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(IAR-Noticias)
16-En-06
El
Moloch anglosajón
necesita sacrificios permanentes, guerras, e infanticidios para
su subsistencia, que epitomiza el "complejo militar-industrial"
que develó un ilustre general, el presidente Eisenhower, lo cual
ha imitado con creces la "mano invisible" muy vista de la
desregulada globalización financiera feudal que se nutre del
caos universal para su perpetuación.
Por Alfredo
Jalife Rahme - La Jornada
Moloch (Molekh, en
hebreo) era el Dios maldito a quien los cananeos-moabitas al
este de Jerusalén (en el macabro gehenna: el "lugar de los
tormentos", del valle Hinnom) veneraban como Dios Sol y
sacrificaban a sus primogénitos para retroalimentar su energía.
Los abominables sacrificios a Moloch, imitados por los paganos
cartagineses, fueron descritos por el genial Gustave Flaubert en
su novela Salammbo y en el Nuevo Testamento, gehenna pasó a ser
sinónimo de "infierno".
En la quintaescencia del hipermilitarizado capitalismo
anglosajón, cuyo antídoto lo representa la armonía, se subsume
un ritual sacrificante colectivo para que pueda funcionar su
modelo antropófago. La globalización hipermilitarizada es el
gehenna de los tiempos posmodernos y todo indica que marzo, por
la coincidencia de desenlaces cronológicos, puede ser el mes
favorito del Moloch anglosajón y que por la alta complejidad de
los fenómenos confluyentes puede significar un punto de
inflexión de la geoestrategia planetaria.
Como toda liturgia sacrificante, el Moloch anglosajón dispone de
su séquito de corifeos, sicofantes y amanuenses con ínfulas
oraculares, quienes pululan en los multimedia desinformativos
para engañar a su intoxicado público sobre la bondad virtuosa de
sus propósitos necrófilos. El ritual infanticida de Moloch se
desarrollaba en medio de danzas frenéticas de la población
acompasadas por flautas y tambores, los multimedia de aquel
entonces, que acallaban los gritos de las deglutidas víctimas.
Pese a las trampas extrañas del sistema de cómputo de la bolsa
nipona en la que acaba de ser atrapada in fraganti, será
interesante visualizar el cierre fiscal de Japón el último día
de marzo, que será pálido reflejo de los reflujos de capitales.
Japón se encuentra en declive irreversible debido doblemente a
su hoyo negro demográfico y al mayor adeudo de pensiones del
mundo; todavía figura como la segunda superpotencia geoeconómica
global, donde los eventos desplegados serán importantes, aunque
no tan determinantes como en otros puntos incandescentes e
indecentes del planeta, cuando marzo se antoja más turbulento.
No se trata del cesáreo idus de marzo del calendario romano,
sino del agregado de eventos ominosos que por alguna razón se
aglutinarán durante todo el mes del inicio de la primavera.
La Reserva Federal, en la etapa de transición del mago malhadado
Alan Greenspan a su sucesor Ben helicóptero Bernanke, anunció
que cesará de publicar en marzo los datos del M3, una de tantas
obsesivas mediciones de liquidez del monetarismo
centralbanquista, que hasta su supremo apologista, el
ultrafanático Milton Friedman, considera rebasado.
El nerviosismo cunde en La City y la revista portavoz de la
desregulada globalización financiera feudal, The Economist,
arremetió sin piedad en dos artículos contra Greenspan: "Miopía
monetaria" y "Tiempo peligroso para EU", con una caricatura
donde aparece Greenspan exhausto en una carrera de relevos que
le pasa el cilindro encendido de dinamita a su sucesor
(12/01/06): los "mayores desequilibrios en la historia económica
de EU". La revista neoliberal es demoledora y lo condena como un
vulgar inventor de burbujas que "empeñó el futuro de EU", pese a
que "entre los ordinarios (¡super-sic!) estadounidenses goce casi
la fama de una estrella de rock" y "se encuentre a punto de
legar una economía con una salud en peor estado de la que se
cree popularmente" (¡sic!).
En realidad,Greenspan profesa los espejismos esotéricos de Ayn
Rand sobre el capitalismo desregulado y simboliza al engendro
teratológico de la hiperinflación de los multimedia tan
proclives a los soliloquios y al unilateralismo, que habría que
regular mediante la dialéctica de la tesis y su antítesis
obligada.
