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(IAR
Noticias)
23-Noviembre-2012
Una serie de reconocidos lingüistas, entre
ellos Noam Chomsky, denuncian como han informado sobre el ataque israelí a Gaza
los medios de comunicación. Hacen un llamamiento a los periodistas para que se
nieguen a ser instrumentos de manipulación y a los ciudadanos a que se informen
a través de los medios de comunicación independientes.
Revista Sin Permiso
(*)
M ientras que en Europa y América del Norte el 11 de noviembre se
conmemoraba a los caídos en las guerras pasadas y presentes, Israel
atacaba civiles. El 12 de noviembre, cuando comenzaba una nueva semana,
los lectores desayunaban con una riada de enternecedores artículos sobre
la historia de los caídos en guerra. Sin embargo, poca o ninguna mención
al hecho de que la mayoría de las víctimas en las guerras hoy en día son
civiles. Tampoco hubo casi ninguna mención en la mañana del 12 de
noviembre a los ataques militares israelíes contra Gaza, que continuaron
durante todo el fin de semana. Así lo confirma un repaso superficial de
la CBC de Canadá, The Globe and Mail, Gazette de Montreal, y el Toronto
Star. Y lo mismo para el New York Times y la BBC.
Según el informe del domingo 11 de noviembre del Centro Palestino para
los Derechos Humanos (CPDH), cinco civiles palestinos, incluyendo tres
niños, fueron asesinados en la Franja de Gaza en las últimas 72 horas,
además de dos miembros de la seguridad palestinas. Cuatro de las muertes
se produjeron como resultado de disparos de artillería contra jóvenes que
jugaban al fútbol. Por otra parte, 52 civiles resultaron heridos, de los
cuales seis eran mujeres y 12 eran niños. (Desde que comenzamos a
redactar este texto, el número de palestinos muertos ha aumentado y sigue
aumentando).
Los artículos que si informan sobre los asesinatos suelen abrumadoramente
centrarse en el asesinato de personal de seguridad palestino. Por
ejemplo, un artículo de Associated Press publicado en la sección de
internacional de la CBC el 13 de noviembre, titulado “Israel estudia la
reanudación de asesinatos selectivos de militantes de Gaza”, no menciona
para nada las muertes y lesiones de civiles. Describe los asesinatos como
"asesinatos selectivos". El hecho de que las víctimas hayan sido en su
inmensa mayoría civiles demuestra hasta que punto Israel no está tan
ocupado en "asesinatos selectivos", como en "asesinatos colectivos", es
decir, una vez más violando el derecho internacional con castigos
colectivos. Otro artículo de AP en las noticias de CBC del 12 de
noviembre lleva por título “El lanzamiento de cohetes desde Gaza aumenta
la presión sobre el gobierno de Israel”. Está ilustrado con una foto de
una mujer israelí contemplando un agujero en el techo de su sala de
estar. Una vez más, ni imágenes ni mención alguna a las numerosas
victimas ensangrentadas o cadáveres de Gaza. En la misma línea, un
titular de la BBC del 12 de noviembre titula: “Israel golpeado por una
nueva oleada de cohetes desde Gaza”. Los principales diarios europeos son
de la misma tónica.
Las noticias se centran mayoritariamente en los cohetes que han sido
disparados desde Gaza, ninguno de los cuales ha causado pérdidas de vidas
humanas [si habían causado tres victimas mortales al cerrar esta edición
de SP- NdT]. Lo que no está en el foco son los continuos bombardeos sobre
Gaza, que han causado numerosas víctimas graves y mortales. No hace falta
ser un experto científico en los medios para entender que nos enfrentamos
en el mejor de los casos a informes de mala calidad y sesgados, y en el
peor, a una manipulación deliberadamente deshonesta de los lectores.
Además, los artículos que hacen mención a las bajas palestinas en Gaza
informan consistentemente que las operaciones israelíes son una respuesta
a los cohetes lanzados desde Gaza y las heridas sufridas por los soldados
israelíes. Sin embargo, la cronología de los recientes acontecimientos se
remonta al 5 de noviembre, cuando un inocente joven de 20 años, al
parecer mentalmente incapacitado, de nombre Ahmad al-Nabaheen, recibió un
disparo cuando deambulaba cerca de la frontera. Los médicos tuvieron que
esperar seis horas para poder recogerlo y sospechan que pudo haber muerto
a causa de este retraso. Más tarde, el 8 de noviembre, un niño de 13 años
fue muerto jugando al fútbol delante de su casa por los disparos del
ejercito israelí, que había entrado en territorio de Gaza con tanques y
helicópteros. La heridas sufridas por cuatro soldados israelíes en la
frontera el 10 de noviembre ya son parte de una cadena de
acontecimientos, en los que población civil de Gaza había muerto, y no el
hecho desencadenante de las represalias israelíes.
