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(IAR-Noticias) 21-Feb-06
Informe
especial
Hay
preguntas que nadie puede responderse, por ejemplo:
¿Qué papel va a jugar Rusia ante un
posible (casi ya agendado) ataque militar de EEUU-Israel a las instalaciones
nucleares de Irán?
¿Aceptará Irán a Rusia como un
"intermediador" de su programa nuclear que ayude a distender la crisis
"tranquilizando" a Occidente?
¿Se enfrentará Rusia al eje
"occidental" comandado por la trilogía Washington-Londres-Tel Aviv en caso
de que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe sanciones o bloqueos contra
Irán en marzo?
¿De qué hablan, o hablaron,
concretamente los iraníes y los rusos en Moscú?
Esquizofrenia informativa
Veamos esta secuencia de títulos
(algo esquizofrénicos) de la agencia rusa RIA Novosti:
12:56 21/02/2006 CONTINUARÁN EN
TEHERÁN LAS CONVERSACIONES SOBRE EL ENRIQUECIMIENTO DE URANIO EN RUSIA PARA EL
PROGRAMA NUCLEAR IRANÍ, INFORMA EL JEFE DE ROSATOM, SERGUEI KIRIENKO
11:55 21/02/2006 RUSIA E IRÁN HAN CONCLUIDO LAS CONVERSACIONES SOBRE EL
TEMA NUCLEAR, LA DELEGACIÓN IRANÍ SE DIRIGE AL AEROPUERTO, SEGÚN UNA FUENTE EN
LA DELEGACIÓN DE IRÁN
19:10 20/02/2006 RUSIA E IRÁN ACUERDAN CONTINUAR LAS CONVERSACIONES SOBRE
EL PROBLEMA NUCLEAR IRANÍ
18:52 20/02/2006 CONTINÚAN EN EL KREMLIN LAS CONVERSACIONES RUSO-IRANÍES
14:01 20/02/2006 IRÁN NO LIMITARÁ SU PRODUCCIÓN DE URANIO ENRIQUECIDO
09:15 20/02/2006 IRÁN PROMETE ACEPTAR LA OFERTA NUCLEAR RUSA
En menos de 24 horas, y en ciclos
intermitentes, el acuerdo ruso-iraní pasa del si al no, Teherán dice que
aceptará la propuesta nuclear rusa (su intermediación en la producción de uranio
enriquecido), y al rato dice que no limitará su producción propia de uranio
enriquecido ( proceso para alcanzar la bomba nuclear).
El martes, luego de difundirse
el lunes que Irán y Rusia habían llegado a un acuerdo nuclear, el ministro ruso
de Exteriores, Serguei Lavrov, pidió evitar los comentarios prematuros
sobre el tema nuclear iraní discutido en Moscú.
“Las conversaciones con la delegación iraní continúan”, dijo el ministro
preguntado por periodistas en la sede del Consejo de la Federación (cámara alta
del parlamento ruso).
Este martes, un cable de la agencia
RIA Novosti, informa que Rusia e Irán han concluido las conversaciones sobre el
tema nuclear, la delegación iraní se dirige al aeropuerto, según una
fuente citada en la delegación de Irán.
Según la agencia
Reuters, Irán describió el martes como
"positivas y constructivas"
las conversaciones
en Moscú sobre una propuesta de compromiso presentada por las autoridades rusas
con respecto al enriquecimiento de uranio, y dijo que se planean nuevos
encuentros.
"Discutimos una fórmula conjunta y continuaremos las conversaciones", dijo por
teléfono un responsable iraní, Ali Hoseinitash, a la televisión estatal de Irán
desde Moscú.
Hoseinitash es el subsecretario del Consejo Supremo Nacional iraní y dirigió la
delegación de su país en Rusia. "Ambas partes dijeron que enviar el caso de Irán
al Consejo de Seguridad (de la ONU) no será constructivo", dijo Hoseinitash.