Tras explicar la "nueva era del petróleo", Philip Verleger,
connotado economista especializado en energéticos (The Petroleum
Economics Monthly; 07/05), advierte la "inminente eliminación de
la reformulación del abastecimiento de gasolina que cumpla con
las especificaciones de contratos de la bolsa petrolera
neoyorquina (NYMEX, por sus siglas en inglés) que afectarán los
futuros de las cotizaciones", debido a la remoción del producto
químico orgánico MTBE (Metil-Tert-Butil-Eterel) de parte de las
refinerías, lo cual "reduciría abruptamente la entrega de
petróleo". Lo más sorprendente consiste en que, a juicio de
Verleger, "existen señales de que las refinerías no van a
manufacturar gasolina después de marzo (¡super-sic!) de 2006".
The Sunday Times(11/12/05), portavoz del thatcherismo británico
conectado al complejo militar-industrial israelí, reveló que el
ejército hebreo había sido requerido por el general Ariel Sharon,
antes de caer en coma, para un probable bombardeo a finales de
marzo (sic) a las plantas nucleares de Irán, por lo que las
fuerzas especiales israelíes han sido colocadas en la fase "G"
de alerta. Justamente el 28 de marzo se celebran las elecciones
israelíes y los militares de ese país señalaron el final de
marzo como el "punto de no-retorno" (sic) cuando Irán se
encaminaría en forma irreversible a la fabricación de bombas
atómicas.
Tambien, a finales de marzo, el egipcio Mohamed El Baradei,
director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) y
recientemente galardonado con el Premio Nobel de la Paz,
presentará su trascendental reporte sobre la nuclearización
iraní. El egipcio de esposa iraní cuenta con la invaluable
asesoría de la mexicana Ana María Cetto, su directora adjunta y
egresada del Instituto de Física de la Universidad Nacional
Autónoma de Mexico.
La guerra sicológica de los multimedia anglosajones ha sido
sincronizadamente brutal, una de sus óptimas armas de
destrucción mental masiva, y manejan hiperbólicamente la
inminente colisión nuclear en la antigua Persia. A nuestro
juicio, el cambio de petrodólares a petroeuros y el lanzamiento
de la tercera bolsa petrolera mundial en Teherán, que rompería
con el duopolio anglosajón de Nueva York (el NYMEX) y Londres
(el IPE), todo ello en marzo, supera de lejos las hipócritas
preocupaciones sobre la posesión de armas nucleares por la
teocracia chiíta en los próximos meses o años (Chi lo sa?), las
cuales parecen servir de cortina de humo para otros aviesos
propósitos globales.
Llama la atención que la teocracia chiíta iraní, la gran
triunfadora de Irak, lo sepa y se preste al juego de cacofónica
confrontación pública con declaraciones ultrajantemente
incendiarias, mientras en otro carril totalmente distinto
mantiene tras bambalinas negociaciones con EU sobre el reparto
de la antigua Mesopotamia (Stratfor; 13/01/06).
La guerra sicológica anglosajona contra la posesión de armas
nucleares iraníes (no contra la "otra posesión" del sur de Irak
por Irán, tan pletórica en "oro negro") tuvo su primer efecto:
el petróleo rebasó 65 dólares el barril y en un escenario de
boicot se dispararía por encima de 100, según Manouchehr Takin,
analista del Centre for Global Energy Studies, con sede en
Londres.
¿A quien(es) conviene echar la culpa a Irán por el alza del
petróleo? Matthew Simmons, aliado de la dupla Cheney-Bush y
banquero texano de inversiones energéticas, vaticinó desde
Berlín que el petróleo alcanzaría 250 dólares el barril en los
"próximos años", y consideró que el año crucial del declive
extractivo sería en seis años (agencia noticiosa oficial iraní
IRNA; 3/01/06).
F inalmente, iniciarán en marzo los procesos de dos escándalos
mayúsculos del putrefacto Partido Republicano sobre las
tribulaciones pestilentes del representante californiano Randy
Cunningham y el mafioso cabildero Jack Abramoff ("El otro
megaescándalo"; Progress Report; 6/01/06), que pueden trastocar
la geometría política del país, a grado tal que el
polémico encuestador Dick Morris se lamenta que "EU vira a la
izquierda" (The Hill; 11/01/06).
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