La nota de prensa comienza reconociendo que "de vez en cuando y casi siempre
de las mismas fuentes, se escuchan voces reclamando el libre acceso a internet
para todos los cubanos".
Sin embargo, el artículo aduce que este acceso libre a la red internacional
es imposible debido fundamentalmente al embargo económico de Estados Unidos que
limita el acceso de Cuba a internet.
A pesar de que el gobierno aplica un férreo control la red para garantizar su
"uso social", un pujante mercado negro les da acceso clandestinamente a todos
aquellos cubanos que tengan dinero para pagarlo.
Bloqueo
La nota de prensa explica que Cuba tiene acceso a internet solo a través de
satélites porque el embargo económico de Washington le impide conectarse "a los
cables de fibra óptica que pasan bien cerca de sus costas".
El diario oficial explica que los anchos de banda de que se dispone "son
insuficientes" y "los costos de acceso a internet son muy elevados".
La solución a esta situación -según Granma- fue la utilización social de la
red, creando redes internas (intranet) como, por ejemplo, Infomed para el sector
de la salud o Cubarte para los artistas.
Sin embargo, más adelante se reconoce que el gobierno cubano ejerce "medidas
de seguridad y control" sobre el uso de internet y afirma que se ve obligado a
hacerlo debido al "acoso" a que lo somete el gobierno de EE.UU.
Contradicciones
Desde hace unos años el gobierno cubano promueve el aprendizaje de la
informática a todos los niveles desde la escuela primaria hasta las
universidades, incluyendo centros vecinales para estudiar computación.
Cientos de miles de jóvenes se manejan con total soltura en la informática;
sin embargo, la mayoría de ellos tienen prohibido comprarse una computadora y
totalmente negado el acceso a internet.
El gobierno cubano es tajante en su posición al respecto. Salvo que se cuente
con un permiso especial, no se venden computadoras a los ciudadanos cubanos y
tampoco pueden suscribirse a ninguno de los servidores que dan acceso a la red
internacional.
El enorme interés social que despierta la promoción masiva de la informática
entra así en contradicción con las prohibiciones oficiales, un conflicto que se
resuelve en el vasto terreno del mercado negro.
Mercado negro
"Frank" es un joven ingeniero que trabaja en un servidor de internet, gana
alrededor de US$15 al mes pero sus ingresos reales superan los US$1000; ésto
gracias a que da servicio clandestino a todo el que pueda pagarlo.
"Cobro US$50 por mes y doy acceso pleno a la red", nos cuenta "Frank" y
agrega que una parte de lo que gana es para su jefe inmediato "que me avisa cada
vez que vamos a tener una inspección".
"Alicia" es una de las decenas de miles de usuarias clandestinas de internet.
Ella pasó un curso de tres años de informática, se compró en el mercado negro
una computadora y luego contactó a un "Frank" para acceder a la red desde su
casa.
"No se trata sólo de practicar lo que aprendiste; es que esta tecnología te
da acceso al mundo, te cambia toda tu forma de ver las cosas, desde la
sexualidad hasta la política", nos comentó "Alicia" de forma apasionada.