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(IAR-Noticias)
21-Febrero-07
Tras años de vacas flacas, los fabricantes de equipos de comunicaciones
están cosechando los beneficios de una nueva ola de inversión. El auge es
propulsado por la explosión del video en línea y otros servicios que dependen de
la banda ancha de Internet, lo que está forzando a los operadores de
telecomunicaciones a aumentar su capacidad.
Por Bobby White
- The Wall Street Journal
A medida que más consumidores se lanzan en masa a servicios de intercambio de
archivos, telefonía por Internet y páginas Web de videos como YouTube, las redes
de telecomunicaciones empiezan a sentir la presión. Como consecuencia, compañías
que van desde la australiana Telstra Corp. a la estadounidense AT&T Inc. están
comprando nuevos equipos para actualizar la infraestructura que traslada el
tráfico de voz y datos a través de todo el mundo.
"Ha habido un cambio drástico en el uso [de las redes], ahora que los
consumidores exigen un contenido más complejo y un acceso aún más rápido", dice
Claude Tolbert, supervisor de infraestructura de redes para Covad Communications
Group Inc., un proveedor de telecomunicaciones de California. Esta clase de
inversión supone una buena noticia para las compañías que fabrican el hardware
que constituye la espina dorsal de las redes telefónicas y de Internet. En las
últimas semanas, por ejemplo, Cisco Systems Inc. y Juniper Networks Inc. han
registrado un crecimiento anual en sus ventas de casi 50%, cifra que se sitúa
entre sus mejores resultados en años. "Sin duda, nos encontramos en el inicio de
un nuevo auge", dice Kevin Denuccio, presidente ejecutivo de Redback Network Inc.
"El video exige una infraestructura de distribución mucho mayor".
El optimismo podría ser duradero. Se espera que este año las compañías de
telecomunicaciones estadounidenses inviertan US$70.000 millones en
infraestructura. Pese a que esto representa un descenso respecto a los US$110.000
millones que desembolsaron durante la burbuja tecnológica de 2000, supone un 67%
más que el total de 2003, según Infonetics Research, una firma de investigación
del sector.
A nivel global, el gasto en nueva infraestructura de telecomunicaciones podría
ascender a US$240.000 millones en 2008, 19% más que en 2005. Además, una
proporción más grande de esta inversión podría dedicarse a ampliar el espacio
para aplicaciones que consumen mucho tráfico de Internet, como el caso del
video.
Los nuevos archivos pueden ser pesados y costosos de manejar. Un archivo de
video promedio requiere mil veces más ancho de banda que un mensaje corriente de
email. Mientras que enviar 100.000 emails le cuesta a una compañía de
telecomunicaciones unos 20 centavos de dólar, transmitir 100.000 videos de baja
resolución equivale a un gasto aproximado de US$15. En comparación, mandar
100.000 películas de alta definición costaría unos US$10.800, según Infonetics
Research.
El proveedor estadounidense Verizon Communications Inc. explica que transmitir
un archivo de video a través de su red no tiene por qué costarle más que un
email, pero que el costo adicional viene cuando tiene que incrementar su
capacidad para manejar un volumen general mayor.
De todos modos, es poco probable que el nuevo auge llegue a alcanzar las alturas
de 2000. Esto se debe en parte a que la industria de redes ha perdido a muchos
de sus clientes. En el apogeo del boom, Estados Unidos contaba con más de 300
pequeñas compañías de telefonía y siete operadores regionales que compraban los
routers e interruptores utilizados para dirigir el tráfico telefónico y de
Internet. Pero tras una ola de consolidaciones, quedan menos de 100 compañías
pequeñas y AT&T y Verizon representan el 56% del gasto en infraestructura por
parte de la industria estadounidense.
Esta vez, también es más probable que cualquier clase de auge se limite a
equipos de redes más especializados y más rentables, en vez de los equipos más
generales necesarios para conectar a millones de consumidores y empresas a
Internet. Muchas firmas de telecomunicaciones todavía cuentan con suficiente
ancho de banda para manejar tareas sencillas como la navegación de Internet.
Pero sus redes no son muy eficientes a la hora de transmitir video en línea o
servicios de telefonía por Internet.
"Aumentar sólo la capacidad para compensar por los archivos más pesados no
resolverá el problema", dice Adam Dunstan, presidente de Active Broadband
Networks, una firma que supervisa redes de comunicación para evitar atascos de
tráfico. Añadir capacidad, dice "sólo exagera el problema. Motiva a una mayor
cantidad de personas a usar la Web".
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