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(IAR-Noticias) 17-Octubre-06
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Muñeco del presidente norcoreano Kim Jong-il quemado por
manifestantes surcoreanos. |
Corea del Norte e Irán, con sus correspondientes programas nucleares
desequilibran el juego político-estratégico de la "disuasión nuclear" sin
llegar al desenlace militar, y ponen en el centro de la escena el peligro de un estallido real que puede desencadenar un dominó nuclear que termine con
el planeta y el sistema capitalista.
Informe especial
E l sábado pasado
Corea del Norte recibió una dura sanción económica por su ensayo atómico
del lunes 9, de parte de EEUU y las potencias capitalistas que monopolizan
la tecnología y la posesión de arsenales nucleares.
Hegemonizando los niveles de decisión del Consejo de Seguridad de la
ONU (un instrumento a su exclusivo servicio) esas potencias integrantes del
exclusivo "club nuclear" velan para que nadie más pueda disponer de
tecnología atómica para ser utilizada con fines militares aduciendo la
protección de la "seguridad internacional".
La resolución aprobada exige que el régimen de Pyongyang suspenda de
manera inmediata sus actividades nucleares, y prohíbe la venta o transferencia a
Corea del Norte de cualquier tipo de material relacionado con armas "no
convencionales".
Luego de que su país fuera sancionado, el sábado, el
embajador de Corea del Norte ante la ONU, Pak Gil Yon, acusó
a los países miembros del Consejo de Seguridad de actuar como
"gángsteres" y de ignorar la amenaza de Estados Unidos contra
su país.
Paradojalmente, las potencias que se sintieron "alarmadas" por el
experimento nuclear de Corea del Norte, Estados Unidos, Rusia, China,
Francia y Gran Bretaña han realizado como mínimo 2000 detonaciones nucleares,
en la superficie o subterráneas, con el silencio e incluso la complicidad de la
ONU.
EEUU, el mayor impulsor de las sanciones a Corea del Norte por su programa nuclear,
cuenta con 10.000 ojivas nucleares tácticas, invirtiendo 40.000 millones de dólares al
año en su arsenal nuclear y en el desarrollo de nuevos sistemas de destrucción,
que van a las arcas de las multinacionales de la guerra nucleadas en en Complejo Militar
Industrial norteamericano.
Exceptuando Rusia, EEUU
matemáticamente supera por 9 a 1 en poder nuclear a todas la potencias
capitalistas juntas del planeta y su capacidad de despliegue de tropas y de
armamento convencional rozan los mismos porcentajes.
Un informe de
la Fundación Legal de los Estados Occidentales, organización dedicada al
desarme, afirma que los gastos en armas nucleares de Estados Unidos aumentaron
en un 84 por
ciento desde 1995, hasta alcanzar una cifra de 40.000 millones de dólares.
Entre Rusia y EEUU
(cuyas economías dependen en grado superlativo del armamentismo) suman el
95 por ciento del arsenal nuclear mundial que,
si estallara, no sólo
destruiría centenares de veces el planeta Tierra
sino que también terminaría con parte del Universo.
En el selecto club de destrucción nuclear,
China sigue a Rusia y a EEUU, con 400 ojivas nucleares, Francia con 350, Israel con 200, Gran Bretaña con 185,
India con al menos 60 y Pakistán con hasta 48, según el Centro para la
Información de Defensa con sede en Washington.
Actualmente son nueve los países
que tienen arsenales nucleares pero sólo cinco, las grandes potencias del
Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, Rusia, Francia, China y Gran
Bretaña- tienen "legalizado" ese status.
No obstante
esa realidad,
Bush
y las potencias
pueden decirle a Corea
del Norte (supuestamente en posesión de dos cabezas
nucleares) y a Irán (sin ninguna ojiva nuclear) que su programa nuclear "pone en peligro a la humanidad".
Las potencias
europeas, en calidad de un "club selecto", protegen
sus propias carreras armamentistas y sus
arsenales nucleares siguiendo la impronta de la asociación con la potencia locomotora
estadounidense.
Hans Kristensen, un experto en el tema, sostiene que ”en la OTAN circula un argumento institucional:
según el cual las armas
(nucleares) contribuyen con el
vínculo entre Europa y Estados Unidos".
En un informe, el experto revela por primera vez cuantas bombas nucleares
podría suministrar
EEUU a aliados de la OTAN que no poseen esas armas en la eventualidad
de una guerra: serían 180, rumbo a Alemania, Bélgica, Holanda, Italia y Turquía.
El capitalismo
explotador europeo precisa asociarse con el "capitalismo mayor" de Washington y
beneficiarse con la carrera armamentista y con la impunidad de las
invasiones militares de Bush.
China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia, hasta 1998 las únicas
potencias nucleares declaradas, firmaron en 1970 el Tratado de No Proliferación, una
cáscara formal para legitimar al "club" como una entidad democrática y
pacifista.
