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(IAR
Noticias)
17-Diciembre-2012
El estado de salud del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que
recientemente superó la cuarta intervención quirúrgica por un tumor maligno, ha
empeorado considerablemente.
Por
Dmitri Známenski
/ RIA Novosti
Ello
hace plantearse las posibles perspectivas del desarrollo de las
relaciones entre Rusia y el país latinoamericano, dada la posible
retirada de Chávez del escenario político.
El presidente venezolano ha nombrado ya a su sucesor y llamó al pueblo a
votar por él en las urnas, en caso de celebración de elecciones
presidenciales anticipadas. El elegido es el actual vicepresidente del
país, Nicolás Maduro.
¿Cuál es la actual posición de Rusia en Venezuela?
Hablando de Venezuela, se podría decir sin lugar a dudas que es el socio
estratégico de Moscú en América Latina. Desde la llegada al poder en 1999
de Hugo Chávez, las relaciones bilaterales iban mejorando año tras año,
realizándose una intensa cooperación en todas las esferas, sobre todo en
la petrolera y en la técnico-militar.
Actualmente en Venezuela está operando el Consorcio Nacional Petrolero
integrado por varias empresas rusas que se dedica a la explotación del
bloque Junín 6. Y en cuanto a las exportaciones del armamento ruso, entre
2012 y 2015 el país latinoamericano se situará por el volumen de sus
adquisiciones (que ascenderán a unos 3.200 millones de dólares) en el
segundo lugar después de la India, afirman los expertos.
Hugo Chávez es bien conocido como un líder carismático y propenso al
populismo que goza de apoyo, en primer lugar, de las capas más
desfavorecidas del pueblo venezolano. Su inclinación por Rusia siempre se
ha contrapuesto a una actitud no demasiado amistosa hacia Estados Unidos,
factor que por otra parte nunca ha impedido a Venezuela vender petróleo a
Washington.
¿Por qué podrían peligrar los intereses de Rusia en Venezuela?
Tanto la política interior como la exterior de Venezuela dependen
directamente de las decisiones tomadas por el presidente Chávez, aunque
el Parlamento del país dista de ser un organismo meramente decorativo y
la oposición también representa poder real. Así, en las últimas
elecciones el candidato por la oposición Henrique Capriles obtuvo más del
44% del voto emitido. En el país existe incluso un término especial, el “chavismo”,
que determina la línea política aplicada por el actual régimen.
En estas circunstancias los posibles cambios en la dirección de Venezuela
podrían presentar ciertos riesgos para los intereses rusos: todo
dependerá de si habrá elecciones y del nombre de su ganador.
Formalmente, Hugo Chávez ha de tomar la posesión del cargo de presidente
para el periodo de 2013 a 2019 el próximo 10 de enero. En caso de
renunciar a su puesto antes de esta fecha, habrán de celebrarse unas
elecciones presidenciales. Sin duda alguna, las fuerzas de la oposición,
que consiguieron el apoyo de casi la mitad de los electores, buscarán la
oportunidad de desplazar a los representantes del actual régimen, falto
de líder.
¿Qué ocurrirá, si Chávez se retira?
En estos momentos sólo podríamos hacer suposiciones, dado que el Hugo
Chávez sigue ejerciendo sus funciones y el curso de la rehabilitación
postoperatoria no está acabado. Sin embargo, es evidente que, si el
puesto del presidente lo llega a ocupar Nicolás Maduro, las posibilidades
de que la cooperación ruso-venezolana mantenga sus ritmos son
considerablemente mayores que en caso de una hipotética victoria de
Henrique Capriles.
Los cambios afectarían en primer lugar a los volúmenes de compras de las
armas rusas, cuya calidad les parece idónea a los militares venezolanos.
La oposición insiste, sin embargo, en que los volúmenes adquiridos son
excesivamente altos. En la esfera petrolera apenas habrá cambios
considerables por razones económicas y por el beneficio que suponen para
la parte venezolana, independientemente del régimen político.
Al mismo tiempo, algunos integrantes del Consorcio Nacional Petrolero han
anunciado su disposición de reconsiderar las perspectivas de
participación en los proyectos en el territorio venezolano: Surgutneftgaz
ya ha tomado la decisión de abandonar el proyecto Junín 6 y los medios de
comunicación informaron de que TNK-BP tenía unos planes parecidos.
¿Se mostrará Maduro leal a la línea de su antecesor?
Nicolás Maduro es fiel partidario de Hugo Chávez desde los años noventa
del siglo pasado y nunca se le ha podido acusar de escasa lealtad. Este
antiguo conductor y líder sindical es famoso por haberse aplicado a fondo
en la lucha contra la Confederación de Trabajadores de Venezuela, un
movimiento enfrentado a Chávez.
Desde aquellos momentos empezó a hacer carrera política, ascendiendo
primero al puesto del ministro de Asuntos Exteriores y luego al de
vicepresidente del Gobierno. Al igual que Hugo Chávez, se inclina por
construir en el país un socialismo y algunos expertos aseguran que su
postura es bastante más de “izquierdas” que la del presidente actual. Sin
embargo, es muy poco probable que con Maduro como presidente de Venezuela
se mantenga la línea del “chavismo”: carece de la influencia y del
carisma de Chávez y es incapaz de pronunciar discursos de horas de
duración y de movilizar a las masas. No habría que esperar de Maduro
cambios considerables en la política actual, pero en América Latina es
difícil pronosticar algo con seguridad absoluta.
La historia de esta parte del mundo demuestra que a veces los
correligionarios más cercanos pueden protagonizar un golpe de Estado y el
Ejército que juró su lealtad al régimen, romper el juramento.
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