No hay un factor que explique los agudos declives experimentados por algunos commodities considerados clave. Un invierno benigno en el hemisferio norte ha
afectado los precios del crudo, más que compensando los recientes recortes de
producción realizados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(OPEP). La cotización del cobre, a su vez, está cayendo debido a los temores
respecto a la desaceleración del mercado inmobiliario en Estados Unidos, la
solución de varios conflictos entre mineras y sus sindicatos de trabajadores y
un incremento en las existencias del metal rojo.
¿Qué pasará con el actual declive en los precios de las materias primas? La
respuesta depende, en buena medida, del desempeño de la economía global.
El crecimiento explosivo de países en desarrollo como China e India, además de
la sólida expansión de la economía estadounidense, ha impulsado la demanda por
productos que van desde el gas natural a tuberías de cobre. Si la economía
mundial demuestra resistencia, lo más probable es que los precios de los
commodities vuelvan a ascender.
De todos modos, será difícil que las materias primas repitan las alzas de los
últimos años.
Los precios del petróleo, por ejemplo, se dispararon más del 30% tanto en 2004
como en 2005 pero cerraron 2006 prácticamente sin cambios, pese a que casi
alcanzaron US$77 el barril en julio. El barril de referencia concluyó la jornada
de ayer en la New York Mercantile Exchange en US$55,59, una caída de US$2,73
respecto a la jornada previa. El barril de crudo está ahora un dólar por debajo
del nivel de octubre, cuando la OPEP decidió recortar la producción para
apuntalar los precios.
El cobre atraviesa una situación similar. Después de subir un 88% entre el 30
diciembre de 2005 y el 23 de mayo de 2006, ubicándose en US$4,055 la libra en
Nueva York, ha perdido un 36% desde su máximo de mayo para terminar la jornada
de ayer a US$2,5885 la libra.
Por ahora, los inversionistas apuestan por la caída de los precios en varios
commodities clave y de las acciones de las empresas que los producen. Los
títulos de Exxon Mobil Corp. bajaron un 2,3%, a US$72,38 ayer en la Bolsa de
Valores de Nueva York. Las acciones de Marathon Oil Corp. perdieron 3,1% a US$84,61.
Las mineras también han sufrido los estragos de esta ola de ventas. La
estadounidense Freeport-McMoran tiene una gran operación de extracción de cobre
en Indonesia y está en proceso de adquirir a la también estadounidense Phelps
Dodge Corp. La acción de Freeport en la Bolsa de Nueva York ha declinado un 29%
desde su nivel máximo de los últimos 12 meses, registrado en abril. La acción
quedó ayer en US$51. Mientras tanto, la acción de Phelps Dodge se ubica en
US$116 la unidad, un descenso de 7% frente a su punto más alto de los últimos 12
meses.
No está claro qué tan rápidamente repuntarán los precios de los commodities. Los
meses de invierno en el hemisferio norte son los de mayor uso de petróleo debido
a la necesidad de calentar hogares y oficinas. Típicamente, los productores
incrementan el suministro y los consumidores aprovechan los inventarios para
satisfacer la demanda. Pero este invierno, la OPEP no puede cerrar su suministro
lo suficientemente rápido para contrarrestar la caída en los precios.
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