Sistema que en la realidad solo
rige para los extraños al "club", o sea los países periféricos que quieren desarrollar su
propio poder disuasivo al margen del Imperio, los llamados "ejes del mal"
por la halcona negra Condoleezza Rice.
Entre esos "demonios" se
encuentran algunos con dientes atómicos, como es el caso de Corea del Norte, cuyos desarrollos nucleares son "monitoreados" con atención por
los socios gordos del club nuclear.
El 29 de enero del 2002, Bush
y los principales funcionarios de la Casa Blanca denunciaron que Corea del Norte, Irán e Irak, forman el
"eje del mal".
El "eje del mal nuclear"
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Protestas contra Corea del Norte
(Foto AFP) |
Corea del Norte e Irán, con sus correspondientes programas nucleares
desequilibran el juego político-estratégico de la "disuasión nuclear" sin
llegar al desenlace militar, y ponen en el centro de la escena el peligro de un estallido real que puede desencadenar un dominó nuclear que termine con
el planeta y el sistema capitalista.
No por casualidad, Irak fue
invadido y ocupado en el 2003, mientras Irán y Corea del Norte permanecen
sujetos a todo tipo de presiones y sanciones por sus programas nucleares y
están "agendados" para las próximas acciones militares del Pentágono.
¿Pero que
incidencia tiene hoy este "eje del mal nuclear" para el Imperio y las potencias
capitalistas?
En primer lugar, hay que aclarar que la "preocupación" de las potencias
por el desarrollo nuclear de Irán y Corea del Norte no es fingida sino real.
¿Y porqué la superpotencias, con arsenales nucleares capaces de destruir decenas
de veces la tierra, se preocupan por Corea del Norte (supuestamente en posesión
de tres ojivas), y por Irán (sin ojivas y solamente en una fase avanzada de
desarrollo)?
En primer lugar, hay que
aclarar que
el programa nuclear de Irán o las ojivas en manos de Corea del Norte, no
preocupan a EEUU por su capacidad masiva de destrucción sino por el nivel detonante
de "crisis nuclear" que puede desatar a escala planetaria.
Corea del Norte, a diferencia de la antigua disputa de las potencias en la "guerra fría" (EEUU, URSS,
China) por la posibilidad de descargar un primer golpe (first
strike) contra el enemigo, recrea el peligro de un estallido nuclear "fuera
de control" que
podría alcanzar a cualquier ciudad europea o estadounidense.
Ya no se trata -como en la Guerra Fría- de un "primer golpe demoledor
masivo" sujeto a una estrategia controlada para derrotar a un enemigo en el primer round,
sino de un "golpe terrorista" cuyos efectos puede potenciar el terror en
el mundo, más allá de la cantidad de cabezas nucleares que se utilicen.
Ya no se trata de la disputa por la "supremacía nuclear", protegida por
un "paraguas" de negociaciones diplomáticas y una disputa sorda por áreas de
influencia, donde las jugadas del enemigo se podían prever, y, como en un juego
de ajedrez, mover las piezas para neutralizarla, sin que corra sangre ni
estallen las ciudades del Imperio.
Es impredecible, hasta para el
experto más consumado, predecir el efecto que produciría en los mercados y en
los gobiernos del mundo un estallido "nuclear fuera de control" en cualquier
ciudad estadounidense.
Esta es la razón principal por la cual las potencias
ingresan en "estado
de conmoción" cada vez que Corea del Norte anuncia su decisión de realizar un
nuevo ensayo nuclear que ayude a potenciar su alcance y capacidad de
destrucción nuclear..
En un mundo trasnacionalizado y altamente "interdependiente" donde las potencias
capitalistas controlan países, mercados, gobiernos y procesos políticos,
la "variable nuclear" fuera de control en países como Corea del Norte e
Irán los saca de quicio a los amos del mundo.
Se trata, nada más y nada menos, que del "terrorismo nuclear" (como le
gusta decir a Bush y su pandilla de halcones), un proceso "impredecible" cuyo
curso el Imperio locomotora y sus socios no pueden determinar ni proyectar como
una variable de negociación en la ONU.
Corea del Norte e Irán, con sus correspondientes programas nucleares
desequilibran el juego político-estratégico de la "disuasión nuclear" sin
llegar al desenlace militar, y ponen en el centro de la escena el peligro de un estallido real que puede desencadenar un dominó nuclear que termine con
el planeta y el sistema capitalista.
Esta es la razón principal por la cual las potencias ingresaron en "estado
de conmoción" desde que Corea del Norte anunciara su decisión de realizar un
nuevo ensayo nuclear.
Y esto se explica por una razón principal: un solo misil nuclear coreano que
estallara en EEUU o en Europa, y más allá de que Corea del Norte fuera arrasada,
colapsaría al sistema capitalista a nivel planetario, y el efecto que
podría desatar en los mercados y en los sistemas políticos, es simplemente
impredecible.
Este punto explica porqué las potencias tratan de neutralizar y/o destruir el
programa nuclear coreano antes que desarrolle mayor potencia y capacidad de
alcance.
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