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(IAR-Noticias)
01-Febrero-07
Cuatro amigas “con corazón solidario” marcharon en el año 90 a la República
Democrática del Congo a trabajar con unas religiosas. Vivieron en un poblado
en plena selva con los pigmeos y en Kinshasa.
Por
Olga Berrios -
AIS
"Estuvimos preguntando a la gente cuál era la situación y cómo se podía hacer
algo. Vivimos el impacto de convivir en unos poblados con una gente que no era
salvaje. Tenían un corazón grande y eran pacíficos como nadie. Nos pidieron
que contáramos en España lo que estábamos viendo allí. Cuando volvimos
hablamos del saqueo, de la pobreza, de la violencia hacia inocentes... pero
sobre todo del silencio terrible que había aquí ante todo lo que estaba
pasando”.
Loreto Rey era una de esas cuatro amigas que se plantearon crear algo que
sirviera para romper el silencio. Así nació la Federación de Comités de
Solidaridad con África Negra, también conocido como Umoya, que en swahili
significa unión, camino y esfuerzo compartido.
Con la iniciativa africana
Casi 16 años de trabajo suman 12 comités en las ciudades españolas de
Albacete, Cáceres, Granada, Logroño, Madrid, Pamplona, Salamanca, Valladolid,
Vitoria, Zaragoza y dos en la provincia de Toledo.
Su trabajo consiste en informarse de la situación de los países del África
Negra, difundir esta realidad, reflexionar sobre las causas y consecuencias,
denunciar situaciones de violación de los derechos humanos y apoyar a
organizaciones de base.
Una de las formas de difusión que utilizan es la revista trimestral Umoya, en
la que se publican informaciones, testimonios y noticias de África, en su
mayor parte escritas por africanos.
“No hacemos nada que no quieran los africanos. No publicamos nada que no sea
de ellos, no de los medios de aquí. No denunciamos nada que ellos no nos
pidan. La iniciativa es de los africanos”, asevera Rey.
En busca de colaboradores
El trabajo se reparte en cuatro comisiones: la de Paz en Congo, la de contacto
con periodistas, la de Angola y Mozambique y la de África Central. Hace tres
años que Donato colabora con la comisión Paz en Congo, desde la cual se
publicó el libro-cd “El genocidio del que no se habla”.
Donato nació en la RD Congo y es misionero javierano. Su papel en esta entidad
es encontrar a políticos para que den voz a las denuncias o contactar con
miembros de la sociedad civil congoleña que le informen sobre las injusticias
que ocurren en la zona.
Ha colaborado en la organización de un encuentro en España con el presidente
de la comisión electoral independiente de RD Congo, está investigando un caso
sobre la venta de minas de Katanga a empresas multinacionales. "Esta semana
vamos a orientar a periodistas del programa Informe Semanal que quieren
preparar un reportaje sobre la situación en el país", comenta.
En su opinión, la organización necesita un mayor volumen de voluntarias y
voluntarios para afrontar todos los retos que se proponen y poder aumentar así
el número de contactos en África además de la difusión de sus informaciones en
medios españoles.
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