El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, inició este sábado una visita de
tres días en Irán, donde se reunió con el mandatario iraní, Mahmoud Ahmadinejad,
en un contexto para afianzar una estrategia común frente a EEUU y sus aliados con
quienes ambos países, por distintas razones, mantienen una fuerte confrontación.
Chávez, que mantiene una guerra política y mediática en todos los frentes con
Washington, se ha convertido en un aliado más que cercano del gobierno de Irán,
y además de los lazos económicos crecientes entre los dos países, el presidente
venezolano, como ya lo hizo con Rusia y Bielorrusia, intenta profundizar una
alianza en el terreno militar con el gigante petrolero islámico.
Washington, según medios
norteamericanos, mira con suma atención esta gira de Chávez, sobre todo en dos
aspectos centrales: sus acuerdos de compra de armas y de asesoría militar con
Moscú, y su potencial alianza militar con Irán.
De las conocidas "preocupaciones" que
enuncia Washington respecto del gobierno de Chávez, lo que verdaderamente le
inquieta más de la cuenta es el acercamiento militar con Rusia, al que ahora se
agrega Irán, y la cada vez más desafiante escalada armamentista
con los anuncios
de Caracas de armar a los civiles para enfrentar una "guerra asimétrica" con EEUU.
Una cosa es Chávez amenazando con
discursos mediáticos, y otra cosa es Chávez sellando alianzas militares con Irán
y Rusia, y entrenando al pueblo en guerras de resistencia, señalan no
pocos analistas estadounidenses.
A todas luces para EEUU, un experto
en armas e invasiones, cuando los pueblos dominados comienzan a jugar con armas,
es porque algo empieza a cambiar en las reglas de juego.
Esa parece ser, según analistas, la
sensación generalizada en la Casa Blanca ante la gira de Chávez por Rusia,
Bielorrusia y su estadía de tres días en Irán.
La prensa internacional describe a su
manera la relación y coincidencias de Chávez y de Ahmadineyad.
La mayoría señala que Chávez se ha
convertido en un aliado cercano del gobierno islamista de Irán y hay
lazos económicos crecientes entre los dos países.
Y ambos han enfrentado castigos de Washington, que impuso sanciones unilaterales
contra Irán en la década de 1990 y recientemente anunció una prohibición de
venta de armas contra Venezuela.
Además, la prensa destaca los intereses económicos comunes de Venezuela e Irán,
y que ambos países son potencias petroleras y miembros de la Organización de
Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y que se encuentran favorecidos
por los altos precios del crudo.
Según la cadena británica BBC,
"Ambos mandatarios tienen bastante en común. Los dos son ex militares y figuras
populistas conocidas por su fuerte posición en contra de Estados Unidos. A ambos
les gusta presentarse como defensores de los derechos de los países en
desarrollo frente a lo que llaman agresión estadounidense. Ambos son acusados
por EE.UU. de intromisiones políticas en sus respectivas regiones. Y ambos han
enfrentado castigos de Washington, que impuso sanciones unilaterales contra Irán
en la década de 1990 y recientemente anunció una prohibición de venta de armas
contra Venezuela".
El misma línea, otras agencias
internacionales resaltan que la visita de Chávez de tres días tuvo lugar mientras
Irán enfrenta nuevas críticas internacionales por su programa nuclear y
por "patrocinar a los guerrilleros de Hezbolá", que mantienen fuertes
enfrentamientos con Israel desde que secuestraron a dos soldados el 12 de julio.
Precisamente, es en el contexto de la
escalada militar israelí en Líbano, en el fuerte genocidio de civiles que su
aviación está cometiendo, con una creciente opinión internacional en contra,
donde la reunión de Ahmadineyad adquiere una fuerte simbología para la prensa.
A esta situación se agrega la noticia de que los cinco miembros permanentes del
Consejo de Seguridad de la ONU acordaron el viernes una resolución que daría
plazo a Irán hasta fin de agosto para suspender el enriquecimiento de uranio
o enfrentar la amenaza de sanciones económicas y diplomáticas.
También hay que recordar que
Venezuela es uno de los pocos países que tomó partido a favor de Irán en
la confrontación internacional sobre el programa nuclear de Teherán que EEUU y
su "club nuclear" de potencias aliadas (poseedoras del arsenal nuclear del
planeta) quieren neutralizar.
Después de las primeras
conversaciones, Chávez prometió que su país "estará junto a Irán en cualquier
momento y bajo cualquier condición", informó la televisión estatal iraní.
"Siento que he conocido a un hermano y compañero de trinchera después del
encuentro con Chávez", dijo el presidente
Ahmadinejad
según la televisión estatal. "Creemos
que Irán y Venezuela deben compartir las experiencias mutuas, permanecer juntos
y apoyarse el uno al otro".
El presidente venezolano venía de Bielorrusia, donde se reunió con el presidente
Alexander Lukashenko, con quien comparte posiciones contrarias a Washington.
A comienzos de semana selló un
acuerdo de armas con Rusia en Moscú, generando críticas
del gobierno de Estados Unidos.
El viernes, Chávez visitó Qatar, que también es miembro de la OPEP.
En Qatar, Chávez dijo que Venezuela eventualmente exportaría armas y municiones
a Bolivia y otros aliados, cuando ponga en marcha una planta para fabricar
fusiles Kalashnikov bajo licencia.
Chávez acusó a Estados Unidos de "amenazar" al gobierno boliviano del presidente
Evo Morales con dejar de enviar repuestos para sus armamentos. Si Washington
cumple esa amenaza, dijo Chávez, "nosotros podemos proveer a Bolivia... y otros
países amigos que requieren un nivel de defensa mínimo".
"Tal vez en el futuro nos convirtamos en un país exportador" de armas,
afirmó Chávez.
La televisión estatal iraní informó que Chávez también se reunió con el
líder supremo de Irán, el Ayatola Alí Jamenei.
La agenda de Chávez en Irán y Rusia,
por su explosiva connotación dentro del "conflicto militar generalizado en
puerta" que se visualiza en Líbano y Medio Oriente, es, por estas horas, una de
las mayores preocupaciones que aqueja a los funcionarios de Washington.
Y hay una razón central: Chávez
comprando armas y trazando alianzas militares con dos gigantes como Rusia e
Irán, no es lo mismo que Chávez hablando desde "Aló presidente". Suena
diferente.
******