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(IAR-Noticias) 23-Junio-06
Son
insistentes las versiones, sobre todo en el mundillo de la política y del
periodismo, que la caída durante 9 horas, el martes pasado, del servidor de la
empresa Fibertel, que dejó sin servicio a todos sus usuarios de la Argentina, se
debió a la instalación de un sofisticado sistema informático que le permite al
gobierno supervisar los correos electrónicos y revisar los sitios por los cuales
navegan los usuarios.
No se descarta
que la operación de "espionaje electrónico", de existir, persiga alguna
finalidad electoral de utilización de esos datos en campañas encubiertas en la
red.
El
martes, y por un lapso de 9 horas, los usuarios de la empresa Fibertel (250.000
en toda la Argentina) no pudieron conectarse a la red y saturaron los teléfonos
de la multinacional que había puesto una grabación diciendo: "estamos
trabajando para restituir el servicio en su zona".
Fibertel, con su servicio de
cablemodem, es el mayor proveedor de banda ancha del país, y entre sus
listado de usuarios figuran las más importantes empresas y personajes del mundo
del poder en la Argentina.
La empresa tiene 250.000 usuarios
residenciales y corporativos distribuidos en Capital Federal, Gran Buenos Aires,
La Plata, Rosario, Córdoba, Campana, Santa Fe, Bahía Blanca y Río Cuarto.
En Agosto de 1997, Fibertel se
convierte en la primer empresa del país en ofrecer en forma masiva, CableMódem
On Line, el servicio de acceso a Internet de alta velocidad sin uso del teléfono
y con conexión las 24 hs., sumándole además mas servicios a sus abonados como
cuentas de correo y hospedaje para sitios web, entre otros.
De acuerdo con las versiones que hoy
corren por los pasillos del poder, la caída del servidor, el martes, se produjo
luego de que personal de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC),
conjuntamente con personal de la SIDE (Secretaria de Inteligencia del Estado)
conectaron a los servidores de esa empresa un sofisticado sistema informático
que le permite al gobierno de Kirchner supervisar los correos electrónicos y
revisar los sitios por los cuales navegan los usuarios.
Esos rumores señalan que la "caja negra" (el sistema de espionaje
informatizado) remite la copia de cada uno de los correos que lleguen o se
emitan por intermedio del dominio "fibertel.com.ar" a los equipos especializados de la CNC y de SIDE que proceden a su análisis y clasificación.
Las versiones circulantes señalan que
se estarían supervisando la ruta de navegación de los usuarios de Fibertel, de
los sitios que visitan, y de sus comunicaciones electrónicas, y almacenando una
base de datos con un listado con el día y hora de acceso y de comunicación.

Curiosamente (o no tanto) el Gerente
de Operaciones de la empresa, Gonzalo Ita, señaló a un diario argentino que la
caída "Es una falla excepcional, nuestros clientes saben que no tenemos
cortes de este tipo. Demoró un poco más de lo previsto en ser arreglado,
pero se generó un cuello de botella en los equipos totalmente fuera de lo
usual”.
De acuerdo a lo informado al diario
Infobae por Ita, aún existen problemas con el "correo saliente, los cuales
están demorados debido a que los servidores trabajan para enviar los
mensajes a todo el mundo".
La sorpresiva (y masiva) caída del
servidor de banda ancha, uno de los más importantes de la Argentina, se
relacionó inmediatamente con informaciones confidenciales que venían anunciando,
durante los últimos días, un supuesto plan del entorno de Kirchner para
espiar y controlar sitios y correos electrónicos.
La versión ya se expandió como
reguero de pólvora en los búnkeres de la oposición al gobierno, y las sospechas
sobre el manejo oficial son la comidilla de los comentarios reservados en el
mundo del sindicalismo, la política, y de las fuerzas armadas que mantienen un
sordo conflicto con el gobierno "montonero" de Kirchner.
La paranoia ya se apoderó del
mundo del poder que usa habitualmente los servicios de Fibertel para acceder a
la red, y ya empezaron a circular versiones de que los proveedores "Speedy"
(Telefónica de Argentina) y "Arnet" (Telecom) ya tendrían instalados en sus
servidores, la "caja negra" supuestamente instalada por la CNC y controlada por
los equipos especiales de la SIDE.
En las usinas de la oposición se
señala y destaca la "vocación" que siempre mostraron los funcionarios del
círculo íntimo del presidente argentino por controlar la internet, demostrada
principalmente por manejos parlamentarios orientados a vehiculizar proyectos de
ley en el parlamento con esos fines.
No se descarta, en ese sentido, que
la operación de "espionaje electrónico", de existir, persiga alguna finalidad
electoral de utilización de esos datos en campañas encubiertas en la red.
De cualquier manera, los hábitos de
navegación y comunicación electrónica de los usuarios de la red, son un
blanco permanente para los que controlan el poder, no solamente en la
Argentina sino a escala planetaria.
Según informa, este viernes, en su sitio de internet el diario The New Yok Times, una división "antiterrorista" de EEUU
se infiltró en una base de datos internacionales para espiar y examinar
transacciones bancarias de miles de estadounidenses y ciudadanos de otros
países, utilizando un programa secreto que empezó semanas después de los
atentados del 11 de septiembre.
El mismo diario, en diciembre del año
pasado, reveló que la Agencia Nacional de Inteligencia, autorizada por Bush, utilizó llaves de acceso nacionales e internacionales
para espiar en forma clandestina comunicaciones telefónicas y correos
electrónicos.
Estas prácticas del Imperio
estadounidense, son habitualmente copiadas en los países dependendientes
por las gerencias de enclave que, como el gobierno de Kirchner, muestran una
particular disposición para el control social y la represión de sus adversarios
internos.
Famoso por el uso intensivo de la
manipulación mediática, el gobierno de Kirchner viene ensayando
diferentes tácticas para perpetuarse en el poder, que van desde la compra
de periodistas hasta la hegemonización oficialista sobre los grandes consorcios
de la comunicación mediante el uso de la publicidad oficial.
No obstante, la posible instalación
una operación de espionaje del gobierno kirchnerista en la red, causa escozor y
sacude las entrañas del poder político que se le opone en la Argentina.
Si bien los rumores -por ahora- solo
están instalados a nivel de comentarios en las oficinas y en el mundo del poder,
se estima qué, con elecciones presidenciales el año que viene, pueden aparecer
denuncias o pedidos de informes parlamentarios a los funcionarios del gobierno
de Kirchner para que expliquen la procedencia de esas versiones.
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