Nosotros, los firmantes, hemos vuelto hace poco de una visita a la Franja
de Gaza. Algunos seguimos en contacto con palestinos que viven en Gaza a
través de las redes sociales. Durante dos noches seguidas el sobrevuelo
continuo de aviones no tripulados, F16, y los bombardeos indiscriminados
de diversos objetivos dentro de la franja de Gaza, densamente poblada,
han impedido dormir a los palestinos en Gaza. El objetivo de todo ello es
claramente aterrorizar a la población, con éxito, como se puede ver a
partir de los informes de nuestros amigos. Si no fuera por las notas en
Facebook, no seríamos conscientes del grado de terror que sienten los
civiles palestinos en Gaza. Lo que no deja de ser un contraste con la
conciencia mundial existente sobre el shock y el terror que sufren los
ciudadanos israelíes.
Un extracto de un informe de un médico canadiense, que se encontraba en
Gaza y ayudó en emergencias en el hospital de Shifa durante el fin de
semana, cuenta: "los heridos eran civiles con heridas penetrantes
múltiples de metralla: lesiones cerebrales, lesiones de cuello, hemo-pneumo
tórax, taponamiento pericárdico, rotura esplénica, perforaciones
intestinales, miembros desgarrados, amputaciones traumáticas. Todo esto,
sin monitores, pocos estetoscopios, una máquina de ultrasonido. ....
Muchas personas con lesiones vitales graves pero no mortales fueron
enviadas a casa para ser re-evaluado por la mañana debido a la gran
cantidad de bajas. Las heridas de metralla penetrantes eran espeluznante.
Pequeñas heridas con lesiones internas masivas. ... Había muy poca
morfina para la analgesia".
Al parecer, este tipo de escenas no son noticia para el New York Times,
el CBC, o la BBC.
Los prejuicios y la deshonestidad no son nada nuevo cuando se trata de la
opresión de los palestinos en los medios occidentales y se ha documentado
ampliamente. Sin embargo, Israel continúa sus crímenes contra la
humanidad con la aquiescencia y el apoyo financiero, militar y moral de
nuestros gobiernos, el de Estados Unidos, Canadá y la UE. Netanyahu
quiere obtener el apoyo diplomático de Occidente para nuevas operaciones
en Gaza: nos preocupa que otra operación “Plomo Fundido” pueda estar en
el horizonte. De hecho, acontecimientos muy recientes están confirmando
que esa escalada ya ha comenzado, y hoy el recuento de muertos aumenta.
La falta de indignación pública generalizada ante estos delitos es una
consecuencia directa de la forma sistemática en que los hechos son
informados y / o de la forma sesgada en la que estos crímenes son
narrados.
Queremos expresar nuestra indignación por la cobertura de estos actos
reprobables en los principal medios de comunicación. Hacemos un
llamamiento a los periodistas de todo el mundo que trabajan para los
grandes medios de comunicación a negarse a ser instrumentos de esta
política sistemática de encubrimiento. Hacemos un llamamiento a los
ciudadanos a informarse a través de los medios de comunicación
independientes, y dar voz a su conciencia por todos los medios que
puedan.
(*)
Hagit Borer, lingüista, Queen Mary University of London (Reino Unido);
Antoine Bustros, compositor y escritor, Montreal (Canadá); Noam Chomsky,
lingüista, Massachussetts Institute of Technology, EE.UU.; David Heap,
lingüista de la Universidad de Western Ontario (Canadá); Stephanie Kelly,
lingüista de la Universidad de Western Ontario (Canadá); Máire Noonan,
lingüista de la Universidad McGill (Canadá); Philippe Prévost, lingüista
de la Universidad de Tours (Francia); Verena Stresing, bioquímico de la
Universidad de Nantes (Francia); Laurie Tuller, lingüista de la
Universidad de Tours (Francia).
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