El gobierno francés dice estar
en contacto permanente con los representantes de las «zonas liberadas» en Siria
y les presta ayuda logística. Y afirma que el objetivo de la ayuda francesa es
evitar que la revolución caiga en manos de los islamistas.
Por Thierry Meyssan / Red Voltaire
Sin
embargo, la Coalición Nacional, saludada en Occidente como representante
tanto de la oposición externa como de la oposición interna, fue
rápidamente rechazada por el Comité Revolucionario de Alepo, que ha
instaurado un gobierno islámico en su «zona liberada» [1].
El gobierno francés no ha aclarado hasta ahora su posición al respecto.
París no ha anunciado que haya suspendido su ayuda logística (que anunció
como humanitaria y militar «no letal») a la «zona liberada» de Alepo,
zona que se encuentra sin embargo en manos de los islamistas, quienes a
su vez han denunciado la democracia como «un complot de Occidente». Hay
que recordar, por cierto, que Francia ya apoyó anteriormente el emirato
islámico proclamado en Baba Amro y que el presidente francés Francois
Hollande incluso recibió en París y con todos los honores, el de 6 de
julio de 2012, a varios de sus dirigentes que habían logrado escapar.
Es difícil saber con precisión lo que sucede en Alepo, ciudad donde los
grupos armados controlan tres barrios. Contrariamente a lo sucedido en
Baba Amro (en Homs), donde la población huyó cuando se proclamó un
emirato islámico, parte de los habitantes parecen haber permanecido en
las zonas de Alepo controladas por los grupos armados y al parecer apoyan
a las nuevas autoridades. Los herejes (sunnitas sufíes y chiitas,
incluyendo a drusos, alauitas e ismaelitas) así como los infieles (los
cristianos) han sido expulsados de esas zonas y sus bienes han sido
confiscados.
Las tropas gubernamentales no han lanzado un asalto final por temor a
provocar un baño de sangre y más destrucción. Poco a poco se va
organizando una nueva vida.
En todo caso, las autoridades «revolucionarias» de esas «zonas liberadas»
acaban de crear un Comité Para Ordenar el Bien y Prohibir los Actos
Impíos (sic). Su primer acto legislativo fue dado a conocer el 22 de
noviembre y aquí les ofrecemos su traducción íntegra:
«En nombre de Dios, el Clemente y Misericordioso,
Los desórdenes que estremecen nuestra Nación Islámica no deben sorprender
a nadie. Ella está enfrentando los dilemas y pruebas que la rodean. Cada
noche es más oscura que la anterior. Los tiempos son críticos. El momento
es difícil.
Vemos que algunos de nuestros hermanos marchan ciegamente en las
tinieblas. Se diría que corren hacia su propia desgracia, cayendo de
rodillas ante Occidente sin reflexionar, corriendo hacia el vacío,
pensando que el modo de vida de los infieles es la cúspide de la cultura,
que sus costumbres son la base del desarrollo y que sus ideas son la
fuente de la luz, sin el menor estudio ni búsqueda.
La Charia y los hechos muestran que ese punto de vista es ilegítimo e
impuro. Varias Fatwas han sido divulgadas en ese sentido por los grandes
jeques de nuestra nación: sus Santidades Abd al-Aziz ibn Abd Allah ibn
Baaz [2], Abdul-Azeez ibn Abdullaah Aal ash-Shaikh [3], Muhammad ibn al
Uthaymeen [4], Abdullah Ibn Jibreen [5], Saleh al Fawzan [6], Bakr abu
Zayd [7], Abdullah bin Ghailan y muchos más.
Por ejemplo, ¿cuántas mujeres virtuosas han sido deshonradas? ¿Y cuántas
muchachas liberadas [por el Islam] han sido ofendidas en su dignidad en
accidentes de tránsito? Porque este comercia con su honor, aquel se
aprovecha de su debilidad, el tercero juega con sus emociones… sabiendo
sobre todo que la pobre muchacha está en una situación comprometida y que
no quiere que su marido o su tutor lo sepa.
Es por ello que el Consejo Militar y el Consejo Civil Provisional de
Alepo han dado estas explicaciones a los habitantes de Alepo y han
decidido que está prohibido a las mujeres conducir. Toda persona que
contravenga será castigada hasta renuncie (sic), de ser necesario
mediante el uso de la fuerza. El Comité Para Ordenar el Bien y Prohibir
los Actos Impíos está a cargo de la aplicación de la presente.»
El lector habrá podido notar que la decisión se fundamenta única y
exclusivamente con referencias a la interpretación del Corán que rige en
Arabia Saudita.
Sin embargo, el 24 de diciembre, día que Francia dedica a la Jornada de
Lucha contra la Violencia contra la Mujer, la ministra francesa de los
Derechos de la Mujer, Najat Vallaud-Belkacem, no emitió comentario alguno
sobre este gran logro «revolucionario».
[1] «Los grupos armados de
Alepo se pronuncian por un Estado islámico», Red Voltaire, 20 de
noviembre de 2012.
[2] Abd al-Aziz ibn Abd Allah ibn Baaz (1910-1999) fue Gran Muftí de
Arabia Saudita. Fue el autor de la fatwa que autorizó el despliegue de
tropas de infieles en la Península Arábiga en tiempos de la Operación
Desert Storm. También se le conoce por haber proclamado que el Sol gira
alrededor de la Tierra, aunque cambió de opinión cuando el príncipe
Sultán ben Salman se compró un pasaje para participar en un vuelo del
transbordador espacial Discovery. Confieso que no logro resistir la
tentación de recordar en estas líneas que el príncipe Sultán se quejó de
que durante el vuelo espacial era imposible mantenerse mirando hacia La
Meca.
[3] Abdul-Azeez ibn Abdullaah Aal ash-Shaikh es el actual Gran Muftí de
Arabia Saudita. Fue él quien ordenó la destrucción de la sepultura del
profeta Mahoma y de todas las iglesias antiguas de Arabia por tratarse de
monumentos dedicados a «cultos idólatras».
[4] Muhammad ibn al Uthaymeen (1925-2001) fue uno de los principales
jefes salafistas de Arabia Saudita.
[5] Abdullah Ibn Jibreen (1933-2009), jefe saudita, consideraba a los
chiitas como herejes y llamaba a expulsarlos de los territorios y países
considerados islámicos.
[6] Saleh al Fawzan es el ex presidente de la Corte Suprema de Justicia
de Arabia Saudita.
[7] Bakr abu Zayd es el ex Fiscal General de Arabia Saudita. Falleció en
2008.
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