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(IAR
Noticias)
14-Diciembre-2012
Estados Unidos ya no dispone
de los gigantescos medios que le permitieron emprender grandes guerras, como las
de Corea, Vietnam e Irak. Así que Obama prefiere intensificar la acción militar
secreta. Manlio Dinucci nos explica el programa.
Por Manlio Dinucci / Red Voltaire (*)
A l
presidente Obama no le gusta la guerra. No porque le hayan dado el Premio
Nobel de la Paz sino porque la acción bélica abierta pone al descubierto
las cartas de la estrategia estadounidense y de los intereses que la
motivan. Así que ha emprendido un gran plan que, según escribe el
Washington Post, «refleja la preferencia de su administración por el
espionaje y la acción secreta más que por el uso de la fuerza
convencional».
Ese plan prevé reestructurar y potenciar la DIA (Defense Intelligence
Agency) [1], que hasta ahora se concentraba en las guerras de Afganistán
e Irak, para que pueda operar a escala global como «agencia de espionaje
focalizada en las amenazas emergentes, más estrechamente vinculada con la
CIA y con las unidades militares de élite».
El primer paso será reforzar el organigrama de la DIA, que después de
multiplicarse por dos durante el último decenio ya cuenta unos 16 500
miembros. Se formará «una nueva generación de agentes secretos» para
enviarlos al extranjero. La CIA se ocupará de entrenarlos en su centro de
Virginia, conocido como «la Granja», donde se forman agentes secretos.
Para los de la DIA, que hoy representan el 20% de los alumnos, se crearán
nuevos puestos.
La colaboración, cada vez más estrecha, entre las dos agencias se pone de
manifiesto en el hecho que la DIA ha adoptado algunas de las estructuras
internes de la CIA, entre las que se encuentra una unidad llamada «Persia
House», a cargo de coordinar las operaciones secretas en territorio
iraní.
Los nuevos agentes de la DIA seguirán también un curso de especialización
en el Comando de Operaciones Especiales. Las especialidades de este
último, además de la eliminación de enemigos, son la «guerra no
convencional» que se realiza con fuerzas externas entrenadas
específicamente para ese fin; la «contrainsurgencia» destinada a ayudar a
los gobiernos aliados a reprimir rebeliones y las «operaciones
sicológicas» destinadas a influir en la opinión pública para llevarla a
respaldar las acciones militares estadounidenses.
Después de terminar su entrenamiento, los nuevos agentes de la DIA, unos
1 600 para comenzar, recibirán del Pentágono las misiones a realizar en
el mundo entero. El Departamento de Estado se ocupará de proporcionarles
identidades falsas, introduciendo a una parte en sus embajadas. Pero,
como las embajadas estadounidenses ya están llenas de agentes de la CIA,
habrá que dar a los agentes de la DIA otras identidades falsas, como
universitarios u hombres de negocios.
Gracias a su experiencia militar, los agentes de la DIA tienen la
reputación de ser más idóneos en materia de reclutamiento de informantes
capaces de proporcionar datos de carácter militar como, por ejemplo,
sobre el nuevo avión interceptor chino. Y el desarrollo de su organigrama
permitirá a la DIA ampliar la gama de blancos para los drones [Aviones
sin pilotos. NdlR.] y las fuerzas especiales estadounidenses.
Esa será la nueva forma de guerra, en la que el ataque abierto se prepara
y se acompaña con la acción secreta destinada a minar el país desde
adentro, como se hizo en Libia, o para lograr que se derrumbe actuando
desde adentro, como está tratando de hacerse con Siria. A eso se dirige
la restructuración de la DIA emprendida por el presidente Obama.
No sabemos si el neocandidato a primer ministro [de Italia] Pier Luigi
Bersani [2], gran admirador de Obama, ya felicitó al presidente
estadounidense. Por lo menos ya viajó a Libia para «retomar el hilo de
una fuerte presencia de Italia en el Mediterráneo». Será probablemente el
hilo de la guerra contra Libia en la que Italia participó bajo las
órdenes de Estados Unidos.
(*)
Geógrafo y politólogo. Últimas obras publicadas: Geograficamente. Per la
Scuola media (3 vol.), Zanichelli (2008) ; Escalation. Anatomia della
guerra infinita, DeriveApprodi (2005)
Fuente
Il Manifesto (Italia)
Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la traducción al
francés de Marie-Ange Patrizio.
[1] La agencia estadounidense de inteligencia militar, dependiente del
Departamento de Defensa. Nota de la Redacción.
[2] Secretario del Partito democratico de Italia, ganador –el domingo 2
de diciembre de 2012– de las elecciones primarias para conducir las
«listas progresistas» en las elecciones para la formación del próximo
gobierno italiano. NdT.
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