Monseñor Lugo quiere terminar con la hegemonía del Partido Colorado
Por Hugo Olazar - Clarín
El obispo católico Fernando Lugo, de 55 años, renunció
el día
de Navidad, a su ministerio sacerdotal para lanzarse a la presidencia
de Paraguay en las elecciones del 2008.
"He renunciado al ministerio sacerdotal", anunció el prelado desde su casa
materna en Encarnación, a 370 km de Asunción en la frontera con Posadas,
donde su colega y amigo, el obispo Joaquín Piña, también se lanzó a la
política argentina para impedir la reelección del gobernador Carlos
Rovira.
"Mi renuncia es dolorosa pero también gozosa porque, a partir de hoy mi
catedral será el país", expresó monseñor Lugo en rueda de prensa.
El obispo paraguayo se trazó como meta, no solo abortar la reelección del
presidente Nicanor Duarte —que le sigue en orden de popularidad según los
sondeos de opinión— sino interrumpir los 60 años de vigencia en el
poder del Partido Colorado oficialista.
Al hacer un llamado a la unidad de la oposición, el obispo devenido a
político instó "a deponer toda clase de actitud dogmática y sectaria para
derrotar a los colorados que por décadas postergaron al Paraguay".
Afirmó haber renunciado a la sotana, el báculo y la mitra "para poner un
punto final definitivo a esta larga historia de exclusión cuyos
responsables tienen nombres y apellidos". Hacía referencia al partido
gobernante, en especial, a los que integraron la dictadura de Alfredo
Stroessner, que persiguieron a su familia por pertenecer a la disidencia.
El obispo de Concepción, monseñor Zacarías Ortiz, informó que monseñor
Lugo tendría que sufrir una sanción que consiste en la suspensión de
todos sus deberes eclesiásticos. Pero Lugo dijo que pidió la bendición
del Papa. "Pido su bendición para esta tarea. Me puede conceder, me puede
negar y puede suspender mis acciones pastorales que es lo que pido",
precisó.
Para desalentar la desconfianza que empezó a minar la concertación
opositora, alentada por el oficialismo, Lugo dijo: "La ideología está en
un segundo plano. No me siento de izquierda ni de derecha, de arriba ni de
abajo".
La reacción del presidente Duarte fue alarmista: "Lugo es una amenaza real
democrática al statu quo, al sistema vigente".
Una última encuesta reportó que el obispo ganaría si las elecciones se
hacen hoy con el 24% de los votos, contra 21% de Nicanor Duarte, el
actual presidente.
El anuncio de Lugo se suma a la iniciativa del ex arquero José Luis
Chilavert, que dijo que también podría ser candidato.