"Lo
que podremos esperar es simplemente la continuación de la bolsa de comida, los
30 dólares mensuales que está dando a los más pobres, pero no hay posibilidades
de profundizar la reforma agraria, no habrá cambios en la distribución de
ingresos, no hay posibilidades de grandes inversiones estatales para generar
empleo."
James Petras
entrevista de
Efraín Chury Iribarne-
CX36 Radio Centenario
Efraín Chury Iribarne: Una primera reflexión sobre la reelección de Lula.
¿Qué se puede esperar en el plano de la economía interna, la política social de
Brasil y la situación regional en el plano internacional en este segundo mandato
que nos va a llevar hasta el año 2010?
Petras: Hay que descontar completamente el discurso pos electoral de Lula
que es una expresión de la política práctica que viene. No enamorarse con el
discurso de inclusión social de que habla. Primero, Lula actualmente no tiene
ninguna mayoría en el Congreso. Segundo, pactó con partidos de la derecha para
ganar las elecciones. Tercero: la tasa de crecimiento durante sus cuatro años de
presidencia era del 2,5 por ciento, menos que el crecimiento de la población que
es más del 2 por ciento. Entonces, si descontamos el crecimiento poblacional,
Lula tiene un récord de crecimiento cero.
Y eso me da que pensar que dado los compromisos políticos partidarios que tiene
Lula, no hay ninguna chance de implementar ningún cambio social estructural. Lo
que podremos esperar es simplemente la continuación de la bolsa de comida, los
30 dólares mensuales que está dando a los más pobres, pero no hay posibilidades
de profundizar la reforma agraria, no habrá cambios en la distribución de
ingresos, no hay posibilidades de grandes inversiones estatales para generar
empleo.
Yo creo que Lula va a hacer un gobierno de derecha con política asistencialista.
Eso me parece lo más evidente en función de lo que podríamos ver en los acuerdos
políticos y las proyecciones que tenemos del pasado. Incluso yo creo que ahora
que no tiene que enfrentar otra elección, podría moverse hacia las
privatizaciones de pensiones y hacia algunas concesiones a los empresarios en
relación con la legislación laboral y sindical. Es decir que no tengo ninguna
información o datos que pudieran indicar que la victoria de Lula significa una
victoria de las clases populares, eso es otra vez una ilusión.
Su partido de trabajadores sólo controla cinco de los 23 estados de Brasil, es
una pequeña minoría en el Senado. Lula mismo ideológicamente está convertido en
un interlocutor de los grandes Bancos. No hay indicaciones de que pueda
desarrollar una política industrial. Su equipo económico -Banco Central,
Hacienda, Economía, Banco Nacional de Desarrollo- sigue exactamente la línea
liberal del pasado. Entonces creo que debemos descartar las ilusiones de que
vamos a ver un nuevo Lula, progresista y social.
Chury: Quiere decir entonces que por más que a Lula le sobreviniera algún
ataque de izquierdismo en realidad las condiciones en las cuales ha quedado el
mapa político de Brasil, tampoco le darían demasiadas chances.
Petras: No. Y los movimientos como los Sin Tierra siguen, después de
cuatro años de traición, de promesas incumplidas, como disco roto diciendo que
hay que presionar a Lula, que hay que formular demandas, etc. Ya formularon
demandas media docena de veces, han estado en el Palacio dos o tres veces, se
han tomado fotos con Lula y nada.
Y creo que las mismas propuestas van a tener los mismos resultados, porque la
CUT [Central Unica de Trabajadores] ha perdido el norte políticamente, ha
subordinado su política social a los acuerdos con Lula y el PT, y han conseguido
algunos diputados en el Congreso, algunas concesiones financieras para mantener
el aparato de la organización. La cúpula sigue buscando algunas concesiones de
Lula. Por lo tanto la CUT es más que nada un brazo político del Ministerio de
Trabajo, que está encabezado por el ex presidente de la CUT.
Yo creo que la única alternativa frente a eso van a ser las huelgas y protestas
una vez más, cuando Lula empiece a implementar su política de la segunda
presidencia. En ese momento otra vez las cúpulas independientes van a gritar
traición etc., y como la perpetua virgen violada van a decir: "fuimos
engañados", cuando todo está muy claro, muy transparente.
El partido Socialdemócrata brasileño tiene preparado un juicio por la corrupción
de Lula, y Lula va a buscar a cualquier costo reconciliarse con la derecha para
parar cualquier enjuiciamiento, sacrificará el programa económico o lo que sea
para conseguir un consenso con la derecha. Ya han declarado que es presidente de
todos, así que inmediatamente después de las elecciones buscará acuerdos con la
derecha, y no va a usar medidas presidenciales ni decretos para superar su
minoría en el Congreso. Decretos por ejemplo sobre la reforma agraria, sobre el
empleo y sobre las cosas que más interesan al pueblo.
