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Carteles contra la visita del Papa |
Benedicto XVI llega el martes y hay versiones de atentados a un miembro de su comitiva. El domingo se realizó una manifestación multitudinaria de repudio en
Estambul.
Por Julio Algañaraz
- corresponsal en el Vaticano, Clarín
En "señal de respeto y amistad al Islam y al pueblo turco", el
Papa visitará el jueves 30 por la tarde la "mezquita azul", el Sultanahmet,
que es el templo islámico más célebre de Turquía. El gesto busca aliviar
las tensiones con el gobierno de Ankara. El primer ministro Recep Tayyip
Erdogan dio a su vez un paso importante al informar que hará lo posible
por recibir a Benedicto XVI en el aeropuerto de la capital. Pero no se
alivia la inquietud porque hoy habrá una multitudinaria manifestación
de protesta en Estambul contra la visita del pontífice y hay versiones
de posibles atentados.
El premier Erdogan había anunciado que, debido a un compromiso con la
reunión cumbre de la OTAN —la alianza militar occidental—, en Riga,
Letonia, no podría recibir al pontífice el martes. Lo mismo dijeron su
canciller Abdullah Gul, el ministro de Asuntos Religiosos, que prefirió un
viaje a Alemania, y el alcalde de Estambul, con compromisos
"impostergables" en Bruselas.
La prensa turca afirmó que los dirigentes políticos islámicos operaban una
verdadera "fuga del Papa". Erdogan lo negó y si ahora estará al pie de la
escalerilla, habrá contribuido a aliviar a las tensiones acumuladas entre
Ankara y el Vaticano.
Por su parte, el ultraislámico y nacionalista partido de la Felicidad
prepara para hoy en Estambul una manifestación multitudinaria que podría,
afirman los organizadores, juntar un millón de personas, contra la visita
del Papa y "los nuevos cruzados" a Turquía. La policía se prepara para
controlar a entre 100 mil y 300 mil personas.
Desde Estambul, el diario romano La Repubblica informa que el
servicio secreto turco, el MIT, habría "reunido informaciones según las
cuales el posible objetivo de un atentado sería el cardenal alemán Walter
Kasper". El purpurado (73) es uno de los "ministros" de Benedicto XVI y
acompañará al Papa.
Kasper "es considerado un posible blanco por sus posiciones críticas con
el Islam y su actitud contraria al ingreso de Turquía en la Unión Europea,
que no es muy diferente de la que ha sostenido el propio pontífice",
afirma La Repubblica.
Considerado en años pasados un progresista que se distinguía de las
posiciones conservadoras del entonces cardenal Joseph Ratzinger, el
cardenal Kasper es un teólogo de fama.
Actualmente el pontífice y su compatriota van más de amor y de acuerdo,
como dicen los italianos. En el tema turco, sus posiciones coinciden. Al
cardenal Kasper le gusta decir las cosas claras. "El Papa debe decir que
Turquía tiene raíces cristianas". El viaje del pontífice a Turquía,
sostiene, no es tanto el diálogo con el Islam sino el acercamiento con la
Iglesia ortodoxa y el encuentro en Estambul con el patriarca ecuménico
Bartolomeo I.
Kasper afirma que Turquía no debe ingresar en la Unión Europea, "mientras
niega la libertad religiosa". En una polémica declaración, dijo hace un
tiempo que "el Islam merece respeto pero hasta ahora ha sido tolerante
sólo en los lugares donde es minoría. Donde es mayoría, el Islam no
reconoce la libertad religiosa. Es una cultura diferente".
Los responsables de la seguridad quieren que el Papa se ponga un chaleco
antibalas y quieren que también lo vistan los cinco cardenales que lo
acompañan. Nueve mil policías y agentes de seguridad controlarán Estambul
—una gigantesca metrópoli de entre 10 y 12 millones de habitantes que es
el corazón palpitante de la nación turca—, donde el Papa pernoctará el
miércoles y jueves próximos. El viernes presidirá una misa en la catedral
católica antes de regresar a Roma. En Ankara serán siete mil los efectivos
de seguridad y habrá otros tres mil en Efeso y Antioquía, que el Papa
visitará el miércoles.
Agentes especiales de la policía, los carabineros y los servicios secretos
italianos se encuentran ya en Turquía colaborando con sus colegas locales,
junto con agentes de la Gendarmería y la Guardia Suiza vaticanos. Por
donde pasará Benedicto XVI habrá centenares de tiradores en los techos
para impedir atentados.
Habrá un triple círculo de seguridad en torno al pontífice en sus
desplazamientos. El Papa y sus acompañantes se moverán en autos blindados
por recorridos que no serán anunciados. No habrá "papamóvil" ni contactos
con la población, casi toda musulmana. Los turcos han activado también su
unidad de élite, integrada por 25 hombres que utilizan todo tipo de armas
y hablan varios idiomas. Hay rumores de que también han llegado unidades
del Mossad israelí.
La Repubblica también informó que pocas semanas atrás, la policía
de Estambul arrestó a un grupo de terroristas que planeaban
atacar al Papa y a sus acompañantes durante la visita.