Cuando la ciencia no respalda la ideología ni las
políticas del presidente estadounidense George W. Bush, su
gobierno logra hacerlos coincidir con un abracadabra.
Por William
Fisher - IPS
La mayoría de los programas educativos que fomentan la
abstinencia antes del matrimonio no pasan por un análisis de
fiabilidad científica, según un informe de la Contraloría
General de Estados Unidos (GAO).
Esos programas reciben del Departamento (Ministerio) de Salud y
Servicios Humanos un aporte de 158 millones de dólares anuales,
según la GAO dependencia que opera de manera independiente en la
órbita del Congreso legislativo.
"Los esfuerzos del Departamento de Salud y Servicios Humanos y
de los estados para evaluar la fiabilidad científica de los
materiales utilizados en los programas de educación que
promueven la abstinencia hasta el matrimonio fueron limitados",
señala el informe.
"Eso obedece a que la Administración para la Infancia y la
Familia, que depende de la secretaría y otorga fondos para dos
de los programas que representan el mayor gasto federal en ese
tipo de iniciativas, no revisa los materiales ni exige la
realización de esa tarea", agrega.
Tras analizar el caso de 10 estados que reciben financiación de
esa dependencia, los auditores de la GAO descubrieron que sólo
la mitad revisan sus programas para verificar su contenido
científico en materia de anticoncepción y enfermedades de
transmisión sexual, entre otros aspectos.
Según el informe, la mayoría de los esfuerzos federales y
estatales que evalúan la eficacia de este tipo de programas "no
cumplen con los estándares científicos mínimos" considerados
necesarios por los expertos para asignarles validez.
Ese estudio de GAO es el último de una serie que evalúa cómo el
gobierno de Bush manipula sistemáticamente la ciencia para
ajustarla a su ideología.
El gobierno modificó iniciativas de educación sexual para
simular una justificación científica detrás de los programas que
promueven la abstinencia, a la que considera el mejor mecanismo
para frenar las enfermedades de transmisión sexual y los
embarazos no deseados.
Bush respaldó siempre la idea de que por medio de la educación
sexual se promueva la abstinencia como la única alternativa.
Hasta hace poco, una iniciativa del Centro para el Control de
Enfermedades llamada "Programas que funcionan" identificó
propuestas de educación sexual de probada eficacia, que
suministraban a los adolescentes interesados información a
través de su sitio en Internet.
Los cinco "Programas que funcionan" brindaban información
completa y consideraban la abstinencia como la única opción.
Pero poco después, ese Centro borró esa información de sus
páginas en Internet y también reemplazó el material sobre la
eficacia del uso del preservativo por datos que fundamentan las
supuestas fallas de este dispositivo y la efectividad de la
abstinencia.
Cuando Bush prohibió la financiación de investigaciones con
células madre, declaró que había "más de 60 series genéticamente
diversas" de células para futuras investigaciones.
Luego, el entonces secretario (ministro) de Salud Mike Leavitt
Thompson reconoció que la cifra exacta estaba entre 24 y 25.
Pero después, el director del Instituto Nacional de Salud, Elias
Zerhouni, dijo al Congreso legislativo que los investigadores
sólo disponían de 11 de esas series de células madre.
Los informes sobre recalentamiento planetario de la Agencia para
la Protección del Ambiente también fueron suprimidos del sitio
del organismo en Internet.
La Casa Blanca agregó tantas salvaguardas a esos materiales que
su entonces administradora, Christie Todd Whitman, decidió
borrarlos para no tener que publicar algo que desde el punto de
vista científico era falso.
Funcionarios del Departamento (Ministerio) de Defensa también
presentaron información engañosa acerca de la posibilidad de un
rápido despliegue del Sistema de Defensa de Misiles.
A ese respecto, un subsecretario de Defensa dijo a un panel del
Senado que, a fines de 2004, el sistema alcanzaría 90 por ciento
de efectividad para interceptar misiles lanzados desde la
península coreana.
Pero un año antes, en abril de 2003, la GAO consideró que el
Sistema de Defensa de Misiles promovido desde la presidencia no
era viable y que, incluso, era peligroso.
Esa dependencia señaló entonces que el porcentaje de efectividad
dado por el Pentágono "no se sustenta en ninguna prueba
disponible y no parece obedecer a ninguna de las estimaciones
clasificadas de la propia secretaría".
También se ocultaron los comentarios de científicos del Servicio
de Pesca y Naturaleza acerca del impacto destructivo de los
cambios de normativa propuestos para los pantanos.
Los especialistas de esa dependencia del Departamento
(Ministerio) del Interior prepararon un análisis que mostraba
que una nueva propuesta del Cuerpo de Ingenieros del Ejército
"fomentaría la destrucción de los cauces fluviales y llevaría a
una mayor pérdida de las funciones acuáticas".
Pero la entonces secretaria del Interior, Gail Norton, no envió
los comentarios de los científicos al Cuerpo de Ingenieros, por
lo que éstos dispusieron normas que debilitaron la protección de
pantanos clave.
Como consecuencia de una campaña de los conservadores para
"informar" a las mujeres de la supuesta incidencia de los
abortos en el cáncer de mama, el Instituto Nacional de Cáncer
revisó su sitio de Internet y propuso investigaciones
contradictorias al respecto.
De hecho, los científicos coinciden en que no existe vinculación
alguna.
Un informe encargado por el representante del opositor Partido
Demócrata, Henry Waxman, sostiene que el gobierno de Bush
manipula a los comités de Asesoramiento Científico para promover
su agenda política e ideológica.
Entre otros ejemplos, el estudio menciona la designación de
personas no calificadas y con vínculos empresariales, en lugar
de expertos, para mantener un control sobre esos comités.
El gobierno arguye que esos ejemplos son coincidencias aisladas.
Pero la mayoría de los científicos sostienen lo contrario.
El director de Biología de la Federación de Científicos
Estadounidenses, Michael Stebbins, se mostró optimista y dijo a
IPS que "las cosas mejorarán ahora que los demócratas obtuvieron
la mayoría" en las dos cámaras del Congreso legislativo.
Según Stebbins, la normativa que establece la necesidad de
políticas con sustento científico, propuesta al actual Congreso
y bloqueada por los republicanos, volvería a presentarse luego
de que asuma la nueva legislatura en enero.
Stebbins dijo a IPS que espera que "los comités científicos
mantengan muchas discusiones sobre la política científica de
Bush, que eso llame la atención de la prensa y que entonces el
gobierno, con vistas a los comicios presidenciales de 2008, se
vea obligado a escuchar y a cambiar de rumbo".