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(IAR-Noticias)
17-Mayo-06

ESTE ES EL TITULO provocativo de un artículo académico, de Shen Dingli,
vicedirector del Centro de Estudios Estadunidenses de la Universidad Fuda, en
Shangai, China (People's Daily, 9/5/06), que seguramente está siendo escudriñado
con lupa en Irán y en EU.
Por Alfredo Jalife Rahme - La
Jornada
SHEN DINGLI NO es ningún improvisado: doctor en física y profesor de no
proliferación y seguridad internacional. La síntesis de su filosofía militar
posmoderna la proporciona el rotativo chino: "A EU le será negado el poder
absoluto en la era nuclear, no importa la forma frenética en que busque la
hegemonía militar. Esto ha sido decidido por la naturaleza de las armas
nucleares. Mediante la expansión y el abuso de su superpoder militar, EU no
solamente fracasó en asegurar una posición 'sin amenaza nuclear' en la etapa
atómica, sino que perjudicaría sus intereses de seguridad nacional a largo
plazo, y probablemente sea incapaz de sostenerla debido al agotamiento de su
fortaleza nacional tanto a mediano como a largo plazo".
¿EMPEZO EL INVENTARIO de la decadencia de EU? En la tradición estratégica de Sun-Tzu
y su libro inigualable El arte de la guerra, escrito cuatro siglos antes de
Cristo, Dingli demuestra en forma persuasiva la profunda paradoja del "poder
militar sin precedente de EU", cuyas "armas nucleares han dejado vulnerable su
superioridad militar".
SERIA OCIOSO DISCUTIR la "superioridad militar de EU", que alcanzó 500 mil
millones de dólares por año (en realidad es casi el doble por los gastos
ocultados en otros rubros paramilitares, según SIPRI): "posee los arsenales más
poderosos del mundo tanto convencionales como nucleares, fenómeno jamás visto en
la historia". Hasta cierto punto, porque Rusia no canta mal las rancheras con su
nueva generación de misiles balísticos intercontinentales, mejor perfeccionados
que los de EU.
TANTO MEJOR QUE Shen Dingli abulte el arsenal estadunidense para los fines de su
disquisición, que lleva a la conclusión de que las mejores armas letales no se
comen y acaban por perjudicar a su poseedor en la era nuclear: "EU no tiene
competidor con su fuerza militar en el mundo de hoy" y "ha desarrollado un nuevo
concepto armamentista que incluye armas nucleares 'prácticas' y su lucha por el
control del espacio con armas de energía cinética e información digitalizada".
(Nota: la Revolución en asuntos militares que fracasó en Irak frente a la
guerrilla asimétrica.)
DESMITIFICA TODA SU parafernalia bélica: "las ventajas militares de EU
permanecerán por un buen largo (sic) periodo de tiempo y su poder militar
afectará inevitablemente su política exterior, que otorgará cierta influencia en
las relaciones internacionales", lo cual matiza con dos preguntas cruciales:
"¿Su supremacía militar le ha dado mayor seguridad? ¿Ha intensificado su dominio
en los asuntos internacionales?"
DESDE LUEGO QUE NO, porque el poder no es única y crudamente militar, sino que
siempre ha sido multidimensional, lo cual comporta otros "poderes" (cultural,
diplomático, económico, demográfico, científico, territorial, etcétera).
ADUCE QUE UN "cambio revolucionario ocurrió en el concepto tradicional de
seguridad nacional desde que el género humano entró en la era nuclear, hace seis
décadas", cuando también la "sociedad humana (sic) entró a la era de la
seguridad institucional representada por la ONU", lo cual arroja una doble
paradoja: "un país con una no muy fuerte defensa no necesariamente es inseguro
bajo la protección de las instituciones internacionales. Por el contrario, un
país con enorme gasto supermilitar (sic) podría no aportar una seguridad
correspondiente si perjudica o evita los mecanismos de seguridad internacional".
Este es justamente el caso dramático de EU, que se aisló desde que optó por la
aventura unilateral en Irak. Sin decirlo, Shen Dingli se inclina por el
multilateralismo.
SU SEGUNDO AXIOMA se centra en que las "armas nucleares han dejado vulnerable la
superioridad militar de EU". Abunda sobre los específicos casos proliferativos
de India, Irak, Irán y Corea del Norte, con quienes EU ha operado con dos pesas
y dos medidas (y eso que no cita a Israel ni a Pakistán), lo cual hasta ahora ha
sido contraproducente: "Puesto que las medidas de EU chocan con sus objetivos
antiproliferativos, la proliferación difícilmente puede ser frenada en la
realidad y se vivirá una situación en la que la superioridad militar de EU no
brinde la suprema seguridad".