En clave de lenguaje diplomático la
lectura podría ser: no hubo acuerdo para la intermediación de Rusia en el
conflicto nuclear Irán-occidente, pero sí hubo acuerdo para rechazar en forma
conjunta posibles sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
El desenlace (sin
acuerdo nuclear) desmiente lo dicho el lunes por el ministro iraní de
Exteriores, Manuchehr MottakiIrán, sobre que Irán aceptará la iniciativa
rusa de crear una planta
conjunta de enriquecimiento de uranio.
¿Ruptura del acuerdo, o decisión consensuada de
mostrar la ruptura del acuerdo?
El punto clave

La información
oficial destacaba que ambas partes, Rusia y Teherán habían estado discutiendo una oferta rusa para
enriquecer en suelo de Rusia el uranio destinado a las plantas de energía de
Irán.
Esta iniciativa era vista por algunos como la última oportunidad para desactivar
la disputa sobre las ambiciones nucleares de Teherán, antes de que las potencias occidentales busquen aplicar
sanciones contra Irán.
EEUU y el trío europeo formado por Gran Bretaña, Francia y Alemania -los
países que más presionan a Irán por
sus planes nucleares-
esperan ahora al 6 de marzo, cuando el organismo nuclear de la ONU informará
sobre Irán al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Washington quiere sancionar a Irán, aunque otros miembros del Consejo de
Seguridad que tienen derecho a veto, como es el caso de Rusia y China, se oponen.
Los
expertos dan por descontado que Rusia y China vetarán cualquier medida de
bloqueo y sanción contra Irán en el Consejo de
Seguridad.
Rusia y China están imbricados en
diferentes intereses económicos y energéticos que serán considerados antes de tomar una decisión
frente a un posible hecho consumado de ataque militar de EEUU e Israel contra Irán.
Rusia ha sido uno de los principales distribuidores de tecnología nuclear desde
1979, y en 1995 construyó una planta nuclear en Bushehr.
La ex Unión Soviética tiene años
abasteciendo a Irán de
sofisticados sistemas de armas, entre los que se destaca el sistema antimisiles Tor
M-1, de mil millones de dólares, capaz de abatir aviones que intenten atacar
instalaciones protegidas. Rusia también le vendió misiles
de uso naval y modernizará la Fuerza Aérea de Irán.
Hace pocos meses, un
cohete ruso puso en órbita un satélite espía iraní, el primero de un total de
ocho contratados por este país.
Sin embargo -y según el Financial Times- la exportación nuclear sólo representa un pequeño
porcentaje de todo el comercio ruso con Irán, que incluye petróleo, gas,
líneas ferroviarias y comunicaciones.
Una situación de bloqueo comercial de
Irán en la ONU pondría al gobierno de Putin en una encrucijada de difícil
resolución.
¿Qué tipo de sanciones estarían orientadas contra el comercio, en especial
contra el petróleo y el gas iraní?
El petróleo y el gas, además de los productos mineros, representan el 86% de las
exportaciones iraníes, según la OMC.
Por otra parte, la mayoría considera poco probable que China, que tiene poder de veto en
el Consejo de Seguridad y está buscando petróleo en todo el mundo, vote a
favor de un embargo petrolero, ya que en noviembre de 2004 firmó un
importante convenio con Irán para comprar su petróleo y su gas, en un acuerdo
estimado por los chinos en US$70.000 millones.
China, la economía mundial con mayor
nivel de crecimiento está necesitada de fuentes
energéticas estables que garanticen su desarrollo. Para la potencia asiática no
hay nada más
importante que el abastecimiento energético.
Pero, y como señalan los expertos,
las posibles (casi seguras) sanciones a Irán son un paso intermedio para
justificar acciones militares preventivas contra Irán en caso de que se niegue a
desactivar su programa nuclear con "fines militares" como señala el eje EEUU-Israel-Gran
Bretaña-Francia-Alemania.
