Un grupo de más de 2.500 científicos
organizado por Naciones Unidas, y que presentarán en 2007 sus conclusiones sobre
el calentamiento global, señalan en un informe que parte del
calentamiento ya es inevitable y el nivel del mar seguirá subiendo durante más
de un siglo incluso si mañana se eliminan las emisiones de gases de efecto
invernadero.
El planeta se calienta de forma
innegable y el hombre tiene buena parte de la culpa, señala como
resumen del Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, en
sus siglas en inglés), citado por agencias internacionales.
El informe, el cuarto que emitirá
este organismo, aumenta el grado de precisión sobre el conocimiento del
cambio climático y su grado de atribución al hombre respecto al último
informe, de 2001.
Los mejores expertos en cada campo
preparan desde hace años tres informes: uno sobre la ciencia del calentamiento,
otro sobre el impacto en la Tierra y un tercero sobre la tecnología
para mitigarlo.
El informe sostiene que el calentamiento es innegable. "2005 y 1998 fueron
los años más cálidos desde que hay registros. Seis de los siete años más
cálidos han ocurrido desde 2001. "Las observaciones en el océano, la atmósfera,
la nieve y el hielo muestran datos coherentes con el calentamiento". "La
temperatura del aire en zonas terrestres han subido el doble que en el océano
desde 1979".
Además, "la temperatura del océano
a grandes profundidades también ha aumentado desde 1955". Aunque la subida en el
océano es muy pequeña, su importancia radica en la inmensa cantidad de calor
necesaria para elevar la temperatura del mar. El número de noches muy frías (a
un 10% de la temperatura media) ha descendido un 76% entre 1951 y 2003 y las
noches muy cálidas han aumentado un 72%.
El informe presenta los datos de
reducción de nieve en el mundo: el retroceso de los glaciares ha aumentado
el nivel mar unos 0,5 milímetros al año entre 1961 y 2003 y unos 0,8 milímetros
al año entre 1993 y 2003. Además, la nieve en abril en el hemisferio norte ha
descendido un 5% entre 1966 y 2004. El Ártico pierde cada década desde 1978 un
7,4% de su superficie helada en verano.
El calentamiento también se observa
en los animales y en las plantas (desplazamiento hacia latitudes más frías,
cambios en la floración, procesos migratorios, hasta cambios evolutivos). Tras
analizar miles de series de todo el mundo, el 85% de ellas coinciden con el
calentamiento y sólo se explican por la acción del hombre. Es decir, no son
explicables suponiendo que el calentamiento responde a la variabilidad natural
del clima.
Si la temperatura sube, el mar se eleva -al calentarse aumenta de volumen-, la
nieve se funde y las plantas se mueven, no hay duda: la Tierra se está
calentando.
La principal causa del
calentamiento son los gases de efecto invernadero: sobre todo dióxido de
carbono, pero también metano y óxidos de nitrógeno, que se producen al quemar
carbón, petróleo o gas. Es decir, al arrancar un coche o encender la luz. Estos
gases se acumulan siglos en la atmósfera. Aunque dejan pasar la radiación solar
hacia la Tierra, frenan la salida del calor que emite la superficie terrestre.
Así calientan el planeta.
A este efecto hay que restar el de
las partículas. Éstas también procedentes de fábricas y coches y frenan la
llegada de la radiación solar al planeta y lo enfrían. Teniendo en cuenta todos
los factores que inciden en el balance energético, denominados forzamientos,
predomina el calentamiento de los gases de efecto invernadero.
"La actividad humana desde 1750 ha muy probablemente extendido una red que
calienta el clima Es muy probable que el forzamiento de los gases de efecto
invernadero ha sido la causa dominante del calentamiento observado en los
últimos 50 años en el mundo", señala el informe.
Estos gases de efecto invernadero son los que hacen habitables la Tierra,
ya que si no sería demasiado fría, pero a los niveles actuales sus efectos son
nocivos para el clima. "Los niveles alcanzados en la concentración de dióxido de
carbono y metano exceden los valores de los últimos 650.000 años", señala el
texto.
"El calentamiento observado en todo el mundo en la atmósfera y el océano, junto
a la pérdida de masa de hielo, conjuntamente, apoya la conclusión de que es
altamente improbable (menos del 5%) que el reciente cambio climático global haya
sido causado por la variabilidad natural del clima", afirma uno de los
borradores. Los tres indicadores encajan con los modelos de predicción del clima
suponiendo que hay cambio climático y no se explican sin el cambio climático.
El informe de 2007 señala que el incremento de situaciones extremas -como
sequías y olas de calor- "pueden ser atribuidas al cambio climático
antropogénico", el producido por la acción del hombre. "Un grupo de evidencias
cada vez mayor sugiere una influencia humana discernible en aspectos del clima
como el hielo marino, olas de calor y otros eventos extremos, tormentas y
lluvias", sostiene uno de los borradores.
En el anterior informe, el aumento de temperatura previsto para final de siglo
era de entre 1,4 y 5,8 grados, aunque depende tanto de las emisiones, del
aumento de población y de la política que se adopte respecto a la energía y el
aumento de población... Las proyecciones de temperatura para el 2100 sin
políticas para frenar el cambio climático indican un calentamiento de hasta
6,3 grados.
Las proyecciones indican un incremento del nivel de mar de 0,19 a 0,58 m para el
2100 sin políticas para frenar el cambio climático. Respecto al nivel del mar,
los científicos reducen el rango que pronosticaron en 2001, cuando predijeron
subidas de entre 9 y 88 centímetros. No obstante, aún existen incertidumbres
sobre la pérdida de hielo en los polos, que aumentarían aún más el nivel del
mar y que aún no pueden ser cuantificados.
La lluvia se distribuirá de forma desigual: en general aumenta y es
lógico. Si hace más calor, el agua se evapora más y llueve más, pero la
distribución no es homogénea. "Hay más certidumbre ahora que en 2001 sobre los
patrones de lluvias con, en general, descensos en las regiones secas y aumentos
en las húmedas", señala el informe.