En primer lugar rogamos a los que
buscan recetas de cómo hacer la revolución o el trabajo político de
“organización y movilización de masas” que dejen de leer y mejor se vayan a
mirar la TV o algo más ameno, ya que aquí no van a encontrar nada que les sirva,
más bien se van a molestar y hasta se pueden enojar con el Profesor J por ser
tratados de somorgujos, cosa que quizás esté justificada (el enojo, aunque
quizás también el ser llamados así). Algunos van a tener fuertes sensaciones
viscerales de desagrado, otros (los menos) irán a verse al espejo de Narciso en
el lago para conocer aquella ave palmípeda.
Para no quedar de aburridos, hagamos primero el ejercicio de decir algo sobre
los somorgujos y cuando usted se deslice por las palabras, como haciendo surfing
en la cresta de una ola, haga la idea de que está leyendo sobre la izquierda y
verá lo que digo. Luego dejaremos el lenguaje bio-eco-palmípedo para adentrarnos
en el pantano izquierdista del continente dando unas picotadas por cada país y
en torno a las tácticas y estrategias que se modifican de un día para otro de
manera que parece quebrarse el hilo de la continuidad, lo que no es más que una
apariencia.
Somorgujo.
Llamado vulgarmente también de somormujo.
Ave palmípeda, con pico recto y agudo, alas cortas, patas vestidas, plumas del
lomo, cabeza y cuello negras, pecho y abdomen blancos, costados castaños, y un
pincel de plumas detrás de cada ojo. Vuela poco y puede mantener por mucho
tiempo sumergida la cabeza bajo el agua.
locs. advs. Por debajo del agua.
locs. advs. coloqs. Ocultamente, con cautela.
Somorgujar: Sumergirse, bucear.
Garcilaso, Égl. 2.49-50 “somorgujó de nuevo su cabeza / y al fondo se dejó calar
del río”.
El somorgujo moñudo es llamado así porque posee un moño doble negruzco y gola
castaña alrededor de la cabeza de cuello blanco y largo, ambos sexos son
iguales. Actualmente es bastante común en las aguas del pantano Iznájar, cerca
de Granada, Andalucía, así como en otros diversos lugares del mundo. Ocupa zonas
muy resguardadas en las que descansar. Esta especie es difícil de observar, pues
surge de repente con una cabeza triangular seguida de un largo cuello; del
cuerpo sólo se ve el dorso grisáceo, a ras de agua, inmediatamente el ave se
sumerge de nuevo. Fuera del agua en cambio es pesado y poco diestro. Para echar
a volar tiene antes que correr sobre el agua a fin de adquirir velocidad.
Nidifica en una plataforma de hierbajos en el agua, que flota y se ancla a las
plantas cercanas o toma asiento en el fondo; pone, de abril a julio, de 3 a 6
huevos blancos, pero pronto se oscurecen por las hierbas acuáticas. Los pollos,
alimentados por la pareja, dejan el nido después de nacer, comenzando a bucear a
las 6 semanas e independizándose a las 9 ó 10 semanas. Se alimentan de
pececillos, moluscos, algas, hierbas y otras materias vegetales.
Machos y hembras danzan sobre el agua pico contra pico, emiten roncos reclamos
sofocados, muestran la librea en todo su esplendor, abren las alas, se asean el
plumaje, se ofrecen algas manteniendo el cuello estirado hacia arriba, se alzan
sobre el agua mostrado todo el vientre casi desde el comienzo de las patas y
mueven la cabeza rítmicamente.
Esta danza y las carreras por sobre el agua de las bandadas que toman impulso
para emprender el vuelo configuran el llamado baile de los somorgujos moñudos.
He ahí a la izquierda del continente
Salen desde debajo del agua, son escandalosos para sus arrumacos, son lentos y
pesados, deben correr para tomar impulso, quieren volar alto y no pueden tanto,
dan pasos de baile para acá y pasos de baile para allá, sacan a una pareja a
danzar y luego sacan a otra. Al final bailan con todos: con el capital, con
Chávez, con Lula, con los gobiernos, con los militares, con la Bachelet, etc. y
ahora invitan a los zapatistas y a las autonomías al gran salón de baile del
lago de los somorgujos, sólo que esos no bailan la música que tocan desde
arriba, aunque algunos de lo alto dicen que hay que ir a las autonomías a tocar
los bellos sones de la marcha nupcial sin soltarse, obviamente, de la
superestructura agarrada o deseada. La causa de esta “invasión” de la izquierda
tradicional vía personeros, escritores, periodistas, grupos, etc. hacia el campo
de las autonomías y las construcciones locales dicen las malas lenguas que sería
porque se estaba acrecentando la aproximación entre la izquierda por abajo y
corrió el somorgujo de González Casanova a formar el movimiento de movimientos
con nada menos que 300 invitados de grupos, grupitos, personas, personajes,
etc., algunos de los cuales ya han adscrito a la Otra Campaña y otros apoyan o
están próximos a López Obrador y sus secuaces del PRD o de otros grupos y
sindicatos que apoyan al candidato de “izquierda”. La idea de González, hasta
ahora reconocido izquierdista próximo al zapatismo, es tender desde su
“movimiento de movimientos” un “puente” hacia la Otra Campaña, es decir, no
adherir, sino estar fuera y desde ese lugar establecer alguna relación. Si una
parte de sus seguidores están cerca de la candidatura de AMLO, podemos hacer
jugar la imaginación de cuales y como serán esos pasos de baile sobre el puente,
ya que la música y quien la toca van a determinarlos. Los zapatistas no cayeron
en el juego ni mordieron el anzuelo. No son somorgujos. Siguen siendo topos.
