El más completo directorio en español

HOME| Titulares| Diarios| Radios| TV.| Buscadores| Economía| Mundo| Alternativos| Archivo| Mail

 

Latinoamérica

Norteamérica

Europa

Medio Oriente

Irak

Asia

Africa

Medios

Internet

Autores

Archivo

TITULARES
del Mundo

I Argentina I Brasil I
I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I

EN VIVO

Radios del
Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I 
I Medio Oriente I 
I Internacionales I

MEDIOS
ALTERNATIVOS


I Periódicos
 
y Redes
I
I
Agencias
 de Noticias I
I
Publicaciones
 
y Sitios I
I
Prensa
 
de Izquieda I

BUSCADORES

del Mundo


I América del Norte I
I América Central I
I América del Sur I
I Europa I España I
I Africa I Asia I
I Medio Oriente I
I Oceanía I
I Temáticos I
I Internacionales I 

TELEVISION

      del Mundo


I América Latina I
I España I EE.UU. I
I Canadá I Europa I
I Asia I Africa I
I Oceanía I 
I Medio Oriente I

ECONOMIA
MUNDIAL


I América Latina I
I Africa I Asia I
I España I EE.UU. I
I Europa I
I
Oceanía I  
I Canadá I 
I Medio Oriente I 
I Bolsas del Mundo I

MEDIOS

del Mundo


I Agencias
de Noticias I

I Diarios I 
I Revistas I
I Radios I
I Televisión I

 

Agregar 
a favoritos

Recomendar
 este sitio

 
 

AUTORES

 

EUROPA  

 

La mejor idea es la sociedad abierta

 
 

(IAR-Noticias) 13-Diciembre-06

La Unión Europea no puede reemplazar a Estados Unidos en el liderazgo global. Pero, aun con sus déficit, es el mejor ejemplo de sociedad capaz de procesar diferencias e incertidumbres y convivir en paz

Por George Soros (*) -
Clarín / La Vanguardia

Europa está en busca de su identidad. Creo que es fácil de encontrar: la Unión Europea encarna el principio de una sociedad abierta, que podría servir como fuerza para una sociedad abierta global. Permítanme explicar a qué me refiero.

El primero en utilizar el concepto de una sociedad abierta fue el filósofo francés Henri Bergson en su libro Las dos fuentes de la moral y la religión. Una fuente, según Bergson, es tribal y conduce a una sociedad cerrada cuyos miembros sienten afinidad entre sí, pero temor u hostilidad hacia los demás. La otra fuente es universal y lleva a una sociedad abierta guiada por los derechos humanos universales que protegen y promueven la libertad del individuo.

Karl Popper modificó este esquema en su libro seminal La sociedad abierta y sus enemigos, publicado en 1944. Popper señalaba que las ideologías abstractas y universales como el comunismo y el fascismo pueden poner en peligro a una sociedad abierta. Como la pretensión de estas ideologías de poseer la verdad absoluta está destinada a ser falsa, sólo pueden ser impuestas mediante la represión y la compulsión. En cambio, una sociedad abierta acepta la incertidumbre y establece leyes e instituciones que le permiten a la gente con opiniones e intereses divergentes convivir en paz.

La UE encarna los principios de una sociedad abierta hasta un punto notable. Si bien sus principios guía no quedaron plasmados en una Constitución, hasta esto puede ser apropiado en el caso de una sociedad abierta porque, como sostenía Popper, nuestra comprensión imperfecta no permite definiciones permanentes y eternamente válidas de los acuerdos sociales.

La UE nació mediante un proceso de ingeniería social gradual —el método que Popper consideraba apropiado para una sociedad abierta—, dirigido por una elite perspicaz y con fines determinados que reconocía que la perfección es inalcanzable. Procedió paso a paso, estableciendo objetivos limitados con cronogramas limitados y sabiendo que cada paso resultaría inadecuado y exigiría un paso más.

El enfoque del paso a paso se frenó con la derrota de la Constitución europea. La UE ha quedado en una posición insostenible, con una membresía ampliada de 27 estados y una estructura reguladora diseñada para seis.

El desorden dentro de la UE es parte de una agitación global más amplia. EE.UU. solía ser la potencia dominante y marcaba la agenda para el mundo. Pero la guerra contra el terrorismo de Bush socavó los principios básicos de la democracia norteamericana. Socavó el proceso crítico que está en el corazón de una sociedad abierta al considerar antipatriota cualquier crítica. La guerra contra el terrorismo fue contraproducente. Aumentó la amenaza terrorista al crear víctimas inocentes y derivó en una caída precipitada del poder y la influencia norteamericanos.

La UE no puede ocupar el lugar de EE.UU. como líder del mundo. Pero sí puede marcar el ejemplo, tanto dentro de sus fronteras como más allá. La perspectiva de ser miembro de la UE ha sido la herramienta más poderosa para convertir a los países candidatos en sociedades abiertas. Si bien la mayoría de sus ciudadanos no lo perciben así, la UE funciona como un ejemplo inspirador. Y esto significa que la UE precisa una política exterior común. Esta es la única parte de la Constitución europea que debe rescatarse con premura. Mientras tanto, no debería permitirse que la falta de una reforma institucional sirva como excusa para la inacción.

La UE ya cuenta con amplios recursos como para tener impacto en la escena mundial: la mitad de la asistencia mundial para el desarrollo en el exterior; el mayor mercado único en el mundo; 45.000 diplomáticos; la utilización del comercio y la ayuda como catalizadores para alentar a los estados vecinos a convertirse en sociedades abiertas.

Cuando Europa haya adoptado una política común habrá logrado persuadir a otros, entre ellos EE.UU., de cambiar sus posturas. Pero con demasiada frecuencia la UE no está a la altura de su potencial. Por ejemplo, Europa hizo pocos progresos a la hora de formular una política energética común. Como resultado, cada vez depende más de Rusia. Más, el trato que la UE da a Turquía está empujando a un aliado importante en la dirección equivocada. También se están gestando problemas en algunos de los países miembro recientemente admitidos, como Hungría y Polonia, donde la UE podría ejercer un papel más activo para promover la estabilidad política.

De más está decir que una política exterior común no debería ser antinorteamericana. Una postura de este tipo sería contraproducente, porque reforzaría la división de la comunidad internacional que inició la Administración Bush. Pero la UE puede marcar un ejemplo de cooperación internacional que EE.UU., bajo un liderazgo diferente, terminaría emulando.

                             ******

Copyright Clarín y La Vanguardia, 2006.

(*)Empresario, presidente de Soros Fund Management y del Instituto para las Sociedades Abiertas

 VOLVER A HOME

 

© Copyright 2006  iarnoticias.com | Derechos reservados | Director Rodrigo Guevara

 

Se autoriza el libre uso, impresión y distribución de toda la información editada, siempre y cuando no sea utilizada para fines comerciales y sea citada la fuente.

Resolución óptima: 800 x 600

contactos@iarnoticias.com

 
1