LAS PROTESTAS SE
exacerban en el caldo de cultivo del "choque de las civilizaciones" del racista
y fundamentalista anglosajón Samuel Huntington, del recrudecimiento de las
guerras en Irak y Afganistán, de la desestabilización de Siria, Líbano, Jordania
y Egipto, de la escalada de la "guerra diplomática" contra Irán, y en sincronía
con el documento sobre la Larga guerra del Pentágono.
COMO DIRIA EL filósofo francés René Girard, tal sería el holograma de la "ruta
antigua de los hombres perversos", que revela a "quién" le convino desencadenar
la muy previsible orgía de violencia literaria y callejera.
DINAMARCA, QUE HA rechazado al euro (como Gran Bretaña), parecería el país menos
apto para emprender una nueva cruzada de corte vikingo, con su exigua población
de más de 5 millones de habitantes (frente al océano demográfico islámico de mil
500 millones), de los cuales 95 por ciento pertenecen al credo luterano y un 3
por ciento al Islam doméstico.
EL PAIS ESCANDINAVO, patria del incomensurable filósofo humanista Soren
Kierkegaard, posee uno de los niveles más altos de vida del mundo, pero ha sido
arrastrado al "choque de las civilizaciones" tanto por la "mano invisible" del
quebrado neoliberalismo global como por la ultrajante actitud de su fanático
primer ministro triplemente neoliberal, ultraconservador y archibélico Anders
Fogh Rasmussen, quien apoyó la invasión ilegal anglosajona a Irak (donde envió
un ridículo número de soldados a Basora, junto a los británicos, para no variar)
y preside un gobierno de corte thatcheriano-bushiano en coalición con el
xenófobo y neofascista Partido del Progreso (sic). ¡Vaya beldad!
LA OPOSICION DANESA de la Social-Democracia, infinitamente más civilizada, ha
criticado severamente la conducta de Fogh Rasmussen, al haber dañado la posición
política y diplomática del país cuando rechazó reunirse con 11 diplomáticos
islámicos 20 días más tarde de concretada la blasfemia.
PERO, ¿QUIEN ES Flemming Rose, "editor cultural" del periódico danés Jyllands-Posten,
que desató la publicación caricatural? El investigador Christopher Bollyn, de
American Free Press ("La prensa europea provoca a los islámicos para inflamar el
choque de las civilizaciones", 3/2/06), afirma que el israelí-danés Fogh
Rasmussen mantenía fuertes vínculos con Ariel Sharon y el fundamentalista
israelí-estadunidense Daniel Pipes. Cita una declaración a la BBC del profesor
Mikael Rothstein, de la Universidad de Copenhague, quien fustigó que "agentes de
cierta persuasión" (sic) se encontraban "detrás de la afrenta egregia al Islam
con el fin de provocar". Bollyn asevera que el "agente clave" es Flemming Rose,
el "editor cultural" del diario danés. Comenta que The International Herald
Tribune (propiedad de The New York Times), que reportó las caricaturas
injuriosas el primero de enero, hizo notar que aún el "libre expresionismo" de
Rosen "tenía sus límites cuando se trataba de criticar a los líderes sionistas y
sus crímenes", al confesar que "nunca publicaría una caricatura de Ariel Sharon
estrangulando (sic) a un bebé palestino, porque pudiera ser tomado como
racismo". Sin comentarios.
FLEMMING ROSE HABIA viajado a Filadelfia en octubre de 2004 a visitar a Daniel
Pipes, uno de los más feroces neoconservadores del unilateralismo bushiano, de
quien luego hizo un panegírico ditirámbico. Pipes, furibundo islamófobo, profesa
la teoría peregrina de que la paz en Medio Oriente solamente será instaurada con
una "victoria total de Israel", y fue nombrado en abril de 2003 al consejo del
Instituto de la Paz (sic) de EU, centro apadrinado por el Congreso para la
"resolución pacífica de los conflictos internacionales". ¡Qué buena broma de
Baby Bush!
EL MISMO JYLLANDS-POSTEN había rechazado hace tres años publicar caricaturas que
desacralizaban a Cristo porque "no eran divertidas (sic) y podían ser ofensivas
(sic) para los lectores" (The Guardian, 6/2/06). Las caricaturas de Mahoma no
son nada "divertidas", sino explosivas. No hay que perder de vista que, en
términos teológicos, la Iglesia luterana de Dinamarca es tan iconoclasta como el
Islam.
