|
(IAR
Noticias)
14-Diciembre-2012
La Unión Europea (UE), recibió
este lunes en Oslo el Premio Nobel de la Paz por su contribución al progreso de
la paz y la reconciliación, la democracia y los derechos humanos.
Por Pepe Escobar / Asia Times Online (*)
¡Qué
emocionante! Considerad el elenco seleccionado para recibir el premio: el
espectacularmente inútil Herman van Rompuy (presidente del Consejo
Europeo); el espectacularmente mediocre Jose Manuel Barroso (presidente
de la Comisión Europea); y el cero a la izquierda Martin Schulz,
presidente del Parlamento Europeo. Los Rolling Stones podrán ser
geriátricos pero por lo menos saben cómo complacer a sus seguidores.
Barroso debía de estar repleto de vino del Douro; dijo que la UE es “una
poderosa inspiración para muchos en todo el mundo”. Bueno, el romance de
las masas chinas con Audi y Prada no está exactamente inspirado por la
UE. También dijo que la UE tiene que ver con “el libre consentimiento de
los Estados para compartir la soberanía”; bueno, los británicos están tan
estimulados con esa situación que un abrumador porcentaje de la población
quiere irse de la UE.
Pero Barroso puede haber estado en la buena pista cuando protegió al
euro: “Lo defenderemos”.
Por lo tanto, lo que hicieron los noruegos –que, sabiamente, no forman
parte de la UE, fue otorgar un Premio Nobel al (maltratado, devaluado)
euro. Tomémoslo como un alarde de relaciones públicas; después de todo ni
dos miembros de la UE logran ponerse de acuerdo sobre la tributación,
sobre la regulación del turbo-capitalismo financiero, sobre qué hacer
respecto a Grecia en bancarrota y pronto respecto a todo el Club Med, o
sobre lo que realmente se proponen esos trajes sombríos del Banco Central
Europeo (BCE).
En realidad, pocos fuera de esa legión de burócratas de Bruselas con sus
holgadas cuentas de gastos saben para qué diablos sirve la UE, fuera de
almorzar en París y cenar en Parma sin necesitar un pasaporte (oh, sí;
una fabulosa gastronomía es la gracia salvadora de la UE, por lo menos
para los que se la pueden permitir).
La UE existe básicamente para defender el artículo 3 del Tratado de
Lisboa; se supone que es “una economía social de mercado altamente
competitiva”, que negocia en euros. Sí, tenéis derecho a estar
desconcertados – porque cualquier examen de los recientes titulares
revela que este sistema no funciona. El sistema está dirigido por una
casta tecnocrática adicta a “ajustes estructurales” que condenan a
docenas de millones de personas al abismo de la austeridad. Es como si
esos burócratas de Bruselas dijeran “O estáis con nosotros –con el euro–
o contra nosotros (y eso significa guerra). Sin embargo la realidad es
que la guerra económica –contra los ciudadanos europeos– ya ha comenzado.
Es solo rock y guerra…
Puede que la política externa de la UE también sea un chiste, como cuando
27 pollos acéfalos disparan al azar –unos contra otros- a todo, desde
Palestina a la admisión de Turquía. Pero una cosa que la UE hace
realmente bien es producir, mercadear y vender armas a todos los
involucrados en el negocio de la guerra.
Asia Times Online ha confirmado independientemente con dos diplomáticos
basados en la UE que ésta –a través de su brazo militar dominado por
EE.UU., la OTAN– se prepara para otra guerra más, en Siria. Esto confirma
un reciente informe en este mismo sentido del periódico alemán
Suddeutsche Zeitung:
Los diplomáticos confirmaron a Atol que el secretario general de la OTAN
–el espectacularmente mediocre Anders Fogh Rasmussen– ansía una guerra en
Siria, envuelta en la retórica de que “la OTAN no debe esconder la cabeza
como el avestruz”.
Recitando sus líneas directamente desde Washington, Rasmussen está
fuertemente apoyado por Turquía, Gran Bretaña y Francia, y Alemania se
encuentra en una posición extremadamente ambivalente: el ministro de
Exteriores alemán Guido Westerwelle ha descartado una guerra a favor de
una solución política.
Sin embargo, ansiar la guerra es una cosa, llegar a un acuerdo es otra.
