sucio de retrasar el plan nuclear
iraní mediante bombardeos preventivos aéreos.
Después de los primeros ataques, el
factor sorpresa dejaría de existir. Los aviones tendrían que enfrentarse a las
defensas iraníes para poder bombardear, un esfuerzo considerable, señala.
"De cualquier forma EEUU es el único
país con probabilidad de lograr los resultados técnicos deseados (es decir,
retrasar el programa de fabricación de armas nucleares para varios años). Y
sería un éxito técnico con un costo inmenso", señala el analista de la BBC.
En la opinión del experto Sam
Gardiner -citado por The Times- luego de neutralizar los objetivos nucleares, el
Pentágono tendría que golpear otros blancos, que se estima son unos 125,
entre ellos bases de la aviación y los submarinos.
Otras fuentes citadas por The Times en su edición digital coinciden con la de
otros analistas en que acciones de esta naturaleza generarían un nuevo
conflicto en el Medio Oriente.
Deben ser los diplomáticos y nos los F-15 los que detengan a los iraníes, señaló
a The Times Joseph Cirincione, un experto en temas de no proliferación, de la
Fundación Carnegie para la Paz Internacional.
"Una campaña aérea contra la planta de enriquecimiento de uranio de Esfahan
inflamaría el enojo musulmán y uniría a la población iraní", contra Estados
Unidos, afirmó.
Irán en la Mira

El
diario británico Sunday Times, citando
fuentes militares, informó en diciembre último que Sharon (antes de entrar en
coma) ordenó a las Fuerzas Armadas de su país
prepararse para un posible ataque contra Irán en marzo próximo.
También en
diciembre, el ex primer ministro israelí Benjamin Netanyahu (1996-1999)
llamó a realizar ataques preventivos contra supuestos sitios nucleares
enemigos.
La agencia Associated Press
informó recientemente -citando fuentes militares- que había en marcha un
plan de ataque a Irán por medio de una combinación de
misiles de precisión, bombas capaces de penetrar los refugios, potencia aérea y
fuerzas de infantería de elite para penetrar en los lugares más inaccesibles.
El sucesor de Sharon, Ehud
Olmert, primer ministro interino israelí, dijo hace dos semanas que "bajo
ninguna circunstancia" Israel permitirá que un Estado con "intenciones hostiles"
posea armas nucleares.
En junio de 2004,
el periodista y experto Seymour Hersh, del semanario The New Yorker, señalaba que comandos israelíes y
estadounidenses han venido efectuando misiones secretas de reconocimiento en
Irán desde el último verano boreal, con el propósito de localizar eventuales
objetivos nucleares y químicos.
El fin de esas misiones secretas,
según Hersh, ha sido obtener información sobre una treintena de sitios
estratégicos, y la operación habría sido efectuada por comandos y fuerzas
especiales israelíes con la finalidad de espiar el supuesto programa nuclear
de Teherán.
El objetivo -según fuentes del
Pentágono citadas por Hersh- era identificar y aislar tres docenas, y tal
vez más, de objetivos de ese tipo que pudieran ser destruidos en ataques de
precisión y breves incursiones de comandos.
La mayoría de los expertos señalan
por estas horas -citando fuentes de
inteligencia militar de Washington y Tel Aviv- que la fecha del ataque puede ser fijada después
de que la ONU ponga en marcha severas sanciones a Irán, o que, por el
contrario, fracasen las presiones diplomáticas contra ese país.
El Times de Londres señalaba hace dos
semanas que Ahron Zoevi Farkash, jefe de la inteligencia militar israelí, declaró en el
Parlamento israelí (Knesset)
que “a finales de marzo, si la comunidad internacional es incapaz de remitir la
cuestión iraní al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, podemos decir que los
esfuerzos internacionales han agotado sus posibilidades”.
Según el analista y pensador de
izquierda, James Petras, los altos mandos estadounidenses e israelíes han pronunciado la fecha de finales de marzo
como plazo para lanzar un ataque militar contra Irán.
"La idea implícita en
esa fecha -señala Petras- es la de aprovechar el tiempo que queda para intensificar las
presiones en EEUU y forzar la cuestión de las sanciones en el Consejo de
Seguridad. La táctica es chantajear a Washington con la amenaza de la “guerra
o nada” y presionar a Europa (principalmente a Gran Bretaña, Francia,
Alemania y Rusia) para que aprueben las sanciones".
Demasiadas voces suenan para que el
río no traiga agua.
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