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(IAR-Noticias) 13-Feb-06
Las protestas contra la
publicación de las caricaturas han continuado en varias ciudades.
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Por Manuel Freytas - manuelfreytas@iarnoticias.com
Las
caricaturas ofensivas contra el profeta Mahoma ya circulaban por Internet y
correos electrónicos (además de ser publicadas por un diario danés) en
septiembre pasado, cuando fueron denunciadas como parte de una campaña contra
el Islam por una organización islámica.
La prensa de Dinamarca y de Europa
ignoró el informe y se abstuvo de todo comentario sobre los dibujos
injuriosos contra Mahoma.
¿Porqué cuatro meses después publican
las caricaturas escudadas en la "libertad de prensa" y sin mencionar el informe
que las acompañaba como prueba de una campaña contra el Islam?
Ahmed Akkari, portavoz de la Islamisk
Trossamsfund (Sociedad de la Fe Islámica), asegura que esos dibujos
ofensivos fueron recibidos anteriormente a través del correo electrónico
por fieles y dirigentes musulmanes y reflejan "el clima de odio"
que padecen en el país nórdico.
Antes de ser publicadas las caricaturas de Mahoma fueron enviadas por
e-mail a creyentes, imanes y dirigentes destacados del mundo islámico.
Esas caricaturas burlescas de Mahoma, constaban en un informe que los dirigentes
de la Fe Islámica habían presentado como prueba de una campaña contra su
comunidad a fines del año 2005 en países de Medio Oriente, con total
indiferencia y silencio de la prensa danesa y occidental a las que también
fueron remitidas.
En todas esas semanas la Sociedad
Islámica visitó varios países con un informe de 43 páginas bajo el brazo, que
añadía a los 12 dibujos publicados por el Posten otras caricaturas que
circulaban por Internet y que nunca habían sido publicadas.
"Esos dibujos fueron enviados a
algunos musulmanes que habían participado en la campaña de protesta por las
caricaturas del Posten. Los recibieron por correo, en octubre, y lo
denunciamos a la policía, que dijo que no podía hacer nada porque no incitaban a
la violencia", señala Ahmed Akkari.
Junto con la denuncia de una campaña
contra el Islam, esas caricaturas fueron enviadas como pruebas a distintas
redacciones de los medios europeos, que guardaron estricto silencio sobre
el informe y las mismas.
Sin embargo, y súbitamente, esos
dibujos fueron publicados ahora por la prensa danesa y europea a modo de
expresión de "libertad de prensa".
¿Libertad de prensa con panfletos
gráficos "anti-islámicos" claramente utilizados para una campaña sucia
contra el Islam?
¿Libertad de prensa, publicar al
máximo profeta del mundo islámico ridiculizado en caricaturas ofensivas contra
las creencias del Islam?
¿Libertad de prensa o provocación?
La prensa occidental se desgarró las
vestiduras y sus "analistas" derrocharon materia gris buscando el eje del
conflicto en el "choque de civilizaciones", una forma elegante y estúpida
de no preguntarse: ¿A quién, a qué intereses, benefició la "violencia
islámica" desatada por el mundo tras la publicación de las
caricaturas?
¿Libertad de prensa, súbita,
descolgada, con unas caricaturas de factura mediocre y con contenido provocador
cuyo efecto ya se conocía de antemano?
En todo caso, se preguntan los
dirigentes islámicos, ¿porqué la prensa danesa y europea no resaltó que esas
caricaturas ya estaban circulando y siendo difundidas por Internet y correos
electrónicos, y que su objetivo eran los creyentes y dirigentes islámicos?
En la opinión de dirigentes árabes,
si la prensa europea, al darle difusión masiva a las caricaturas, hubiera citado
el informe con la denuncia que acompañaban los dibujos, se hubiera revelado
ella misma como integrante (que de hecho lo fue) de una campaña sucia contra el
mundo islámico.
El "Mahoma terrorista"

Como se sabe, desde la instauración
de la "guerra contraterrorista" tras el 11-S en EEUU, el mundo islámico
está "bajo sospecha" y es blanco de persecuciones tanto en EEUU como en Europa,
donde también se lo asocia con todo tipo de delitos.
La lógica lanzada por Bush:
"islamismo igual a terrorismo" sirvió -sostienen los dirigentes islámicos-
para exacerbar aún más la islamofobia con tendencias arraigadas en el rechazo al
inmigrante musulmán.
