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(IAR-Noticias) 21-Noviembre-06
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El fundador y presidente de Microsoft, Bill Gates |
A fines de 2003, en un café de Palo Alto, California, tres amigos cansados
de trabajar en las grandes empresas de Silicon Valley decidieron crear un
programa de correo electrónico.
Por
Robert A. Guth
-
The Wall
Street Journal
E n un fin de semana armaron un
prototipo sencillo. Buscaron la Web en busca de software gratis y, pocos meses
después, habían ensamblado más de 40 bloques de programación gratuita en un
sistema básico.
Lo bautizaron Zimbra, en honor a una canción del grupo estadounidense de rock
Talking Heads. Lo pusieron en Internet e invitaron a desconocidos a ofrecer
sugerencias. Un estudiante universitario estudió el código del programa en busca
de errores, trabajando desde una habitación tan llena de computadoras y
accesorios que el aire acondicionado está encendido aun en invierno.
Un aficionado a la tecnología ayudó a mejorar la función del programa contra el
correo basura, mientras miraba episodios de la serie Lost en televisión. Y un
ingeniero nuclear tradujo el programa al francés desde su chalet en los Alpes.
Como pago, los colaboradores recibieron camisetas y gorras.
En febrero, los tres amigos lanzaron su producto a precio de descuento en un
mercado dominado por Microsoft Corp. Al igual que el programa de correo
electrónico Exchange, de Microsoft, Zimbra permite a los empleados de oficina
enviar, recibir, guardar y buscar los miles de mensajes procesados cada día.
Hoy, alrededor de 4 millones de personas usan Zimbra, incluyendo un hospital de
Alabama y 12.000 sucursales de la firma estadounidense de asesoría de impuestos
H&R Block.
Zimbra es producto de una revolución en la industria del software que asoma como
una amenaza de largo plazo para Microsoft y otros gigantes. Se trata, en
esencia, de un ejército virtual de programadores aficionados que colaboran para
crear programas gratuitos. Al igual que los bloggers y los adictos a los videos
de YouTube, pasan casi todo su tiempo en Internet, sin recibir dinero a cambio.
Sin fuerza de ventas
Ahora, varias compañías nuevas están aprovechando estos programas, uniéndolos
como piezas de Lego para construir productos comerciales. A menudo, publican el
código fuente del producto en la Web y llaman a otros voluntarios para
mejorarlo. Entonces, venden el software en Internet, ahorrándose el costo de
contar con una gran fuerza de ventas. El cofundador de Zimbra Satish Dharmaraj,
de 39 años, dirige Zimbra Inc. —la compañía detrás del programa— desde un
pequeño cubículo con una laptop.
Zimbra, que tiene apenas 55 empleados en sus oficinas, es un lunar comparado con
Microsoft, la cual se jacta de tener 140 millones de usuarios de su Exchange.
Pero cada vez hay más lunares. La Web se está llenando de alternativas a
Microsoft, desde el navegador Firefox hasta el software de soporte de ventas
SugarCRM.
Hasta Google Inc. ha entrado al
juego, comprando algunas de estas pequeñas compañías, como el fabricante de una
planilla de cálculo y el diminuto creador de un exitoso procesador de textos
llamado Writely.com.
Bill Gates, el presidente de la junta directiva de Microsoft, dice que ha visto
una prueba de Zimbra y reconoce que "han hecho un buen trabajo", pero dice que
el producto "no se acerca a las cosas que Exchange puede hacer".
Exchange, el más popular centro de
comunicaciones en las grandes empresas, permite combinar email con
teleconferencias y mensajería instantánea. La última versión, disponible a
partir del mes próximo, ofrece nuevas funciones para conectarse a esos servicios
desde el teléfono celular y otros dispositivos móviles.
Sin embargo, Exchange es complicado y cuesta más que Zimbra, dependiendo de una
compleja estructura de precios. El desarrollo de la nueva versión de Exchange
tomó varios años de trabajo de un equipo de más de 400 empleados de Microsoft.
El ascenso de emprendimientos como Zimbra ocurre justo cuando Microsoft
experimenta problemas para adaptarse a los amplios cambios producidos por
Internet. La compañía conquistó su codiciada posición al dominar el mercado de
software para computadoras personales.
Sin embargo, las funciones básicas
que antes realizaba el programa de Microsoft se pueden hacer en la Web —y en
teléfonos y aparatos portátiles que no siempre usan software de Microsoft—. Esto
está forzando a Microsoft a experimentar maneras de vender servicios de software
por Internet, al mismo tiempo que mantiene su dominio de los programas para
computadoras personales.
Microsoft todavía muestra un crecimiento respetable en sus ingresos y sus
ganancias, pero el sistema operativo Windows y el paquete de programas Office,
cuyas ventas crecían alrededor del 30% anual en los años 90, probablemente nunca
repetirán sus desempeños del pasado.
El precio de la acción de Microsoft,
aunque ha mejorado en los últimos tres meses, ha estado estancado por seis años.
En 2003, Microsoft empezó a pagar dividendos, una herramienta usada en Estados
Unidos a menudo por empresas de bajo crecimiento para atraer nuevos
inversionistas
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