Por
Juan Carlos Algañaraz - corresponsal Clarín
El proceso de paz para terminar con la violencia terrorista
está paralizado ante la violencia de ETA y el apoyo incondicional que
le presta su brazo político, la ilegalizada Batasuna. El gobierno ya ha
anunciado reiteradamente que con violencia no habrá ningún diálogo, sobre
todo después del recrudecimiento de la lucha callejera de los llamados
"cachorros de ETA", que suman decenas de atentados, y el robo de 350
pistolas por un comando terrorista en Francia, hace un mes.
En cuanto a las posibilidades de abrir un diálogo político, los contactos
con Batasuna fueron suspendidos por completo, tanto por los socialistas
vascos como por los nacionalistas. Entre los episodios de "guerrilla
urbana" que se suceden, arrecian los ataques contra las casas del pueblo
socialista y los "batsokis" del Partido Nacionalista Vasco, que gobierna
en la comunidad autónoma.
Los responsables del aparato logístico de ETA en Francia han sido
detenidos y se los considera responsables por el robo de los 350
revólveres y munición perpetrado en una localidad vecina a Nimes.
Además, la Policía francesa arrestó a tres jóvenes de ETA implicados en el
tráfico de explosivos. Este arresto demuestra que, pese a lo que se había
acordado de cesar completamente con los actos de violencia, ETA continúa
con sus actividades. Además, el gobierno considera que los hechos de
"lucha callejera" también constituyen actos de violencia. Batasuna no ha
rechazado las acciones de ETA en Francia y justifica la lucha callejera.
El domingo, se registraron actos de violencia urbana en todo el país vasco. Tres
cajeros automáticos fueron incendiados, se atacó a un concesionario de
automóviles francés, y también a un comité político (batsoki) del Partido
Nacionalista Vasco en la capital de Euskadi, Vitoria. El episodio más
grave fue el intento, durante una manifestación ilegal, de quemar a dos
agentes de la Policía vasca. Los autores y sus cómplices ya están
detenidos.
Los plazos se le echan encima a ETA y Batatasuna ya que para ellos es
fundamental el presentarse a los cruciales comicios municipales del 22 de
mayo próximo. Para ello tienen que normalizar su situación a más tardar en
febrero próximo o tendrán que quedarse fuera de las elecciones.
José Antonio Pastor, vocero parlamentario de los socialistas vascos señaló
el domingo que el diálogo "no puede empezar". Añadió que en estas circunstancias
también sería "imposible" una reunión con Batasuna "porque ellos mismos
han frustrado las expectativas de la izquierda abertzale (nacionalista
radical)". Añadió que "este no es el mejor momento para contactos o toma
de posiciones por parte de nadie porque se incumple la norma básica de
ausencia de violencia". Explicó que el camino está "entre paréntesis,
suspendido o congelado".