"No pasa la prueba (RCTV) para recibir de nuevo la concesión de un estado serio,
responsable y comprometido con un pueblo y con el respeto, la dignidad y las
libertades de un pueblo", dijo Chávez el miércoles en la noche a la televisora
estatal.
El mandatario hizo la declaración en respuesta a una petición que realizó a
comienzos de semana el cardenal Jorge Urosa Savino quien le pidió revisar la
medida contra RCTV debido a que podría socavar la libertad de expresión.
Chávez desestimó el comentario del cardenal en cuanto a que Venezuela se vería
afectada con esa medida, y aseguró que por el contrario el país pierde "teniendo
medios de comunicación como RCTV y no sólo el país, sino el buen periodismo y la
libertad de expresión pierden", según reseñó la prensa presidencial.
El gobierno ha planteado que la concesión de transmisión de RCTV se vence el
próximo 28 de mayo.
Chávez se mostró a favor de la idea de utilizar la señal de RCTV para fortalecer
medios comunitarios. Planteó que sería "una gran oportunidad de darle poder al
pueblo, poder comunicacional a los que casi nunca tienen voz".
Acusó la semana pasada a los propietarios de RCTV de actividades subversivas en
contra de su gobierno y citó al "golpismo" como el factor determinante en la
decisión de su administración de no renovar la licencia de transmisión de la
televisora.
La ley venezolana establece que la infraestructura, el equipo y la sede de los
canales de televisión son propiedad privada, pero las frecuencias de emisión
pertenecen al Estado, que es quien las concede.
Marcel Granier, presidente del grupo empresarial 1BC, propietario de RCTV, ha
dicho que la decisión gubernamental es "un atropello".
Defendió el derecho de la empresa de operar "sin tener que seguir los dictámenes
del ministerio de propaganda (Información) del régimen o del Presidente de la
República".
Chávez ha mantenido durante sus casi ocho años de mandato unas relaciones
tirantes con algunas de las principales televisoras y diarios del país que son
abiertos opositores al gobierno.