Chury: Me voy un poco más al norte, pero al sur de los Estados Unidos.
¿Qué está pasando en Oaxaca, México, donde ha habido represión?
Petras: Bueno, en México el caso de Oaxaca es una expresión de
reivindicaciones sociales y económicas de maestros mal pagados, mal tratados.
Después tenemos la prepotencia y represión del gobernador y el alcalde que son
del PRI, el partido de la derecha que estuvo durante 70 años en el poder hasta
el año 2000. Es una lucha que empezó siendo reivindicativa, después pasó a ser
una lucha política creando mecanismos paralelos y creando un doble poder en la
ciudad. Eso quedó así por meses enteros con barricadas, perjudicando a todos los
grandes comerciantes y al turismo, pero tratando de apuntar a una alternativa a
la politiquería y corrupción electoral que existe en México.
Eso fue tolerado por el presidente Fox y todo el aparato, pero ellos se lanzaron
hace dos noches a una confrontación militar policial. Mataron a un fotógrafo
norteamericano y varios maestros, y la prensa internacional está completamente
en favor de la represión. Estuve leyendo el New York Times, la BBC, y todos
hablan como si fuera una represión suave cuando de hecho han matado a tres
maestros anoche, han herido a docenas o cientos de personas, han tomado presos,
han desaparecido a presos: es una represión salvaje.
Y es una indicación de que la gran lucha de los maestros y la población entera
de Oaxaca, por falta de apoyo concreto de los otros sectores sociales de México,
no podrá resistir al Estado y forzosamente después de cinco meses de huelga
sectores de maestros van a volver a las aulas. Con mucho resentimiento, mucha
bronca y mucha amargura. Tanto que se habla del zapatismo, parece que no tiene
ninguna fuerza real en el país, podría haberse movilizado en Chiapas en actos de
solidaridad efectiva. No digo simbólica, porque todo el mundo se ha declarado a
favor de los luchadores en Oaxaca. Pero ni los sindicatos del distrito Federal
de México ni otros han tenido la fuerza para extender una huelga general y
montar grandes movilizaciones.
López Obrador hizo su campaña contra la corrupción y el fraude, pero la
fragmentación de la lucha, con el zapatismo en la montaña o en la campaña contra
las elecciones por un lado, López en la protesta de electores, y los sindicatos
electricistas poderosos protegiendo la industria nacional contra las
privatizaciones, ninguna de estas luchas se pudo conectar en un movimiento
suficientemente sostenido y visible, para parar la mano de la represión del
Estado. Esa es una de las lecciones que debemos tomar, porque México es un país
con bolsas de gran resistencia pero sin coordinación y dirección nacional
inevitablemente sufren la represión feroz de un Estado que tiene años de
represivo, autoritario y dictatorial.
Chury: Petras, Cumbre Iberoamericana de mandatarios en Uruguay con la
presencia del rey de España. Trascendencia del evento y posibles resultados
¿cómo se ven desde allí?
Petras: Bueno, son Cumbres que han sido más virtuales que otra cosa. Creo
que van a extender la política comercial de acuerdos para el intercambio a
partir de España, buscando frenar las exportaciones latinoamericanas, facilitar
las exportaciones españolas, tratar de consolidar acuerdos de inmigrantes
latinoamericanos a España y Europa e invitaciones a nuevas inversiones españolas
en el país.
Pero más que nada yo creo que simplemente es una expresión de consolidación del
modelo neoliberal. No veo ninguna voz disidente criticando la política liberal
de Zapatero y más que nada es una ceremonia ritual que no ofrece concesiones
sociales al sector obrero y popular. Es más que nada una Cumbre de cúpulas en
las que la presencia efectiva de sindicatos clasistas o voces de los movimientos
sociales está totalmente ausente. Es una forma de hacer acuerdos con brindis de
champagne y buscar mitificar de alguna forma la importancia que tienen Repsol y
otras empresas españolas en la explotación en América Latina.
Chury: Es diferente por lo tanto porque al menos en Mar del Plata hubo
una Cumbre paralela, cosa que aquí no se vislumbra para nada.
Petras: No. Es una ceremonia en la que Astori va a dar un abrazo al rey,
el rey va a dar un abrazo a Tabaré Vázquez y todo es un buen pretexto para una
fiesta celebrando el poder que ejercen en sus propios países. Pero no como
proyección de una nueva alternativa al imperialismo norteamericano, sin una
definición clara contra la guerra en Irak y las pretensiones norteamericanas
contra Venezuela.
