Las conclusiones de una serie de
encuestas hechas en Estados Unidos tras la divulgación de un estudio sobre Irak,
elaborado por una comisión de expertos del Congreso legislativo, muestran una
grande caída de la confianza pública en la estrategia del presidente George W.
Bush.
Por
Jim Lobe - IPS
Estos resultados dificultarán los esfuerzos del gobierno para
ganar apoyo popular para enviar 50.000 soldados más a Irak con la misión de
estabilizar la situación en ese país, como propusieron los jefes del Estado
Mayor Conjunto reunidos con Bush el miércoles 13, con el apoyo de los
neoconservadores.
El Grupo de Estudios sobreIrak (ISG) del Congreso estadounidense, de 10
miembros y copresidido por el ex jefe de la diplomacia James Baker y el ex
diputado del opositor Partido Demócrata Lee Hamilton, presentó un informe que,
entre otras cosas, reclama una reducción gradual de la presencia militar en
territorio iraquí hasta el primer trimestre de 2008.
Alrededor de siete de cada 10 consultados en una encuesta elaborada en conjunto
por el diario The Washington Post y la cadena de noticias ABC News el fin de
semana pasado coincidieron con las recomendaciones del ISG.
Una encuesta de la cadena CBS News descubrió que la proporción de consultados
que apoyan un repliegue o una disminución de las tropas enIrak creció de 50 por
ciento antes de las elecciones legislativas de noviembre a 59 por ciento la
semana pasada.
Los últimos sondeos, entre las que hay otros realizados por el periódico Los
Angeles Times, la agencia especializada de información financiera Bloomberg, la
consultora Gallup y la revista Newsweek, fueron divulgados en momentos en que
Bush estaba abocado a una serie de consultas sobre las recomendaciones hechas
por el ISG.
La Casa Blanca tenía previsto culminar su revisión del informe la próxima semana
y hacer importantes anuncios sobre la política del país antes de Navidad. Pero
la secretaria de Estado (canciller), Condoleezza Rice, anunció el jueves 14 que
esto podría ser postergado para inicios de enero, poco antes de que asuma el
nuevo Congreso, donde los demócratas serán mayoría.
Rice señaló que esta demora permitiría que el nuevo secretario de Defensa,
Robert Gates contribuyera al proceso. Se cree que Gates, quien integró el ISG
hasta su nominación a inicios de noviembre, participa del pesimismo del grupo en
relación con la guerra en Irak y duda de la conveniencia de mantener o aumentar
las tropas en ese país.
Algunos analistas creen que Gates se alineará con Rice y con los llamados
"realistas" del Departamento de Estado en las luchas internas contra los
"halcones", el ala más belicista del gobierno y liderada por el vicepresidente
Dick Cheney.
Las consultas en marcha de Bush con sus asesores parecen destinadas a disminuir
el impacto de la evaluación negativa del ISG y presentarlo como una de tantas
opiniones sobre la situación iraquí.
El presidente ya rechazó públicamente varias de las recomendaciones del informe,
como la de acercarse a Siria y a Irán para solicitar su ayuda en los esfuerzos
para estabilizar el país.
Estas consultas, describió el diario The New York Times, consisten en "una serie
de reuniones cuidadosamente organizadas con funcionarios y expertos cuyas
credenciales comunes parecen ser su oposición a las recomendaciones" del ISG.
Sin embargo, las últimas encuestas sugieren que el público general está más de
acuerdo con las conclusiones del informe del Congreso que con la administración
de Bush, y en particular con los halcones.
Las encuestas muestran, por ejemplo, que la mayoría de la población comparte la
postura del ISG de que la situación en Irak "es grave y se está deteriorando".
Diecisiete por ciento de los consultados por Gallup afirmaron que Estados Unidos
estaba "ganando" la guerra (contra 40 por ciento el año pasado), en tanto que la
proporción de encuestados que dijeron creer que Washington "no puede ganar" el
conflicto aumentó de 27 a 35 por ciento en los últimos seis meses.
En el sondeo de The Washington Post, 52 por ciento de los encuestados dijeron
que Estados Unidos estaba perdiendo la guerra, mientras que en la de la cadena
CBS News 71 por ciento sostuvieron que el conflicto "iba mal".