Insistió,
sobre su viaje a Turquía, que "los cristianos se sienten solidarios con los
musulmanes que se empeñan por la violencia y por la sinergia entre la fe y
razón".
"No puedo ocultar mi preocupación por
las leyes de las parejas de hecho", afirmó el Papa en su discurso a los miembros
de la Curia Romana, con ocasión de las felicitaciones navideñas, durante el cual
repasó sus viajes durante este año.
Benedicto XVI afrontó el tema del
miedo de las parejas a unirse para siempre y criticó las nuevas formas jurídicas
"que relativizan el matrimonio" y hacen "que quien renuncia a una unión
definitiva obtenga igualmente un validez jurídica".
Es el intelecto de la persona el que
decide qué ser, despreciando así su cuerpo y la esfera biológica
La preocupación del Pontífice se centró en "una nueva forma de pareja que
elimina la diferencia entre sexos" y que hace que "sea igual que se unan un
hombre y una mujer que dos personas del mismo sexo".
"Con esto se confirman tácitamente
las teorías funestas que eliminan las características de masculinidad y
feminidad del ser humano", dijo el Papa, que criticó que "sea el intelecto de la
persona el que decide qué ser, despreciando así su cuerpo y la esfera
biológica".
Sobre el viaje a Valencia, el Papa
recordó su encuentro con las familias, que le revelaron el problema de que en
Europa "ya casi no se quiere tener hijos".
Por ello, agradeció el esfuerzo de
todas las familias que tienen hijos y aceptan "los problemas sociales y
financieros que esto conlleva", así como afrontan el difícil camino de su
educación y de las normas que les tienen que transmitir.
El Pontífice evitó hablar de las polémicas que se desataron en el mundo
árabe tras su discurso en la Universidad de Ratisbona en el que citó al Islam y
al profeta Mahoma y puntualizó que su "lección magistral" estaba dedicada al
diálogo entre "fe y razón".
Sobre su último periplo, a Turquía,
el papa Ratzinger valoró el diálogo con el Islam, explicando que "los cristianos
se sienten solidarios con los musulmanes que se empeñan por la violencia y por
la sinergia entre fe y razón, entre religión y libertad.
Además reclamó la necesidad de que el
Islam "debe abrirse".
El Pontífice destacó de 2006 "el peligro de un enfrentamiento entre culturas
y religiones" y que "incumbe amenazador en este momento histórico"
******