Dudo que haya alguna declaración efectiva en defensa de los derechos de los
pueblos e incluso la autodeterminación. Es muy dudoso eso por parte de estos
gobiernos reunidos en la Cumbre en Montevideo.
Chury: Creo que debemos agregar que por más que se trate el tema de los
inmigrantes será seguramente un tema tangencial y no deben hacerse ilusiones los
inmigrantes en el mundo de que la Cumbre de Montevideo les va a solucionar algo.
Petras: Yo creo que el paso que ya está dado, de legalizar a los que ya
entraron al país, permitir que consigan sus papeles de trabajo, eso ya está
hecho. Ahora, alguna otra concesión más allá de lo que existe entre España y
América Latina yo creo que es muy dudoso. La inmigración uruguaya en España está
bastante consolidada en términos de los que están actualmente allá; el problema
es para los que están en fuga de la política liberal de Vázquez y Astori que
buscan asentarse en España.
Los nuevos inmigrantes van a encontrar menos posibilidades y más dificultades
que los que han hecho el viaje anteriormente porque las restricciones están
creciendo y las expulsiones están creciendo. Más que nada yo creo que va a ser
una política simplemente de status quo; los que están allá ya están y están
legalizados, pero creo que la nueva política europea incluyendo a España es cada
vez más restrictiva.
Chury: Para terminar, ¿cómo se ve allí en Estados Unidos este nuevo saldo
muy alto de muertos norteamericanos en la ocupación de Irak?
Petras: Bueno, cada vez está bajando más el apoyo público a la guerra. No
hay ninguna duda de que desde el 80 por ciento de apoyo cuando lanzaron la
guerra, ahora estamos en 68% por ciento contra la guerra y una mayoría absoluta
por retirar las tropas ya.
El problema es grave porque la popularidad del Congreso y el presidente han
caído verticalmente. Bush está abajo del 30 por ciento por el manejo de la
guerra, pero el Congreso, incluyendo al Partido Demócrata, están abajo del 20
por ciento, no es simplemente el rechazo de la política de Bush sino el rechazo
de los dos partidos en el Congreso. Es un desgaste total de la institucionalidad
norteamericana frente a esta guerra y eso es importante porque incluso en
sectores institucionales ya hay divisiones, expresiones de que se deben retirar
las tropas
A tal punto que ya un sector del gran capital, los petroleros y otros sectores
financieros, han estimulado la formación de una Comisión Baker, James Baker que
es un personaje con mucho prestigio y muchos vínculos en sectores conservadores
empresariales, para presentar un informe sobre Irak y alternativas a la política
actual. Los principales opositores de Baker son los sionistas, por eso en la
formación de los diez sabios de la Comisión Baker están excluidos todos los
sionistas, ideólogos que están apoyando la guerra. Es una cosa muy importante
dado la gran circulación de los autotitulados expertos sionistas sobre Medio
Oriente.
Hay una pugna entonces entre conservadores tradicionales y los militaristas
civiles y sionistas y eso hay que ver hasta dónde se puede profundizar. Pero el
hecho es que dos tercios del público norteamericano, sea pasivo, sea apolítico,
sea lo que sea, está completamente contra la guerra en este momento.
El problema es que no hay un reflejo de esta opinión en los congresistas. Gran
parte de los congresistas del Partido Demócrata que van a asumir en el nuevo
Congreso no reflejan esta gran mayoría de votantes demócratas. Y ese es el gran
dilema que tenemos: un sistema electoral no representativo de la opinión pública
en este momento de crisis política sobre la guerra.
Chury: ¡Qué problema para que surjan desde el Congreso aspirantes a ser
candidatos a la presidencia!
Petras: Sí, y la peor de todas es Hillary Clinton, que ha exigido que
Bush mande más tropas a Irak. No retirarlos, no tener menos: que mande más. Y es
una política derechista, dura, es una política cínica que trata de ganar el voto
de los sionistas de Nueva York y otras ciudades que son grandes financistas de
Hillary Clinton.
En una organización sionista, la principal, Hillary Clinton ha declarado que los
intereses de Israel son los intereses de Estados Unidos. Con esta candidatura
¿para qué necesitamos reemplazar a Bush?. No es algo que a nosotros nos de mucho
optimismo para el futuro, porque mientras tanto están muriendo cien soldados por
mes o más y hay más de dos mil heridos cada mes y otros miles más traumatizados.
Esta situación se está deteriorando tanto que de alguna forma, desde la cúpula,
desde abajo, o las dos cosas juntas, algún cambio está pendiente.