Pero ese es un punto de la cuestión
que no explica por que los medios europeos publicaron después de cuatro meses
de su aparición los dibujos ofensivos contra Mahoma escudándose en el
absurdo eslogan de la "libertad de prensa".
Medios y usinas de inteligencia
árabes señalan que la difusión de las caricaturas en un momento de escalada
de la crisis Irán-EEUU-Israel-Europa no es ninguna casualidad, y es el eje
que guió la publicación de los dibujos ofensivos.
Señalan un detalle: el centro de
atención "periodística" se situó en la caricatura que muestra a Mahoma con la
mecha encendida de una bomba en su turbante: fue la estrella del escándalo,
fue la que destacó la prensa occidental, y las otras 11 sirvieron como
complemento.
La lectura que hacen los analistas de
la inteligencia árabe y musulmana es que el "blanco" seleccionado para el
"efecto Mahoma terrorista", más allá del mundo islámico, era la comunidad
internacional psicológicamente manipulada contra el "terrorismo islámico".
Y de ahí -sostienen- la relación con
Irán y Siria (países caratulados como "cueva de terroristas" por el eje EEUU-Europa-Israel)
es inevitable: a Irán la prensa internacional y los dirigentes de las naciones
centrales ya lo presentan como un potencial "terrorismo nuclear" que, de
desarrollarse, pondría al mundo al borde de un abismo.
Objetivos encubiertos

De las doce caricaturas, y no por
casualidad, la que motivó los comentarios y el "análisis" de los medios y
periodistas occidentales fue la del "Mahoma terrorista".
O sea que -sostienen esas fuentes de
inteligencia árabe- de las 12 caricaturas, la del "Mahoma terrorista"
estuvo claramente orientada al consumo de "terrorismo musulmán" entre la
comunidad internacional sensibilizada por el "peligro Irán".
En cuanto a los otros dibujos, de un
gusto execrable y de una carga ofensiva excesiva contra la religión islámica, se
orientaron a producir la indignación y reacción colectiva del mundo musulmán,
cuyas jornadas de protestas (con muertos y heridos) fueron profusamente
difundidas por las cadenas televisivas del mundo capitalista occidental.
La factura hiriente y ofensiva de los
dibujos revelan por sí solos el objetivo de su publicación:
Una de las caricaturas retrata a
Mahoma con cuernos, agarrando a dos niños. "El profeta pedófilo Mahoma",
dice la leyenda. Otra es una foto de alguien con una máscara de cerdo y la
frase: "He aquí el verdadero rostro de Mahoma". El tercer fotomontaje
muestra a un perro violando a un musulmán que está rezando.
Está probado -y así lo señalaron los
propios medios europeos- que los tres dibujos citados fueron el detonante
principal del levantamiento musulmán por todo el planeta, que dio argumento a
los "analistas" occidentales para hablar de la "intolerancia" y el "odio
racial religioso" en clara alusión al mundo islámico.
Para la inteligencia árabe, hubo
claramente dos objetivos de acción psicológica detrás de la publicación de las
caricaturas:
1) Mantener vigente (con
el "Mahoma terrorista") el peligro siempre latente del "terrorismo islámico" y
de la "intolerancia religiosa violenta" del mundo musulmán, hoy claramente
expresado por el Irán que amenaza "borrar del mapa a Israel".
2) exacerbar y tensionar al
máximo a los grupos de musulmanes "radicalizados" que motorizaron la quema
de embajadas y de banderas en Europa, Asia y Africa, y que sirvieron como
ejemplo encubierto para mostrar la peligrosa "intolerancia violenta" del
mundo árabe y musulmán.
Se está buscando y generando un
"choque de civilizaciones" inducido mediáticamente, señalan los
especialistas desde el lado islámico y occidental.
Se están creando las bases de
consenso social internacional para ataques militares contra Irán y Siria,
señalan los expertos en inteligencia desde Damasco y Teherán.
Un objetivo complementa al otro,
apuntan.
Predisponer al mundo occidental al
"miedo a la violencia árabe-musulmán" (inducido a través de las imágenes de
las manifestaciones) significa crear las bases de consenso internacional para
detener el "peligro terrorista" proveniente de Irán y Siria, claramente
señalados como "terrorismo nuclear" (Irán) y "refugio de terroristas"
el otro (Siria).