Más allá de las sanciones, el punto
clave en cuestión reside en saber que postura van a adoptar Rusia y China
(principalmente Rusia) en caso de que EEUU decida atacar militarmente a las
instalaciones nucleares de Irán.
¿Rusia tomará abierta posición
militar a favor de Irán, o se declarará "prescindente" como lo hizo
durante la invasión a Irak?
Este es el punto clave de la
cocina de conversaciones ruso-iraní en Moscú que nadie puede adelantar.
Putin: ser o no ser

La cuestión del acuerdo nuclear
ruso-iraní es secundario, frente a la implicancia de una posible
alianza militar ruso-iraní en caso de un ataque militar de EEUU a las
centrales nucleares de Teherán.
Y tal como va el proceso, es posible
que Gran Bretaña, Francia y Alemania, integren una coalición de apoyo a acciones militares preventivas contra Irán por parte de EEUU-Israel, tal como
sucedió con los bombardeos a Yugoslavia y la invasión de Afganistán.
Lo más importante de las
conversaciones ruso-iraníes en Moscú pasa por saber si hubo acuerdo o no
para una implicancia de Rusia en un potencial conflicto armado. Y cual sería su
rol en caso de la afirmativa.
¿Proveedor de logística? ¿Asesor
militar? ¿O aliado estratégico en las operaciones militares de defensa y
contrataque?
La teocracia iraní juega la "carta
petrolera" a la hora de forzar a Moscú a tomar una decisión frente a sus
otros socios comerciales como es el caso de EEUU y la Unión Europea con quién ha
tenido un acercamiento, principalmente de buenos negocios.
Pero hay también quienes dicen que en
el tablero estratégico Putin está recibiendo algunas "ofertas" para que
desprenda de Irán por parte de EEUU y sus socios europeos.
Por ejemplo: ¿Cambiar a Ucrania -una
pieza esencial de su patio trasero- por Irán?
La perspectiva que combina tres
escenarios fluctuantes y simultáneos: "guerra diplomática", "guerra económica",
"guerra militar", puede convertirse definitivamente en "guerra militar"
si las potencias capitalistas no logran cerrar con Rusia un acuerdo
satisfactorio de partes.
Y en cualquier acuerdo que tenga como
condición entregar a Irán, Rusia, desde el punto de vista militar, económico y
estratégico, tiene más que perder que para ganar.
¿Y que juega Irán? Teherán juega dos
cartas fuertes: el petróleo y el "efecto musulmán" desatado por el mundo,
cuyo efecto devastador se demostró con las caricaturas de Mahoma.
¿Que le pasaría a la Rusia de Putín
con su población de credo islámico si le suelta la mano a Irán ante un ataque
militar de EEUU e Israel?
Sin duda que la decisión rusa y el
"efecto musulmán" son las dos cartas estratégicas fundamentales que los
halcones norteamericanos e israelíes deberán evaluar antes de lanzar los misiles
contra las instalaciones nucleares de Irán.
Petróleo y "efecto musulmán":
una combinación letal que podría convertir a un ataque militar a Irán en una
tercera guerra mundial íntercapitalista con EEUU y Rusia como actores
principales.
¿Llegará la sangre al río?
Las guerras, vale aclararlo, no son
una cuestión ideológica, ni emocional, ni personal, sino una cuestión de
intereses estratégicos. De fríos intereses materiales totalizados.
Las guerras, antes que nada son
guerras por la supervivencia: mercados, reservas energéticas y recursos
naturales estratégicos esenciales para el desarrollo de las potencias
capitalistas.
Hay que evaluar qué significa
para la Rusia de Putin el enclave geopolítico-militar-estratégico-energético
representado por Irán, si decide defenderlo, o si decide dejarlo como a Irak en
las manos de la voracidad del capitalismo occidental liderado por el Imperio
estadounidense.
Desde ese punto de vista, no hay duda
de que en Moscú se está cocinando una sopa ruso-iraní de fuertes y decisivos
contenidos para el destino del planeta.
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