EN ESTE TRAMO la sapiencia proliferativa de Dingli luce con intensidad y se
remonta hasta el uso que hizo EU en 1945 de bombas atómicas contra Japón, única
potencia nuclear en ese entonces: "sesenta años más tarde EU no es más seguro".
Vienen las sutiles amenazas disuasivas, que seguramente estarán sopesando los
militares estadunidenses: "en el siglo pasado los japoneses solamente pudieron
alcanzar Hawai. ¿Pero qué tal hoy? El territorio metropolitano de EU sufrió ya
graves ataques de baja tecnología (sic) como el '11 de septiembre', por lo que
con certeza es más vulnerable". La disuasión preventiva sube de intensidad:
"Rusia es capaz de destruir (¡súper sic!) varias veces (¡súper sic!) a EU,
aunque no tenga intención de amenazarlo militarmente". ¿Quién garantiza la
pusilanimidad de Rusia cuando el súper halconazo Richard Bruce Dick Cheney fue a
agredir a las puertas del Kremlin?
CUANDO EN EU el asunto de la seguridad se ha vuelto una obsesión paranoide,
Dingli descubre que en la "perspectiva global y regional existen más factores
que evitan que EU se sienta completamente a salvo", ya que no cuenta con el
monopolio del conocimiento para "desarrollar armas nucleares que pueden ser
conseguidas por otras potencias industriales o aun por algunos países en vías de
desarrollo. Las relaciones entre los países nuclearizados siguen la dirección de
la mutua disuasión. La superioridad militar de EU es vulnerable dado el
resultado inaceptable de cualquier uso de armas nucleares, pese al profundo
desequilibrio entre las armas convencionales y nucleares de los poseedores de
bombas atómicas". Lo que menos desea EU en asuntos de seguridad nacional es un
golpe nuclear en su territorio o a sus bases militares. Shen Dingli se expresa
sin desparpajo: "La disuasión en la era nuclear significa que una guerra nu-clear
nunca será librada o ganada. A diferencia de las guerras convencionales, no
existe vencedor en la guerra nuclear (...) En teoría, EU se reserva la opción de
golpear primero, pero en la práctica Washington estaría buscando su
autodestrucción (sic) si la emprende contra cualquier poseedor nuclear. Por
consiguiente tal posibilidad es muy remota (sic)". Es cierto en términos
racionales, pero no con la irracionalidad imperante ahora en EU.
SU TERCER AXIOMA será desconsolador para los belicosos estadunicentristas a
ultranza: "la supremacía militar podría perjudicar la seguridad nacional a largo
plazo". EU optó por "recurrir más a su fuerza militar para conseguir sus
objetivos de seguridad"; ni más ni menos que el execrable unilateralismo que
"perjudicará sus intereses de seguridad a largo plazo, así como su influencia
internacional y su poder suave (soft-power)".
COMENTA QUE EU ha perdido "su paciencia y confianza al sobrestimar su propia
fuerza y al subestimar los mecanismos de seguridad internacional", lo que "ha
alimentado su tendencia de usar la fuerza en forma fácil", en particular en años
recientes, cuando ha exhibido una seria inclinación a abandonar a la ONU para
organizar una "alianza de voluntarios" con los "mismos objetivos de seguridad.
El resultado para la superpotencia estadunidense ha sido agotar con mayor
celeridad tanto su poder duro como su poder suave y reducirse a sí mismo a una
debilidad relativa".
CUANDO INDIA AUN no ha convertido su divisa (no dice nada de China, que tampoco
posee una divisa convertible y en cuanto lo haga colocará los últimos clavos en
el féretro del dolarcentrismo), considera que las "ventajas de la fuerza
nacional y militar de EU han sido exageradas (¡súper sic!), por lo que EU es
incapaz de hacer lo que le plazca en los asuntos internacionales, a pesar de su
PIB, que representa más de la cuarta parte mundial y sus gastos militares, que
constituyen 45 por ciento de los del globo".
EL CONTENCIOSO DE Corea del Norte es una "prueba de que la capacidad de
intervención de EU es de lejos (sic) menos fuerte el poder nacional que ostenta
en las cifras". Y si alguien detectó las debilidades nucleares de EU frente a
Corea del Norte fue justamente China, que simplemente se frotó las manos como
Confucio.
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