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Fatima Omar Mahmud al Najar |
Una abuela palestina de 41 nietos se hizo estallar
el jueves frente a un grupo de soldados israelíes en la franja
de Gaza, de los cuales tres resultaron heridos, en el primer
atentado suicida reivindicado por los islamistas de Hamas en
casi dos años.
Fatima Omar Mahmud al Najar, de 57 años y madre de nueve hijos,
accionó su carga explosiva ante un grupo de militares israelíes
que participaba en una incursión en el sector de Jabaliya, en el
norte del territorio palestino.
Se trata del kamikaze palestino de mayor edad desde el inicio de
la segunda Intifada en septiembre de 2000.
Las Brigadas Ezzedin al Qassam, brazo armado de Hamas, en el
poder, "reivindican la operación mártir llevada a cabo por
Fatima Omar Mahmud al Najar, de 57 años, contra un grupo de
soldados sionistas", según un comunicado difundido en su página
internet.
El ejército israelí había indicado anteriormente que tres de sus
soldados resultaron heridos.
Los militares "vieron acercarse a una mujer sospechosa y se
dieron cuenta de que llevaba una carga explosiva. Lanzaron una
granada ensordecedora hacia ella, pero logró hacerse estallar",
afirmó una portavoz de las fuerzas armadas.
Según una hija de la terrorista suicida, Azhar, su madre
perpetró el atentado "en respuesta a la masacre de Beit Hanun",
una localidad del norte de la franja de Gaza donde el 8 de
noviembre un bombardeo israelí dejó 19 civiles muertos, la
mayoría de ellos mujeres y niños.
"Le afectó mucho lo que pasó. Quería convertirse en mártir",
relató Azhar a la AFP en su domicilio en Jabaliya.
"La noche anterior nos explicó que quería realizar esta
operación. 'No quiero nada, sólo morir como mártir', nos dijo",
declaró otro de sus hijos, Zuheir, de 20 años.
Se trata del primer atentado suicida reivindicado por Hamas
desde enero de 2005.
Tras la matanza de Beit Hanun, varios líderes del movimiento
islamista habían abogado por retomar los ataques terroristas.
El atentado coincide con la multiplicación de las incursiones
terrestres y los ataques aéreos israelíes en la franja de Gaza
para tratar de poner fin a los disparos de cohetes palestinos
contra el sur del territorio hebreo.
Siete palestinos, entre ellos al menos cuatro activistas,
perdieron la vida el jueves en el norte de la franja.
Tres miembros de los Comités de la Resistencia Popular murieron
en un ataque aéreo contra su vehículo en Beit Lahya.
Un cuarto palestino falleció después de que el ejército israelí
atacara con artillería el norte del territorio tras el atentado
suicida.
Otros tres, entre ellos un miembro de la Jihad Islámica,
perecieron por balas u obuses de tanques israelíes en varias
ofensivas.
En esas operaciones, cuatro soldados hebreos resultaron heridos.
Las últimas muertes elevan a 5.591 el número de muertos desde el
inicio de la segunda Intifada, la mayoría de ellos palestinos,
según un recuento de la AFP.
El gabinete de seguridad israelí aprobó el miércoles las
operaciones militares y asesinatos selectivos para tratar de
poner fin a los disparos de cohetes, descartando por el momento
una operación de envergadura en la franja de Gaza.
Esta decisión fue adoptada tras la muerte de dos israelíes en
una semana por la caída de proyectiles en la región de Sderot
(sur), donde el jueves impactaron otros siete.
"El ejército continuará a actuar con determinación contra las
organizaciones terroristas y sus infraestructuras,
independientemente de su afiliación política, con el objetivo de
poner fin a los ataques terroristas y a los disparos de cohetes
hacia Israel", indicó un portavoz militar en un comunicado.