En una entrevista
emitida en la noche del viernes 17 con el periodista británico David Frost, una de
las estrellas del nuevo canal en inglés de la emisora qatarí,
Blair aceptó el planteamiento de que la intervención occidental
en Irak "ha sido hasta ahora bastante desastrosa".
En respuesta a esa
afirmación de Frost, el jefe de Gobierno dijo: "Lo ha sido, pero
lo que yo le digo a la gente es, ¿por qué es difícil en Irak?".
"No lo es por algún
accidente en la planificación, sino porque hay una estrategia
deliberada -Al Qaeda con insurgentes suníes por una parte y
elementos apoyados por Irán con milicias chiíes por la otra-
para crear una situación en la que la voluntad de paz de la
mayoría es desplazada por la voluntad de guerra de una minoría",
explicó.
"Es difícil porque
hay una estrategia deliberada de Al Qaeda, de insurgentes
sunitas y de chiitas extremistas respaldados por Irán", agregó
el primer ministro británico.
El mandatario señaló que el objetivo era crear una situación en
la cual la voluntad de la mayoría de los iraquíes -que es de
paz- sea desplazada por la minoría de la guerra.
Pero de acuerdo a Robin Brant, al corresponsal de Política de la
BBC, Blair todavía cree que la decisión de invadir Irak era la
apropiada, así como el derrocamiento de Saddam Hussein.
"Pero no hay duda de que su admisión de que la posguerra ha sido
"un desastre" será vista en algunos sectores como prueba
adicional de que el primer ministro está cambiando su rumbo
en Irak".
Ante el revuelo que
esta declaración ha causado en el Reino Unido, un portavoz de
Blair se apresuró a aclarar que el primer ministro no ha
admitido que la violencia en Irak sea un desastre, sino que,
simplemente, "estaba aceptando la pregunta de forma educada
antes de exponer su punto de vista".
El vocero oficial
señaló que los comentarios hechos por el primer ministro
británico acerca de la situación en Irak, habían
sido malinterpretados.
"El primer ministro
nunca utilizó la palabra desastre", asegura un portavoz de
Downing Street, donde trabajan a marchas forzadas para rebajar
la polémica por unas declaraciones que, si bien estaban
implícitas, nunca salieron de la boca de Blair.
"Presentarlo como una
admisión es una falsedad", añadió la fuente.
En la misma
entrevista, Blair reiteró su llamamiento a Irán y Siria para que
se impliquen más en la búsqueda de una solución al conflicto en
Oriente Medio ya que, de lo contrario, se enfrentan al
aislamiento internacional.
La admisión de Bush
del fracaso en Irak ocupó titulares en portada en muchos periódicos británicos,
como The Daily Telegraph o The Sun, provocando la reacción de sus enemigos
políticos.
Menzies Campbell,
líder de los liberaldemócratas no ha tardado en decir que Blair debería, como
mínimo, pedir disculpas por la invasión a Irak ahora que reconoce que la
situación allí no va bien.
Desde Downing Street no se cansan de repetir que sólo ha sido un malentendido
por la buena educación de Blair y que asegurar que dijo que la situación es un
desastre es algo "completamente falso", señaló un portavoz gubernamental a la
BBC.
Más allá de esta polémica sobre las palabras exactas del primer ministro
británico, sí ha quedado claro que Blair admitió que la situación en Irak no es
nada buena.
La importancia de sus
palabras está dada por la condición de Gran Bretaña de principal socio
estratégico de EEUU en la invasión y ocupación militar de más tres años en ese
país petrolero.