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(IAR-Noticias) 06-Feb-06
Estados Unidos se prepara para combatir
en guerras irregulares y prolongadas como en Irak.
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Informe especial
El Pentágono difundió el viernes
pasado su revisión cuatrienal de Defensa que será presentada al Congreso esta
semana, donde informa que reforzará las fuerzas de operaciones especiales y
expandirá sus capacidades para tratar con armas de destrucción masiva, como
resultado de una importante revisión de la estrategia para una ''larga
guerra'' al terrorismo.
El informe abre con estas palabras: "Estados Unidos está comprometido en lo
que será una larga guerra".
El documento describe lo que las fuerzas armadas estadounidenses deben hacer
para derrotar a los actuales o futuros enemigos, incluyendo redes
terroristas y amenazas no estatales.
La nueva estrategia también llama al
desarrollo de armas convencionales de alta tecnología -desde armas de ataque de
largo alcance hasta naves no tripuladas- como resguardo contra la
"incertidumbre estratégica''.
Guerras
simultáneas

El informe especifica que Estados
Unidos todavía debería estar en capacidad de pelear dos guerras convencionales
casi simultáneamente.
Agrega que los militares también deben prepararse para combatir en guerras
irregulares y prolongadas, como en Irak.
Esta revisión, diseñada en medio de
una guerra de cuatro años contra el terrorismo -desde los atentados del
11 de setiembre del 2001 en Washington y Nueva York- refleja la visión del
Pentágono de que los futuros desafíos vendrán más probablemente de adversarios
como la red Al Qaeda que de naciones armadas de manera convencional.
''Esta guerra requiere que las
fuerzas armadas de Estados Unidos adopten enfoques indirectos y no
convencionales'', señala la denominada Quadrennial Defense Review.
"En la actualidad, Irak y Afganistán
son campos de batalla cruciales, pero la lucha se extiende mucho más allá
de sus fronteras''.
''Con sus aliados y socios, Estados
Unidos debe estar preparado para pelear esta guerra en muchos lugares de
manera simultánea por algunos años'', señala el informe.
Fuerzas especiales

El documento plantea la creación de
un mayor número de fuerzas especiales que pueden operar en cualquier
parte del mundo con rapidez y en secreto.
Entre sus propuestas figura un
aumento para el 2007 de 15 por ciento en los efectivos de las Fuerzas de
Operaciones Especiales, en la actualidad de 53,000 hombres.
Los batallones de las Fuerzas
Especiales del Ejército serán aumentados en un tercio, y el cuerpo de Marines
establecerá por primera vez un comando de operaciones especiales, señala el
informe.
También habla de mejor
inteligencia y más aviones no tripulados que puedan emprender operaciones de
espionaje y ataque en diferentes escenarios .
Se destinarán más soldados a operaciones de guerra psicológica, y se crearán
unidades especiales que pueden rastrear e inutilizar armas nucleares.
Las unidades de operaciones
psicológicas y de asuntos civiles del comando se incrementarán en 3,700
hombres, es decir el 33 por ciento.
Una gran inquietud se manifiesta en
el informe por s el creciente peligro de armas de destrucción masiva en manos de
los llamados estados ''parias'' o grupos terroristas.
El Comando Estratégico de Estados
Unidos recibió la tarea de crear una sede de fuerzas conjuntas ''para la
eliminación de armas de destrucción masiva y el comando y control inmediato de
fuerzas para ejecutar esas misiones'', dice el informe.
Contraterrorismo
El departamento de Defensa invertirá
$1,500 millones en los próximos cinco años para crear prevenciones de salud
contra la amenaza de agentes bioterroristas diseñados genéticamente.
Un pequeño número de misiles
balísticos Trident será convertido para utilizar en un ''rápido golpe global
convencional'', añade el documento.
El Pentágono también planea casi
duplicar su capacidad existente para la denominada ''vigilancia constante'',
adquiriendo más vehículos aéreos sin tripulación. ''También comenzará a
desarrollar sistemas de ataque de largo alcance de nueva generación, acelerando
la capacidad operativa proyectada en casi dos décadas'', concluye.
El informe señala que combatir
enemigos como al-Qaeda en la era de la informática, es una actividad muy
distinta a lo que era combatir a otro país en la era industrial.
El informe de Defensa no solicita, como algunos expertos esperaban, recortes a
los principales programas de armas convencionales incluyendo aviones y navíos de
combate.
Esto lleva a que algunos especialistas pregunten cómo piensan los militares
financiar todos estos programas.
La respuesta puede empezar a darse la semana entrante, cuando el Pentágono
presentará su proyecto de presupuesto al Congreso.
Se espera que el presupuesto militar de este año alcance cerca de US$440.000
millones, sin incluir el costo de las guerras en Irak y Afganistán.
Estados Unidos es el país con el
mayor gasto militar, pues su presupuesto supera el del total combinado de
los 32 países más ricos del mundo.
Durante el año 2004, Estados Unidos gastó US$455.000 millones, que
provienen en parte de las operaciones militares en Afganistán e Irak, y de la
"guerra contra el terrorismo".
Cinco de los miembros del G8 -Estados
Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y Rusia- están en la lista de los
mayores vendedores de armas en el mundo.
La "amenaza" de Irán
y Al Qaeda
Casi
simultáneo al anuncio de un relanzamiento de la "guerra contra el terrorismo" el
Director Nacional de Inteligencia de Estados Unidos, John Negroponte, dijo que
Al Qaeda continúa siendo la principal preocupación de Estados Unidos.
Negroponte expresó ante la Comisión de Inteligencia del Senado, el jueves
pasado, que una buena parte del liderazgo de Al Qaeda ha sido eliminado, pero
que importantes elementos aún buscan llevar a cabo ataques terroristas contra
Estados Unidos y otras naciones.
El alto funcionario indicó que Estados Unidos cree que Irán aún no cuenta con un
arma nuclear o con el material necesario para elaborarla.
Sin embargo, Negroponte destacó que el peligro de que Irán adquiera un arma
nuclear, y que pueda integrarla con los misíles balísticos existentes, es una
“preocupación inmediata”.
El Director Nacional de Inteligencia estadounidense también dijo que es
problablemente cierto que Corea del Norte tenga armas nucleares, y que Pyongyang
representa una amenaza en la diseminación de tecnología de armas en todo el
mundo.
Negroponte también defendió el polémico programa de espionaje interno del
gobierno de Washington, al que calificó como una manera de hacer frente a la
amenaza de terroristas internacionales de la “forma más ágil y efectiva
posible”.
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