La creciente violencia en Irak surge como un tema decisivo
para las aspiraciones presidenciales de cualquiera. Algunos
candidatos quieren que Estados Unidos empiece a retirar sus
fuerzas. Otros dicen que hay que ganar a cualquier precio. Y no
falta el que plantea una división del país según el origen
étnico.
Por Liz Sidoti
- Associatedd Press
John McCain tiene un visión distinta.
''Creo que todavía se puede lograr la victoria. Pero si no
enviamos más soldados, no ganaremos esta guerra'', declaró el
senador de Arizona.
Mientras la mayoría busca formas de salir de Irak, McCain opina
que hay que enviar más efectivos para lograr el objetivo
deseado.
''Por más problemático que sea, puedo pedirle a un marine que
regrese a Irak. Lo que no puedo pedirle es que regrese y
arriesgue su vida, sólo para que demoremos nuestra derrota por
unos meses o un año'', expresó el legislador.
''Es más de lo que se le puede pedir a un patriota. Sería
inmoral. No podría hacerlo'', añadió McCain, quien combatió en
Vietnam y fue prisionero de guerra.
McCain está en las antípodas de todos en este tema, incluso de
su Partido Republicano y del presidente George W. Bush.
Apoya la invasión de Irak, pero se opone a la forma en que Bush
manejó el conflicto.
La opinión pública estadounidense tiene otro parecer y aumenta
día a día la insatisfacción con la ocupación de casi cuatro
años, a un costo de más de $350,000 millones y casi 2,900
soldados estadounidenses muertos.
Encuestas a boca de urna realizadas por la AP luego de las
elecciones de mitad de término a principios de noviembre indican
que el electorado está en desacuerdo con la guerra, opina que el
país no es más seguro hoy que antes de la intervención y quiere
que los soldados regresen.
Aspirantes a la presidencia como el gobernador de Massachusetts,
Mitt Romney, y el ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuilani, ambos
republicanos, no han tenido que fijar posiciones todavía, pero
deberán hacerlo cuando proclamen formalmente sus candidaturas.
Para los republicanos, Irak plantea un dilema ya que se trata de
una guerra iniciada por un correligionario. Por ahora, la
mayoría descarta una retirada.
El jefe de la mayoría del Senado, Bill Frist, ha defendido al
gobierno a capa y espada. Luego de las elecciones de mitad de
término, sin embargo, dijo que había que realizar conversaciones
entre los dos partidos para decidir qué rumbo seguir.
''Tenemos que salir victoriosos de Irak. Y debemos definir en
qué consiste una victoria'', manifestó First, republicano de
Tennessee.
Otro republicano que apoya la guerra, el representante
californiano Duncan Hunter, dijo que hay que empezar a ceder el
control de la situación a las fuerzas iraquíes. Un republicano
crítico de la situación en Irak que podría postularse, el
senador de Nebraska Chuck Hagel, expresó su desacuerdo con
McCain. ''No tenemos más soldados. Y si los tuviésemos, de todos
modos no es el camino correcto. Ya pasó el momento de enviar más
soldados'', afirmó. ``El tema de Irak no requiere una solución
militar. Requiere una solución política''.
Los demócratas en general plantean una retirada de Irak.
La senadora neoyorquina Hillary Rodham Clinton, considerada la
favorita, propuso que se inicie a fin de año ''una
redistribución [de soldados] escalonada'', que le daría a
entender al gobierno iraquí que debe tomar el control pues EEUU
no piensa quedarse permanentemente.
El senador de Illinois Barack Obama habló de una reducción de
efectivos ''gradual y sustancial'', que debería comenzar dentro
de unos cuatro a seis meses.
El senador de Massachusetts, John Kerry, candidato a la
presidencia en el 2004, quiere que todas las unidades se hayan
retirado para el 1ro de julio del 2007, mientras que su
compañero de fórmula hace dos años, el senador de Carolina del
Norte, John Edwards, pidió un retiro inmediato de 40,000
soldados y el regreso del resto en forma escalonada en un plazo
de entre 12 y 18 meses.
El senador de Delaware Joe Biden, por su parte, propone la
división del país según sus grupos étnicos. El gobierno central
se ocuparía únicamente de custodiar las fronteras y distribuir
los ingresos del petróleo.