Incluso una directiva para que la OTAN se organice y se una en Siria
tiene que ser aprobada por los 28 países miembros de la OTAN. No
obstante, el esqueleto del acuerdo es: Washington seguirá ordenando a su
títere danés Rasmussen que prepare el terreno para la guerra, algo
necesario en todo caso. Bienvenidos a Siria como Libia 2.0 – aunque no
hay modo de que Washington pueda justificar otra estafa al estilo de
Responsabilidad para Proteger (R2P) en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sí, Bruselas, tenemos un problema. Esto ocurre mientras se están
desplegando misiles Patriots en la frontera turca, junto con 400 soldados
alemanes. La opinión pública alemana no quiere otra guerra en el mundo
musulmán. Hay elecciones en Alemania en 2013. Angela Merkel y Westerwelle
no son exactamente un par de suicidas.
El cuento de los misiles Patriot –que “protegerán” a Turquía contra toda
posibilidad de que se lancen misiles desde Siria– proviene directamente
del guión engañoso de las armas de destrucción masiva. Frederick Ben
Hodges, jefe del flamante Comando Terrestre Aliado de la OTAN, basado en
Izmir, Turquía, dijo a la agencia noticiosa Anatolia que los Patriot
estarán allí para detener misiles químicos sirios.
Es como si Bashar al-Assad, así como Frau Merkel, fuera un demente
suicida. La única gente que cree realmente la exageración de inteligencia
instigada por Washington según la cual Damasco “podría” utilizar armas
químicas como último recurso son el perro faldero danés Rasmussen y el
club británico/francés/turco de mediocridades políticas. Es poco probable
que las burdas operaciones psicológicas de la OTAN vayan a asustar al
gobierno sirio.
En cuanto al espectacularmente errático primer ministro turco Recep
Tayyip Erdogan, ha sido consecuente solo en una cosa: tiene fiebre, y la
única receta es una zona de exclusión aérea. Incluso a pesar de que la
opinión pública turca tampoco quiere una guerra, Erdogan no se pudo
librar de su fiebre. La máquina de engaños de EE.UU./OTAN probó todo,
desde el soborno de hordas de funcionarios en Damasco hasta culpar a
Assad de mini-holocaustos todas las semanas. No funcionó.
Los denominados “rebeldes” –infestados de salafistas-yihadistas– solo
“controlan” realmente aldeas rurales o barrios bajos de mayoría suní
alrededor de las principales ciudades. Podrá haber hasta 40.000
combatientes en los suburbios de Damasco; pero es posible que estén a
punto de caer en una monstruosa emboscada preparada por el ejército
sirio.
Por lo tanto el supuesto cambio radical necesitará tiempo extra para el
espectro de las armas químicas, conduciendo ¿Ojalá?, al santo grial de la
zona de exclusión aérea.
... pero me gusta
No importa que el incesantemente promocionado Ejército Libre Sirio (ELS)
“por la democracia” –una banda sospechosa financiada y logísticamente
apoyada por EE.UU., la OTAN y esos parangones de la democracia del Golfo
Pérsico– esté totalmente plagado de yihadistas libios/sirios/iraquíes de
la línea dura que matan indiscriminadamente a civiles por cuenta de esa
amante de los derechos humanos, la UE con su Premio Nobel de la Paz.
Pero persisten. Bajo los ojos vigilantes de EE.UU. y del club OTAN-CCG
(Consejo de Cooperación del Golfo), los máximos jefes rebeldes se
reunieron en Turquía el pasado viernes para elegir un “comando unificado
de 30 miembros”. Previsiblemente, todos están vinculados con los Hermanos
Musulmanes (HM) o los salafistas; de comandantes islamistas Jamal Marouf
y Ahmad al-Issa al ícono salafista, coronel Abdelbasset al-Tawil. Los dos
principales de Alepo son –qué iban a ser– salafistas. Traducción: se
trata de los que el Departamento de Estado de EE.UU. no ha rebautizado
(todavía) como “terroristas”.
El modus operandi general se expandirá: más armas financiadas por Europa
para las bandas de asesinos salafistas-yihadistas. Francia los está
bañando en euros a través de la frontera turca. Y este miércoles los
Amigos de Siria vuelven a reunirse en Marrakech, Marruecos,
concentrándose sobre todo alrededor del núcleo “queremos guerra” de
OTAN-CCG.
Noruegos, no tenéis nada que perder fuera de vuestro sentido del
ridículo, como si no lo hubierais perdido todavía; después de todo, si
una desordenada UE, una moneda desordenada y todo, puede agarrar vuestro
Premio Nobel de la Paz, es hora de otorgar a una OTAN en problemas un
Premio Nobel de la Guerra. Rasmussen no será Mick Jagger, pero ansía
serlo; es solo rock y guerra, y le gusta.
(*) Traducido del inglés
para Rebelión por Germán Leyens
Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is
Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a
snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does
Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: pepeasia@yahoo.com
Copyright 2012 Asia Times Online (Holdings) Ltd. All rights reserved.
|