asta hoy, no se ha presentado ningún cargo contra él y no se prevé ningún
juicio. La razón es relativamente sencilla: las fuerzas armadas
estadounidenses, que lo arrestaron por "razones imperativas de seguridad" sin
dar más detalles, no disponen de pruebas en su contra [2].El presidente de la agencia AP, Tom Curley, denunció una detención
arbitraria: "La ley debe prevalecer. Debe ser presentado ante la justicia o
liberado. La detención ilimitada no es aceptable [...]. Esto es inaceptable en
virtud de la ley iraquí, de las convenciones de Ginebra y de todo
procedimiento militar" [3].
Bilal Hussein forma parte de los 13.000 iraquíes detenidos, sin acusación
formal y sin ningún juicio previsto. El mayor del ejército estadounidense,
Jack Gardner, intentó justificar el encarcelamiento del fotógrafo: "Tiene
vínculos muy estrechos con personas responsables [...] de ataques contra las
fuerzas de la coalición". En realidad, Estados Unidos reprocha a Bilal Hussein
su independencia y su libertad de movimientos, mientras que los fotógrafos
occidentales sólo trabajan bajo la dirección de las tropas de ocupación [4].
Sobre todo se hizo notar mediante sus fotos de la rebelión iraquí, entre
las cuales varias le valieron el premio Pulitzer, que afectan la propaganda de
la Casa Blanca sobre la pacificación del país. La editora de AP, Kathleen
Carroll fue clara a este respecto: "Hemos revisado todas sus fotos. Hemos
hablado con todos los que han trabajado con él. Y sólo hemos encontrado un
trabajo de periodista, hecho en condiciones muy peligrosas, y nada más. En
cuanto a las fotos de los sublevados, no son mayoritarias. Y nuestro trabajo
es mostrar los dos lados del conflicto" [5].
Esa es también la opinión del abogado Badie Arief Izzat que está convencido
de que su cliente fue el blanco de las fuerzas de la coalición a causa de las
fotos que tomó en Ramadi y Fallujah. Después de acercarse en vano a las
autoridades estadounidenses, los dirigentes de AP han decidido llamar la
atención de la opinión pública sobre este caso y al mismo tiempo sobre otros
miles de prisioneros detenidos sin pruebas ni acusación [6].
Las verdaderas razones del arresto de Bilal Hussein son otras. En realidad,
la inmensa mayoría de sus 420 fotos publicadas muestran las masacres cometidas
por el ejército estadounidense sobre la población civil, personas mutiladas y
casas destruidas. Se convirtió en el blanco de los neoconservadores en
Internet, que criticaban sus clichés [7].
Pero el caso de Bilal Hussein no es más que la punta del iceberg. En
efecto, según el abogado neoyorkino de AP, Scott Horton, varios centenares de
periodistas en Irak han sido arrestados y detenidos durante varias semanas y a
veces hasta un año. Es el caso del cámara de la cadena de televisión
estadounidense CBS, Abdul Ameer Younis Hussein, que fue arrestado, acusado de
ser miembro de la rebelión y secuestrado durante un año antes de ser
presentado ante un tribunal iraquí que lo absolvió por falta de pruebas [8].
No es la primera vez que Reporteros Sin Fronteras "se olvida de" los
periodistas arrestados por las tropas de ocupación estadounidenses. Fue el
caso del cámara sudanés Sami Al-Haj, torturado en Guantánamo. Se han emitido
muchas críticas en cuanto a la independencia y la imparcialidad de RSF, que
recibe financiación del Congreso estadounidense, y cuyos informes sobre
algunos país tienen curiosamente un vínculo con la agenda política de la
administración Bush [9].
Pero, ¿cómo RSF puede ser objetiva e imparcial cuando cita entre "las
organizaciones nacionales e internacionales de la libertad de expresión [y]
los sitios asociados de Reporteros Sin Fronteras" el sitio Internet del...
Departamento de Estado estadounidense y el de la Sección de Intereses
Norteamericanos (SINA) en Cuba? [10].