EXACTAMENTE CUATRO MESES después de la publicación sacrílega del Jyllands-Posten,
las caricaturas que describen a Mahoma como lanzador de bombas y pedófilo (sic)
fueron publicadas el mismo día con evidente motivo inflamatorio a lo largo y
ancho de Europa, a lo que comenta Christopher Bollyn: "el timing sugiere que la
respuesta fue coordinada por una mano oculta". Pero, ¿qué tiene de "oculta", por
favor?
ES MAS EXPLICITO el feroz portal Wayne Madsen Report (WMR, 5/2/06): "los
neoconservadores usan a Dinamarca como su más reciente instrumento para impulsar
el choque de las civilizaciones", con el fin de "llevar a una sangrienta
confrontación militar entre Occidente y el Islam". Cita el concierto de los
multimedia neoconservadores que se deleitó con las orgías de violencia que
culminaron en deplorables incendios y actos vandálicos en las sedes diplomáticas
de Dinamarca (y otros países europeos) con el fin de exhibir el lado oscuro del
Islam y su publicitado salvajismo intrínseco: Fox News (que, por cierto, ya se
convirtió en el mayor centro mexicanófobo de EU), The New York Sun, y los
periódicos anglosajones propiedad del Grupo Fairfax de Australia, "vinculado
financieramente con el criminal convicto lord Conrad Black, de la corporación
Hollinger", propietaria a su vez de The Jerusalem Post y del británico The Daily
Telegraph, cuyo directivo es el súper halcón israelí-estadunidense Richard Perle.
WMR REMEMORA QUE los televangelistas fundamentalistas cristianos Pat Robertson y
Jerry Falwell ya habían blasfemado al profeta Mahoma. Concluye que los
neoconservadores son tan peligrosos como los terroristas islámicos, por lo que
"deben ser detenidos como un peligro para la seguridad pública". Absolutely!
¿NO HUBIERA SIDO mejor para la imagen global del Islam, deteriorada por sus
peores enemigos, haber realizado manifestaciones pacíficas de legítimo repudio?
Lo que ganaron por un lado como víctimas lo perdieron por el otro como
piromaniacos vandálicos.
NO PODIA FALTAR la vil explotación por la satrapía alawita siria en Líbano,
donde las hordas jihadistas profanaron dos iglesias católico-maronitas de Beirut
(An-Nahar, 6/2/06). ¿Qué tuvieron que ver los católicos-maronitas libaneses con
la blasfemia a Mahoma por los luteranos e israelíes daneses? Nada. Pero lo que
Siria busca es impedir la recuperación de Líbano y socavar la nueva influencia
occidental. En eso desemboca justamente el choque de civilizaciones: en el
paroxismo de la irracionalidad y la bestialización humana.
LOS EUROPEOS ILUSTRADOS han escudriñado la dimensión mimética y mediática de la
violencia vinculada a la religión desfigurada. René Girard demuestra cómo opera
el "mimetismo" en la vinculación de la "violencia y lo sagrado" y Hermann Broch,
en su excelsa "teoría del deliro de las masas", exhibe las epidemias de opinión
expandidas por poderosos estímulos externos, que en la actualidad son
magnificadas por los multimedia propiedad del Moloch bélico y sus veneradores,
los neomoabitas, es decir, los necrófilos neoconservadores straussianos.
QUEDA CLARO QUE la "libertad de expresión" se encuentra más en la propiedad
catastral de los medios que en su difusión selectiva.
TODAS LAS CIVILIZACIONES plurales del mundo corren grave peligro. Si no se desea
recorrer de nuevo la "ruta antigua de los hombres perversos", se debe abolir
cualquier tipo de fundamentalismo como fenómeno antropofágico, para así
trascender al justo medio armónico del más creativo y humanista "Diálogo de las
Civilizaciones", que evoca el respeto a la alteridad compartida y el derecho a
ser ecuménicamente diferentes en la biosfera común, como sublime expresión
natural de la diversidad de todas las especies de la creación. El pecado capital
ontológico del necrófilo fundamentalismo es que atenta contra la biodiversidad
que resguarda los genes de la humanidad del futuro.