Perdónenme, pero en mi opinión la frase, como el término
"populismo", es una de tantas superficialidades a las que recurren quienes no
saben definir los conceptos y creen decir algo "projundo, señora, projundísimo",
pero no dicen nada.
¿De cuál socialismo se trata? ¿Del sistema o del ideal de los socialistas? Un
sistema, cuando nace lo hace, por supuesto, siempre en su tiempo, en su siglo.
Por tanto, la frase es una perogrullada o, en el mejor de los casos, la
expresión del deseo de que el socialismo triunfe en el siglo que vivimos.
Además, ¿en cuál parte del siglo XXI se piensa construirlo? Porque es evidente
que con el actual sistema, en 2060 la ecología y la sociedad estarían
infinitamente peor de lo mal que están ahora, y entonces no nos peocuparía el
socialismo, sino, con mucha suerte, nuestra supervivencia entre la barbarie
generalizada. ¿Y socialismo en dónde: en Burundi, Francia, Caracas, o sería
igual en todos lados?
Por otra parte, si es diferente cualitativamente del de los siglos XIX y XX,
¿por qué no decirlo, por qué no hacer un balance de lo que no es ni fue
socialismo, ni como sistema ni como ideal? Es decir, tanto del nacionalismo
estatalista, integrado en el sistema capitalista y en sus instituciones, de los
epígonos socialdemócratas de Marx, esos fundadores antimarxistas del "marxismo"
como dogma y sistema, como del totalitarismo nacionalista e igualmente
estatalista de Stalin y sus secuaces, inventores del "marxismo-leninismo" como
nueva religión del aparato burocrático contrarrevolucionario que usurpó el poder
enterrando los soviets y los comunistas. ¿Cómo pensar que un nuevo sistema
social que no tiene precedentes puede ser construido tal como un arquitecto
construye una casa partiendo de que todo está ya dado y existen normas, sin
estudiar la historia de otros intentos y fracasos, sin analizar las condiciones
en que se encarará dicha "construcción" y los materiales con que se cuenta
léase, la estructura social de cada país, las relaciones de fuerza, la
conciencia de clase de los "constructores", etcétera?
No hay idea más antisocialista que decir que el socialismo nace en un
gabinete, de la idea y voluntad de unos pocos que presentan luego el proyecto a
los trabajadores. El socialismo nacerá, si nace, de la creatividad, experiencia,
voluntad, conciencia y participación de éstos o será una caricatura paternalista
y burocrática. No es socialista un país que se entera por radio de que su
dirigente lo declaró así, sin discusión previa, ni se hace el socialismo por
decreto estatal y apoyándose en el aparato del Estado, con el ejército como
instrumento. El socialismo prescinde, entre otras cosas, del Estado, que expresa
una relación actual de clases, y administra y dirige hoy las personas para, por
el contrario, eliminado el capitalismo y afirmada la democracia, eliminadas la
ignorancia y la miseria, pasar a administrar sólo las cosas.
No hay tampoco idea más antimarxista que poder imaginar ahora en todos sus
detalles un futuro socialista y "construir" según ese proyecto, aunque la
mayoría de la población no sea socialista, sino nacionalista antimperialista, lo
cual no es lo mismo. No se "construye" el socialismo manteniendo una economía
dependiente y la misma estructura de clases; el distribucionismo no es
socialista, sino desarrollismo, pues amplía el mercado interno de un país al
reducir el abanico de ingresos y dar mayores ingresos a todos, pero siempre bajo
el control de las finanzas y del capital nacional e internacional, como recuerda
a quienes conocen la historia de las ideas la actuación de Raúl Prebisch y de
la CEPAL.
Tampoco se "construye" el socialismo con partidos socialistas únicos, ya que
los trabajadores y los oprimidos ni son todos iguales ni tienen todos
exactamente los mismos intereses y nivel de politización y cultura, lo que exige
una vida democrática y el pluralismo político, entre los partidos y dentro de
éstos, para elevar la cultura y la preparación de todos. Un partido, por otra
parte, es sólo un instrumento organizativo para la aplicación de un programa, de
un proyecto. No se puede, por tanto, declarar seriamente que se quiere un
partido socialista único si no se ha hecho un balance de las experiencias que en
el pasado declararon ser socialistas y no se tiene el programa ni siquiera
esbozado, y se confunde el socialismo con algo que aún es fundamentalmente una
política social avanzada en un país capitalista dependiente.
Se puede decir, sin embargo, qué no puede ser el socialismo: un régimen de
partido único, totalitario; un régimen paternalista y estatista, burocrático,
que elimina la discusión y la creatividad. Se puede decir también, a grandes
rasgos, qué puede ser: un régimen de autonomía, de autogestión social
generalizada, de planificación según las necesidades de los sujetos y desde
ellos mismos, en su territorio, de organización de una federación de libres
comunas autogestionarias asociadas; un régimen basado en la libre creatividad y
el desarrollo de los saberes populares, en el aumento masivo de la cultura y de
los conocimientos técnicos; un sistema sin Líderes ni Jefes Máximos, en el cual
todos decidan y todos ejecuten la voluntad colectiva expresada democráticamente
y tiendan a desaparecer las desigualdades de información, de cultura, económicas
y geográficas, mediante la solidaridad y un mayor apoyo a quienes están en
peores condiciones.
Las medidas destinadas a mejorar el nivel de vida, sanidad y cultura, y la
creación por el Estado central de consejos populares municipales, sin duda
democratizan el sistema capitalista imperante y ofrecen las bases técnicas,
culturales y de conciencia para el socialismo futuro. Son, por consiguiente,
fundamentales y deben ser saludadas, pero no son el socialismo.