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(IAR-Noticias) 12-Junio-06
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Estudiantes chilenos colocan barricadas en el centro de
Santiago, Chile, durante una manifestación y enfrentamiento con la policía, el
martes 30 de mayo de 2006. (Foto AP/Aliosha Marquez) |
Los pingüinos, como son conocidos los estudiantes secundarios por la
vestimenta que deben usar, no sólo están cambiando el panorama de las luchas
sociales en estos territorios, sino que están cambiando ellos mismos. Sin duda
han salido diferentes de estas jornadas.
Por Profesor J -
Clajadep
Varios factores han contribuido para que se llegue a estos momentos álgidos de
alrededor de un millón de personas envueltas en las movilizaciones de
secundarios, universitarios, padres, profesores y sectores sociales que apoyan:
PRIMERO:
La continuidad de la estructura legada por el pinochetismo, que no sólo es
conformada por un conjunto de leyes dictatoriales, sino en especial por la
verticalidad y autoritarismo con que las autoridades acostumbran a operar,
también más preocupados del 10% del cobre que va a los militares que en
favorecer a la educación, que hasta ahora iba aceleradamente hacia mayores
niveles de privatización.
SEGUNDO:
El crecimiento de la conciencia y actitudes de protesta e irreverencia en la
juventud chilena en general, lo que puede verificarse fácilmente en las
poblaciones y en las vestimentas, lenguajes y actitudes de los jóvenes, que poco
a poco han ido construyendo un mundo propio, espacios de libertad y de
contestación, lugares donde no llegan los adultos ni las instituciones, más bien
son contrapuestos. Tarde o temprano el choque entre estos dos factores anotados
tenía que producirse. El instinto colectivo o de multitud se ha expresado en los
lugares donde estos jóvenes son obligados a estar juntos fuera de su contexto de
vida: los centros de estudio, las escuelas, los centros de homogenización de las
conductas. Allí justamente corrió como reguero de pólvora, como fuego en la
pradera, el sentimiento de identidad de juventud oprimida, injusticiada,
discriminada, marginada.
TERCERO:
La crisis de los partidos electorales y de las organizaciones verticales, que
siempre han tratado de “organizar” a los estudiantes en células o colectivos de
afinidad para incorporarlos en determinadas tácticas o estrategias, caldo de
cultivo para el “reclutamiento”. La izquierda electoral no atrae a los muchachos
y son muy pocos los que se suman a las estructuras rebeldes que llaman a la
batalla contra el sistema y a la revolución. La preeminencia se ha estado dando
estos últimos años a la autonomía y a la asamblea horizontal, donde todos tienen
voz y se construye la voz y el hacer colectivo de sujetos que no responden a
consignas ni a convocatorias externas, sino que han podido buscar y descubrir
sus propios caminos.
CUARTO:
La secuencia creciente de luchas estudiantiles cada año, lo que les ha permitido
llegar al actual con mayores niveles de experiencia y obviamente con mayores
capacidades de comprensión y actuación. Hay una experiencia y autocrítica
acumuladas que ha dado frutos.
QUINTO:
La presencia en los barrios de colectivos juveniles, culturales, anarquistas,
rebeldes, autónomos y libertarios de expresión local que pacientemente han
promovido la autoorganización, medios de comunicación alternativa y educación
política en torno a la autonomía y la autogestión.
SEXTO:
Las luchas del pueblo mapuche. Este factor ha sido un estímulo que ha auxiliado
tremendamente la iniciativa y audacia de los jóvenes estudiantes chilenos.
Durante los últimos meses el país y el mundo han sido testigos de la heroica
batalla de los presos políticos mapuche, las movilizaciones de su pueblo por el
territorio y la autonomía, así como las manifestaciones en todo el país en su
apoyo. Cientos de peñas, debates, actos, declaraciones, marchas, etc. en favor
de los presos políticos mapuche en huelga de hambre han divulgado esta realidad
en barrios, escuelas, universidades, centros culturales, etc. concitando el
apoyo y poniendo en cuestión el rol propio frente a las injusticias del sistema.
Sin duda debemos estar profundamente agradecidos al pueblo mapuche que con su
ejemplo ha permitido una revitalización de estas luchas estudiantiles.
SÉPTIMO:
La presencia que han ido adquiriendo los medios alternativos de comunicación,
tales como periódicos, boletines, radios y señales de TV libres, que han
permitido una mayor circulación de ideas e informaciones que se ocultan
justamente para evitar la toma de conciencia de nuestra realidad. Un lugar
especial lo están ocupando los medios informáticos, a los que miles de
estudiantes tienen acceso y cada día se incorporan más a navegar y chatear en el
ciberespacio. Los tres medios más importantes, sin desmerecer muchos otros, a
los cuales recurre la juventud para informarse y comunicar, son Indymedia: http://chile.indymedia.org
, Hommodolars: http://www.hommodolars.cl y
Clajadep: http://clajadep.lahaine.org Junto a ellos hay una rica multiplicidad
de páginas web y blogs administradas por jóvenes, como El Quinto Infierno: http://el5infierno.blogspot.com/
OCTAVO:
El rápido desenmascaramiento de Bachelet, que levantó un programa progresista y
su gobierno fue inaugurado con fuerte represión a los allegados, mapuche,
trabajadores del cobre y estudiantes.