Precisamente, esa es la
argumentación central que esgrimen los halcones judeo-norteamericanos para
justificar en la ONU y ante la comunidad internacional los ataques militares
"preventivos" ya diseñados y planificados por el Pentágono y el estado mayor
israelí.
Y tampoco es obra de la casualidad
que tras la "violencia islámica" desatada contra ciudades y embajadas europeas,
los principales funcionarios de Washington y Tel Aviv salieran a acusar a Irán y
Siria de promover y organizar las protestas violentas.
Desde Bush, el primer ministro de
Israel, Cheney, Rumsfeld y Condoleezza Rice, los funcionarios
responsabilizaron a Irán y Siria de "estar detrás" de las quema de
embajadas y de los ataques a funcionarios e instituciones occidentales.
Para la inteligencia árabe, la
formula operó como de costumbre:
De la misma manera que tras la
concreción de un "hecho terrorista" (CIA-Al Qaeda) Tel Aviv y Washington
salen a culpar al "terrorismo islámico" manejado desde Irán y Siria, esta
vez, la carátula fue la misma: solamente que en lugar de "terrorismo islámico"
esta vez fue la "violencia islámica" instigada y organizada por Irán y
Siria.
De esta manera, el peligro con el
"terrorismo islámico" se extiende y adquiere dimensiones sociales masivas
con la "violencia islámica", proyectada y organizada desde Teherán y
Damasco.
En un planeta poblado por comunidades
islámicas, el dato no es menor, y las cadenas y los medios occidentales,
aprovechando las manifestaciones violentas de los últimos días, ya se han
encargado de sembrar miedo a la "violencia islámica" advirtiendo sobre el
"peligro" potencial que encierra el extremismo religioso dispuesto a estallar
ante cualquier provocación.
De la misma manera, y no por
casualidad, las cadenas y las agencias internacionales han difundido en forma
profusa las denuncias de líderes y funcionarios occidentales inculpando a
Irán y Siria por la violencia de las protestas, haciéndose eco de las
acusaciones motorizadas por Washington y Tel Aviv.
No escapa al ojo de los expertos
árabes que la operación de la CIA y el Mossad -valiéndose de la prensa europea-
revela un salto cualitativo en la metodología de "uso del terrorismo" que
venían utilizando desde el 11-S para adelante.
Por primera vez Mahoma (la
comunidad islámica) sustituyó a Bin Laden (Al Qaeda) en el
imaginario del miedo colectivo en las sociedades occidentales, sometidas al
bombardeo mediático "antiterrorista" de las cadenas occidentales rebotadas por
los medios nacionales locales.
Ya no se trata de un "terrorismo
localizado" como el de Al Qaeda, sino de un "terrorismo anárquico y
masificado" expresado en las masas musulmanas desbordadas, violentas y fuera
de control.
Para los que manejan el mensaje encubierto de la acción psicológica orientada a la manipulación de
conducta social, el mensaje estuvo claro: Si no se detiene a Siria y a Irán,
los instigadores, estos desbordes sociales con violencia y muerte pueden
alcanzar a cualquier sociedad en el planeta.
¿Y cómo se para a Siria y a Irán?
Solo EEUU e Israel están dispuestos y en capacidad de hacerlo.
De esta manera, y en el plano de la
psicología masiva occidental, la inteligencia judeo-norteamericano a
través del "efecto Mahoma" (el peligro de la "violencia musulmana") vuelve a
poner a EEUU como el reaseguro de la "paz y la seguridad" en el mundo.
Se trata, dicen los especialistas en
Teherán y Damasco, de una "vuelta de tuerca", un verdadero salto cualitativo, en
la metodología de justificar las invasiones militares con el "terrorismo
islámico", que ha sido trasvasado por la "violencia islámica" de las
masas digitadas por Irán y Siria.
Mahoma sustituye a
Bin Laden
("todos los musulmanes son terroristas")

Hasta ahora, las casi evidentes
operaciones de la CIA y el Mossad con Al Qaeda se orientaban, más que nada, a
conseguir consenso entre las potencias aliadas y/o impulsar operaciones de
condena o aislamiento de países terroristas en la ONU, como fue el caso de Irak
y Afganistán.
Para los expertos árabes, con
la manipulación de la "violencia islámica" desatada en las calles por las
caricaturas de Mahoma, la CIA y el Mossad están buscando extender un consenso
social-internacional masivo a los planes militares del Pentágono contra Irán y
Siria.
