egún la información facilitada por
la prensa, los cuerpos que sacaron de entre los escombros estaban carbonizados.
Sin embargo, el cuerpo de Zarqawi estaba virtualmente intacto.
Las bombas utilizadas en el ataque
son famosas por su capacidad destructiva. La primera bomba era una GBU-12 de
2500 kilos, guiada hasta su objetivo por un dispositivo de láser que tiene un
“posible error circular” de unos 8 metros.
La segunda bomba era aún un arma de
precisión mucho más novedosa y sofisticada: la GBU-38 (las denominadas Joint
Direct Attack Munition –JDAM-) [bombas inteligentes], que son guiadas hasta su
objetivo por una señal de satélite. (Associated Press, 8 de junio de 2006) [*]
“La policía iraquí, que fue la primera en llegar al lugar, extrajo muchos
cuerpos carbonizados… el bombardeo había incluso fundido las vigas de hierro del
techo y las ventanas de la casa.”
Según el primer informe oficial, entre las víctimas había dos mujeres y un niño.
“¿Cómo es posible que el cuerpo de Zarqawi estuviera tan intacto como si hubiera
muerto en su cama?”, preguntó un residente en la zona.
“La policía iraquí sacó su cuerpo de los escombros y procedió a lavarle para la
última fotografía. Las huellas dactilares probaron quién era. Había seis cuerpos
en total, incluidos los de una mujer y un niño, posiblemente la esposa y el hijo
de Zarqawi. Y también estaba el cadáver del Sheij Abin al Rahman. Recuerden ese
nombre.” (David Martin en Jim Lehrer News Hour, 9 de junio de 2006).
En su conferencia de prensa del 8 de junio, el general de división William
Caldwell confirmó que Zarqawi había muerto a causa de las explosiones.
‘Acerca del cuerpo en sí, quiero decir… sobre los efectos de la explosión de la
bomba…, las fotos que les proporcionamos fueron obviamente…, habíamos limpiado
toda la sangre… y otros restos… porque no había necesidad de fotografiarle de
forma deshumanizada.
Lo que tratamos es mostrarles que, en
realidad, había muerto a causa de la explosión. Pero estaba bastante peor,
sentimos que no era adecuado compartir con nadie esas fotos gráficas que eran el
resultado inmediato del ataque.’
De un día para otro, la historia oficial cambió. El general de división Caldwell
revisó su afirmación inicial de que Zarqawi había muerto en el ataque aéreo de
los F-16.
La historia oficial es ahora la siguiente: Zarqawi estaba aún vivo “cuando las
fuerzas estadounidenses llegaron hasta él tras los devastadores ataques aéreos”.
Según el comunicado de Caldwell,
Zarqawi había sido capturado vivo con unos cuantos rasguños y moratones en la
cara. No obstante, aunque se le describió como “herido de muerte”, pudo
deslizarse de la camilla en la que era sacado de entre los escombros, tratando
de escapar de sus captores.
“Zarqawi de cierto modo intentó rodar de la camilla… Todos le colocaron de nuevo
sobre ella, pero murió casi inmediatamente en ese momento por las heridas que
había recibido durante el ataque aéreo… [Antes de morir] ‘farfulló algo, que no
se pudo entender, pero fue muy breve”, dijo el General Caldwell.
Al parecer, también Al-Zarqawi fue consciente de la presencia de las tropas,
dijo la Teniente Christina Skacan. “Hizo algo que dio a entender que de alguna
forma sabía quiénes eran, rodó hacia un lado y entonces falleció”, dijo.
Al preguntarle a Caldwell si era posible que las tropas que le encontraron le
hubieran disparado hasta causarle la muerte, dijo que no tenía certidumbre de
ese hecho, aunque en el informe que había leído sobre el suceso no había nada
que indicara que al-Zarqawi hubiera recibido “heridas causadas por algún tipo de
arma”. (Chicago Tribune, 9 de junio de 2006)
Caldwell también modificó su historia sobre los “daños colaterales”, asegurando
que no habían muerto niños en el ataque aéreo.
“Los oficiales estadounidenses dijeron al principio que Zarqawi y al menos otras
cinco personas habían muerto, incluidos una mujer y un bebé, pero después
cambiaron y dijeron que habían muerto siete personas y que no había niños entre
ellas”.