Basada en una muestra de3.500
entrevistas a adultos elegidos al azar de Arabia Saudita, Egipto, Jordania,
Marruecos y Líbano,el sondeo reveló que el continuo deterioro de la imagen de
Washington entre los árabes se debió principalmente a las políticas
desarrolladas por Bush en Irak, Palestina y Líbano.
Pero, y paradojalmente, donde más
se representa ese rechazo es en los dos países cuyos gobiernos mantienen una
alianza y colaboración con la política de EEUU en el Medio Oriente.
El mayor índice de opiniones
negativas sobre EEUU se registraron en Arabia Saudita y Jordania,
dos monarquías estrechamente aliadas a Washington.
Nueve de cada 10 jordanos
consultados mostraron tener opiniones predominantemente negativas de Estados
Unidos, más del 32 por ciento de inicios de 2005.
Asimismo, 87 por ciento de los
marroquíes dijeron que sus opiniones sobre Washington eran desfavorables, contra
el 64 por ciento del año anterior.
El estudio señala como principal beneficiario del creciente malestar árabe
con la política imperialista de Washington a Irán, lo que, segúnel
presidente del AAI, James Zogby, también consejero de Zogby International,
debería preocupar a la administración Bush.
"Cuando los números de Estados Unidos bajan, los de Irán suben. Esa es la
realidad", señaló ante la prensa el jueves pasado, al presentar el
estudio.
Mientras los líderes árabes, incluyendo aquellos con poblaciones
predominantemente sunitas "están muy preocupados (por el aumento de la
influencia iraní), el público árabe tiene una visión totalmente diferente",
indicó.
Según la encuesta de Zogby, a la mayoría de los árabes consultados
no les preocuapa el plan nuclear de Irán, sino la situación en Irak y
Palestina.
Más de siete de cada 10 encuestados en Arabia Saudita, Marruecos y Jordania, así
como una mayoría en Líbano, dijeron que los esfuerzos de Estados Unidos para
detener el programa nuclear iraní contribuyeron a crear sus visiones negativas y
su rechazo a las políticas de Washington.
La nueva encuesta, la última de una serie que comenzó en 2002, fue difundida en
el momento que hay una nueva escalada en en Medio Oriente, principalmente con
Siria, Irán y Palestina, como centro del conflicto.
De acuerdo con la medición la "confianza pública" en la estrategia de
Washington en Irak cayó sobre todo desde el triunfo del opositor Partido
Demócrata en las elecciones legislativas del mes pasado.
Entre 86 y 96 por ciento de los
entrevistados en Arabia Saudita, Marruecos y Jordania, entre 62 y 74 por cientos
de los libaneses encuestados y una mayoría de los egipcios dijeron que las
políticas estadounidenses en Palestina, Irak y Líbano habían tenido un impacto
"negativo" o "muy negativo" en sus opiniones sobre Washington.
Consultados sobre cómo ha cambiado su visión sobre Estados Unidos, cerca de tres
de cada cuatro de los egipcios y jordanos, seis de cada 10 marroquíes y sauditas
y casi la mitad de los libaneses dijeron que se había vuelto más negativa.
Cuando se les pidió que identificaran los dos mayores factores que contribuyeron
a ese cambio, la mayoría en todos los países a excepción de Líbano mencionaron
las ocupaciones (por parte de EEUU e Israel) en Irak y en Palestina.
No faltan los que relacionan este
trabajo de la consultora Zogby, vinculada a los demócratas, con la estrategia
orientada a presionar el retiro de las tropas norteamericanas de Irak tal
como lo plantea el "nuevo Congreso" emergente de la derrota electoral
republicana en noviembre.
El informe del Grupo de Estudios
sobre Irak (ISG) (influenciado por los demócrtas), propuso un drástico cambio de
rumbo en la política estadounidense sobre Medio Oriente, incluyendo un
acercamiento con Siria e Irán para resolver la crisis de la ocupación
militar en Irak.
Mientras el ISG, copresidido por
el ex jefe de la diplomacia James Baker y el ex representante del Partido
Demócrata Lee Hamilton, es objeto de un agresivo ataque por parte de los medios
de prensa neoconservadores, como The Wall Street Journal y el Weekly Standard,
Zogby coincide con las conclusiones de ese grupo de expertos.
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