En Ecuador, el somorgujo Vargas, el ex general, se alía con los viejos
reformistas del PC y levantan el altisonante movimiento bolivariano alfarista
después de intentar quebrar el Pachakutik retirándose de allí algunos grupos de
izquierda. Después de haber logrado Gutiérrez que se debilitara la base de la
CONAIE –situación que se está revirtiendo rápidamente a pesar de la constante
ofensiva contra sus bases (véanse el caso de la federación Shuar y otras
regiones)- ahora vienen los de la izquierda por arriba (o arribados o
arribistas, como quiera llamarlos) a disputar espacios contra la autonomía
levantada por las comunidades indígenas que se han aliado con los sectores de
izquierda por abajo agrupándose en el Polo Político Autónomo (o nombre
parecido).
En Argentina la somorguja Hebe de Bonafini suspende las marchas de la
resistencia y declara que en la casa de gobierno ya “no hay enemigos”.
Los somorgujos Petras y Alzaga entran en el medio alternativo La Haine.
En el Forro Social el somorgujo Chávez invita a apoyar a Lula.
En Chile los somorgujos del PC apoyan a Bachelet.
En Colombia la somorguja Gloria Gaitán viaja a Venezuela a ponerse a las órdenes
de Chávez, aunque antes debió correr bastante para emprender el vuelo. Ahí mismo
varios somorgujos están llevando a organizaciones sociales a sumarse a la
candidatura de Gaviria.
En Brasil los somorgujos del MST se quedan quietos para permitir la subida de
las encuestas a favor de Lula y dedican esfuerzos a subordinar la asamblea del
pueblo guaraní.
En Uruguay los somorgujos del PIT-CNT lanzan una declaración de apoyo a los
peludos que ocuparon tierras y al mismo tiempo de apoyo al gobierno que instala
las papeleras que han concitado tanta oposición popular. Baile por aquí, baile
por allá.
En Perú, varios somorgujos están suavizando sus críticas a Humala.
En Bolivia los somorgujos tienden puentes desde arriba hacia las comunidades
para subordinarlas, pero al mismo tiempo invitan a Óscar Olivera a encabezar la
futura asamblea constituyente, lo que sería una buena contribución a la
autonomía de dicha asamblea, cuestión dudosa por la aplanadora que está pasando
el MAS por todas partes para asegurar mayoría de constituyentes proclives.
En Paraguay los somorgujos mediatizan la lucha campesina.
En Nicaragua y Salvador los somorgujos sandinistas y del FMLN afilan sus estacas
para las elecciones.
En Panamá los somorgujos chavistas, Cáritas de la iglesia católica, PPP y otros
vinculados a ONGs y al Forro Social mantienen y reproducen la división del
pueblo priorizando por los acuerdos y conducción por arriba mientras se deja de
lado la tesis del intelectual Juan Jované de que “debemos hacer redes, redes y
redes, donde cada uno sin perder su personalidad participe en un movimiento
organizado y vaya construyendo un modelo alternativo de desarrollo” y el
diagnóstico de otro intelectual destacado de ese país, Marco Gandásegui Hijo,
que afirma “El camino de los partidos políticos existentes está cerrado ya que
todos están sumergidos en las aguas ideológicas neoliberales. A su vez, la
mayoría de las centrales obreras ha sido cooptadas”.
En Venezuela, los somorgujos de la web de Aporrea, vocero oficioso del
bolivarismo, han dejado de publicar noticias y declaraciones críticas de
organizaciones de base.
Eso era de esperar, la izquierda por o para arriba se acerca a la izquierda de
los de abajo, a los movimientos sociales, a las comunidades originarias, etc.
para ampliar el abanico de su base para las alianzas que exige el capitalismo
regional y el control de población. No les está saliendo bien, aunque uno que
otro se deje llevar por los cantos de sirena, pues las autonomías no están
cayendo en el compás de la música del lago de los somorgujos moñudos.
Las alianzas podrán hacerse sobre dos ejes:
La consolidación de la autonomía y el protagonismo desde los sujetos sociales en
las localidades y el crecimiento de las relaciones horizontales entre ellos
intra o extra fronteras. Sin ello sólo habrá subordinación.
Que los gobiernos progresistas aprendan a mandar obedeciendo. No basta decirlo,
hay que hacerlo. Sin ello sólo habrá burocracia.
Si no se cumplen esas dos condiciones, el socialismo del S.XXI será peor que un
simple calco del que ya se fue. Como dice Marx, que cuando la Historia se
repite, se repite dos veces, primero como tragedia y después como farsa.