La operación -dicen- fue diseñada y
ejecutada a "dos puntas":
A) con las caricaturas de Mahoma detonaron la "furia islámica" con muertos y destrozos indiscriminados.
B) con la "furia islámica" crearon el
"miedo a la violencia islámica" en las sociedades occidentales que hasta
ahora no estaban en el "blanco" del "terrorismo islámico" de la red Al Qaeda.
Por lo tanto, lo que antes se miraba
por televisión, lo que antes sucedía sólo en EEUU o en Europa, puede hacerse
realidad en cualquier país del mundo donde existan colectividades islámicas.
Lo que hicieron la CIA y el Mossad
con la publicación de las caricaturas de Mahoma -puntualizan los especialistas
árabes- fue una virtual "masificación del terrorismo" multiplicando
psicológicamente el miedo colectivo a ser alcanzado por alguna "turba de
fanáticos religiosos" activados por cualquier provocación.
El eje central de la manipulación (el
resultante funcional a los planes de EEUU e Israel) que ven los expertos está en
la relación Irán-Siria-manifestaciones violentas que establecen en el
cerebro de las mayorías occidentales los comunicadores, periodistas, y analistas
de la prensa mundial.
No obstante, la manipulación del
"efecto Mahoma" sólo se trató de una operación de "testeo" que va a
servir en el futuro para la elaboración de una "preparación de terreno" más
extensa para ataques militares contra Irán y Siria, señalan expertos y
observadores.
El
"efecto buscado"
(Ataquen a Irán)

Y ya están las primeras
verificaciones del "efecto buscado" con el detonante -mediante
la publicación de las caricaturas- de la "furia islámica" contra Europa y los
símbolos del mundo occidental.
Un sondeo en EEUU esta semana
(realizado tras los incidentes de las caricaturas), indica que el temor a
Irán se ha disparado entre los estadounidenses que ven al gigante islámico como
el "mayor peligro" para Estados Unidos, y una mayoría está a favor de un ataque
militar para disuadirlo de sus ambiciones nucleares.
Una mayoría aplastante de los participantes en una encuesta (realizada por el
Centro de Investigación Pew) dijo creer que
Irán atacaría a Israel (72 por ciento) y a Estados Unidos o Europa (66 por
ciento) si desarrolla armamento nuclear.
Los resultados del sondeo convierten a Irán en “la amenaza número uno”,
por delante de China, Irak y Corea del Norte.
La mayoría de los participantes en la encuesta dijo creer que
Irán atacaría a Israel (72 por ciento) y a Estados Unidos o Europa (66 por
ciento) si desarrolla armamento nuclear.
Además, el 82 por ciento aseguró que,
de completar con éxito el enriquecimiento de uranio, Irán facilitaría
armamento a terroristas.
Los resultados del Centro Pew se suman a los de un sondeo reciente del diario
Los Angeles Times, según el cual un 57 por ciento de los estadounidenses
respaldarían una intervención militar en Irán si el país desarrolla
capacidad nuclear.
Un ejemplo claro de que, en EEUU, el
"peligro Irán" ya se proyecta como el mayor enemigo que acecha a
los estadounidenses y al mundo occidental en el mismo plano, o por encima, del
"terrorismo de Al Qaeda".
Y seguramente, una medición en Europa
arrojaría los mismos resultados.
El "peligro Irán", a su vez, pone un nuevo marco de "sospecha" sobre todo el espectro de la
inmigración musulmana, tanto en Europa como en EEUU, completando el cuadro de aprovechamiento
de la "violencia islámica" con fines
represivos.
Los gobiernos
europeos ya tienen en ejecución "planes y legislaciones
contraterroristas" para seguir profundizando represiones, detenciones
y deportaciones en masa de musulmanes sospechados de conexiones con el
"terrorismo" de Irán y Siria.
La experiencia
de "laboratorio" con la publicación de las caricaturas sirvió a la
inteligencia judeo-norteamericana para conocer el flanco que hay que
activar para producir nuevos estallidos de "violencia musulmana".
Seguramente
habrá una evaluación del resultante en Europa a través de
mediciones de opinión pública, y sí los números cierran "contra Irán"
como en EEUU, los planes militares contra Irán y Siria comenzarán a
implementarse.
Esto sería -según los expertos- el
resultante más claro, hasta el presente, del "efecto Mahoma" (publicación
de las caricaturas) proyectado por una doble operación de la CIA y el Mossad con
efectos simultáneos sobre el mundo islámico y la sociedad occidental.
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