Con todos estos factores, lo raro es que el movimiento no haya estallado antes,
pero la explicación es muy simple: Hasta hace poco predominaban en las escuelas
y universidades las corrientes de izquierda vertical, partidos, movimientos y
organizaciones de corte tradicional, acostumbrados a constituir verdaderos
ghettos de colectivos de afinidad más dedicados al proselitismo y la lucha
ideológica que a construir la voz de los de abajo, más dedicados a trasmitir las
orientaciones de sus directivas que a escuchar y aprender de la experiencia. No
hay barrio, escuela o facultad que no cuente por lo menos con 5 a 10 colectivos
orgánicos distintos y enfrentados disputando los espacios criticando duramente a
los otros, mientras sus dirigentes se reúnen a planificar alianzas, ataques,
frentes, coordinaciones, etc. entre cuatro paredes.
Pero eso ha ido siendo desplazado poco a poco por el propio estudiantado y la
población de los barrios, aunque haya todavía un camino a recorrer, donde la
unidad de los autónomos, anarquistas y rebeldes es condición sine qua non para
aumentar el grado de la autoorganización y construcción de espacios libertarios
donde sea posible desarrollar la autogestión local.
La poderosa Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile fue ganada por
una alianza de la Fuerza Social con la Surda, lo que es un avance, ya que ellos
usan las consignas de la autonomía para ganar votos, lo que siendo falso, seduce
a muchos jóvenes y por eso han podido ser desplazados los partidos
tradicionales. Es decir, hay un reconocimiento de que la juventud ya no quiere
más a las estructuras verticales, pero paso a paso comienza a descubrir que
muchos que se denominan autónomos en realidad no lo son y usan ese disfraz para
engañar y atraer personas que no alcanzan aún a distinguir el discurso de la
práctica.
Las juventudes comunistas ahora hacen lo mismo. Cuando se les dice que
interfieren, ellos aducen que en efecto son militantes de ese partido pero que
respetan las decisiones de las asambleas, lo que también es falso, como lo
prueban las tentativas de rearmar la Feses por arriba en Valparaíso o la
convocatoria de la CUT como tentativa de ponerse a la cabeza de la grandiosa
manifestación que se dio en el puerto.
Al final muchos tratan de ponerse “a la cabeza” de las movilizaciones, otros
convocan a nutrir las filas de la “revolución”, desconociendo que ser rebelde es
una cosa y dirigirse a la toma del poder es otra. El rebelde se reúne para
cambiar el mundo desde abajo, el reformista o el revolucionario tradicional
tienen en común que quieren los cambios por arriba, desde los gobiernos y los
estados, por eso no están interesados en la autoorganización local donde es
posible construir un mundo nuevo autogestionario donde se tejen redes
horizontales entre las diferentes experiencias.
Esa comprensión la han mostrado los CET, los Comités Populares por una Nueva
Educación y Trabajo, cuya convocatoria es a la autoorganización en los barrios
para apoyar desde ahí a la lucha estudiantil al mismo tiempo que estimulan la
construcción de escuelas y bibliotecas barriales administradas por la propia
población y reuniones de cesantes, jóvenes y mujeres para buscar soluciones al
desempleo y el trabajo precario. La convocatoria y boletines de los CET pueden
encontrarse en la página de Clajadep http://clajadep.lahaine.org y su mail de
contacto es comitespopulares@yahoo.es
Esa propuesta nos ha parecido la más saludable, ya que reconoce la autonomía de
las asambleas de los jóvenes y los identifica como sujetos que no deben ser
infiltrados o dirigidos sino tratados de igual a igual, de tú a tú.
Pensamos que para el fortalecimiento de la lucha estudiantil y las formas de
autoorganización barrial, puede ser positivo considerar los siguientes factores:
PRIMERO:
Vincular la lucha estudiantil con la lucha mapuche. Para ello sería prudente
recrudecer la divulgación y discusión de la situación de los hermanos mapuche al
interior de las reuniones y actividades de los estudiantes y de los CET
SEGUNDO:
Formar nuevos donde no los haya y aumentar la presencia y actividades de los
actuales centros culturales autónomos, escuelas comunitarias, bibliotecas
populares y colectivos autogestionarios en los barrios desarrollando una fuerte
campaña de apertura y llegada a la población convocando a discutir la temática
de la educación e impulsando la constitución de los Comités Populares por una
Nueva Educación y Trabajo.
TERCERO:
Presentar en las asambleas estudiantiles, reuniones de vecinos y de
trabajadores, la convocatoria de los CET para golpear en caliente. Todos están
hoy día pendientes de la lucha estudiantil, por lo tanto están las condiciones
para multiplicar el apoyo desde los barrios.
Decenas de personas y organizaciones están adhiriendo a la convocatoria de los
CET que podrán representar un salto cualitativo en la incorporación de sectores
más amplios de población a las tareas de la autonomía y la autogestión local.
Sin tapujos nos hemos sumado a esa convocatoria y también la hacemos nuestra
Profesor J
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